
Historias personales en una época de sombras
"Montoneros, una historia" (Argentina/1994, color), producción documental en video hablada en español y presentada por Cine Ojo en el Cosmos. Basada en un guión de Roberto Barandalla y Andrés Di Tella. Fotografía: Fabián Hofman. Música y sonido: Oscar Bertea. Producción ejecutiva: Roberto Barandalla. Producción y dirección: Andrés Di Tella. Duración: 90 minutos. Nuestra opinión: buena.
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Andrés Di Tella pertenece a una generación ubicada entre la que vivió de cerca -y aun en carne propia- las experiencias que aquí se reconstruyen y la de los más jóvenes, que suele desconocer casi por completo el fenómeno que derivó en la etapa más sombría de nuestra historia.
Por eso, y porque no se propuso el análisis exhaustivo y la interpretación de un fenómeno tan complejo sino la reconstrucción de una circunstancia individual que juzgó suficientemente representativa, su obra no está teñida de parcialidad (aunque por supuesto no carece de punto de vista) y tampoco busca imponer una visión única; prefiere recomponer algunos segmentos de aquella realidad apoyándose en el testimonio de muchos de los que estuvieron involucrados en ella y dejar al espectador la tarea de sacar conclusiones.
"Montoneros, una historia" -título rigurosamente ajustado al contenido del documental- expone hechos tal como los reproducen documentos de la época o como los evocan algunos de sus protagonistas. Son voces diversas, a veces disonantes y hasta francamente antagónicas, que multiplican la información y van conformando con las imágenes un cuadro de las condiciones en que se fue gestando el movimiento guerrillero.
Pero es un cuadro vivamente humanizado -y por eso cargado de palpitante emoción- porque pone en el centro a Ana, una ex montonera que evoca aquella experiencia vital con los ojos del presente y con los interrogantes que aún no ha podido responderse. La evocación de los días tumultuosos de su juventud, desde su ingreso en la Universidad hasta su encierro en la ESMA, y desde su vinculación con Juan, combatiente convencido, hasta el nacimiento de la hija de ambos, va enhebrando los restantes testimonios y las imágenes tomadas de noticieros y videotapes que reproducen rostros y episodios clave de aquellos años: el asesinato de Aramburu, los copamientos y los choques armados, la masacre de Ezeiza, el regreso de Perón al gobierno, la vuelta de los montoneros a la clandestinidad, el tiempo de Isabel y López Rega y la llegada al poder de la Junta Militar, con su secuela de secuestros, muertes y desapariciones.
Una cámara atenta
La cámara ensaya contrapuntos y desliza comentarios a través del montaje, pero también permanece bien atenta a los rostros de los que evocan, a sabiendas de que puede haber en ellos una elocuencia contundente. Así, logra una notable intimidad con Ana, que está lejos de haber sido una figura de importancia dentro del movimiento y por eso gana en transparencia y sinceridad al revisar una experiencia que pudo haber sido común a muchos. Igual sagacidad visual refuerza otros testimonios muy diversos, algunos vibrantes y conmovedores en su contenida emoción, otros tan glaciales y madurados como el del "comandante" Perdía.
La mayoría de los que exponen es gente que ha reflexionado sobre lo que sucedió, sobre sus acciones y sobre sus sentimientos, y aunque Di Tella prefiere descartar las teorías y las interpretaciones, esa reflexión -muchas veces centrada en el costado puramente humano- se desliza en pequeñas observaciones y enriquece visiblemente este aporte al examen de un fenómeno histórico que todavía no ha sido revisado por los argentinos con la profundidad, la madurez y la ecuanimidad necesarias.
Antes de esta demorada presentación en una sala comercial -la producción es de 1994-, "Montoneros, una historia" fue emitida parcialmente por Telefé hace unos cuatro años y proyectada largamente en el Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires.




