"La grieta" también divide a Hollywood

Posiciones firmes en la industria del entretenimiento: Hillary Clinton y Bernie Sanders luchan por conseguir el apoyo de las estrellas; los republicanos tienen poco apoyo en la comunidad artística, especialmente en el caso de Trump
Pablo Planovsky
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8 de marzo de 2016  

Hillary Clinton baila con DJ Stephen en el programa de Ellen DeGeneres
Hillary Clinton baila con DJ Stephen en el programa de Ellen DeGeneres Fuente: Reuters

No es un invento argentino: "la grieta" también está presente en los Estados Unidos, agudizada por la intensa campaña electoral entre los demócratas y los republicanos, cuya carrera hacia la Casa Blanca es aún incierta. La industria del entretenimiento toma parte por unos y por otros en lo que parece una batalla mediática tan voraz como los debates entre los candidatos a los que apoya.

Hollywood nunca fue ajeno a los enfrentamientos entre los partidos políticos. Así lo demostró la presencia del vicepresidente Joe Biden en la última ceremonia de los Oscar y los discursos encendidos de algunos de los ganadores. Adam McKay, que se impuso por el guión de La gran apuesta, llamó a no votar por multimillonarios excéntricos o candidatos financiados por Wall Street, en clara alusión a Donald Trump y Hillary Clinton. Es que entre los temas que determina la agenda está la crisis económica de 2008, la discriminación racial, el plan de salud Obamacare, el terrorismo y la inmigración.

El magnate multimillonario no es ajeno a la política (aunque se defina como alguien que no es político) ni a los medios, pero sí lo es su forma de hacer campaña, desenfrenada, grosera y energética. Mike Tyson apoya a Trump por ser el "elemento novedoso" que es capaz de sanear la economía gracias a su perfil empresarial. Pero su estilo voraz y confrontador despierta tantos amores (la principal regla de su equipo de comunicación es "dejar que Trump sea Trump") como odios. Charlie Sheen lo definió como "una gran pila de idiotez" y la actriz mexicana Salma Hayek publicó una foto en su cuenta de Instagram con una piñata con la forma del empresario. El precandidato republicano quiere construir un muro en la frontera con México ("que ellos van a pagar" repite en todos sus discursos) para frenar la inmigración ilegal.

Algunos directamente amenazan con dejar el país si él gana: Miley Cyrus es una de ellos. Eso dijo mientras compartía imágenes de Trump con reconocidos cazadores de animales (los mismos hijos del millonario practican la cacería). Y Samuel L. Jackson fue más contundente: "Si ese hijo de perra gana, moveré mi culo negro de vuelta a Sudáfrica".

Otros se deciden por candidatos con un perfil "más bajo". Phil Robertson es el creador de Duck Dynasty, uno de los reality shows más exitosos de la TV en los Estados Unidos, que muestra a su familia de Louisiana y sus peculiares costumbres. Robertson hizo su fortuna gracias al instrumento que ideó para imitar el llamado de los patos: el cazador apoya al evangelista Ted Cruz en un anuncio de TV donde se ve a ambos con rifles. "Mi único requisito para un presidente es que crea en el Todopoderoso y sepa cocinar patos." Arnold Schwarzenegger, ex gobernator de California, en cambio, se inclinó por el gobernador de Ohio, John Kasich: "Quiero que él sea presidente".

La vereda de los demócratas

Por el lado de los demócratas, la campaña no es menos intensa: la nominación de Hillary Clinton dejó de ser tan segura desde que Bernie Sanders se decidió competir. Sanders suma el apoyo de los sectores más de izquierda (Trump lo define como el "maniático comunista") que están cansados del establishment político encarnado en el matrimonio Clinton. Susan Sarandon es vocal en su apoyo hacia el senador de Vermont, como también lo es Michael Keaton, quien lo define como "alguien que solo dice la verdad". Daniel Craig donó 47.000 dólares a la campaña de Sanders. Will Ferrell figuraba en su página web oficial como uno de los que lo apoyaban, hasta que el cómico dijo que votaría por su rival en la interna.

Sin embargo, quien lidera las encuestas, y es el rival a vencer por todos, es Hillary Clinton. Tras perder la candidatura en 2008 a manos de Barack Obama y convertirse en su primera secretaria de Estado, aspira a ser la primera presidenta en la historia de su país. Cosecha apoyos importantes: Ellen DeGeneres, Steven Spielberg (algunos de sus principales donantes), Jamie Foxx y Sean Penn la ven como una mujer capaz (su lema de campaña es "Hillary logra llevar a cabo las cosas"), luchadora por la igualdad de género y con un gran apoyo en la comunidad negra, que siempre tuvo aprecio por el gobierno de Bill Clinton. Otros, como Viggo Mortensen, miran con desconfianza a ambos demócratas: "Representan distintas caras de una misma forma de hacer política".

Kanye West, el rapero que nunca escapa a la polémica, no sólo es un donante a su campaña, sino que hasta se ve como candidato a presidente él mismo, pero en 2020. Ella no dudó en responder con un guiño: "No descartaría a nadie como mi vice". En 2007, West cantó junto a Sting en el multitudinario Live Earth (concierto para concientizar sobre el cambio climático) y denunció el "fraude" en la elección de 2000, cuando Al Gore -entonces vice de Bill Clinton- obtuvo más votos que George W. Bush, pero perdió la presidencia debido al sistema de elección indirecta.

Los Simpson ya hicieron una sátira del nivel de virulencia verbal que existe en ambos bandos en el clip paródico "The Debateful Eight" (en alusión a la última película de Quentin Tarantino, Los ocho más odiados). Allí se puede ver al robótico Marco Rubio repetir un discurso como si tuviera "el disco rayado" y a Bernie Sanders pidiéndole consejos a Hillary mientras ésta lo ahorca con un collar y le da "saludos de Goldman Sachs" (uno de los bancos responsables de la crisis económica, que ahora financia su campaña). En esos breves minutos también pueden verse otras figuras, como Ben Carson, el neurocirujano que dijo que Letras explícitas era una película que promovía la violencia racial. Poco tiempo después, Carson tendría que abandonar la contienda hacia la presidencia afirmando: "La gente me ama, sólo que no me vota".

Con voz y voto

Pero la pública toma de posición de los actores de Hollywood cuando la coyuntura política se calienta no es tema nuevo. Ya en 2012 Clint Eastwood se oponía a la reelección de Obama. El director de El francotirador protagonizó un curioso sketch donde mostraba su apoyo por el candidato opositor, Mitt Romney: "El presidente es el engaño más grande perpetrado sobre el pueblo americano".

Dos años antes, Sylvester Stallone definía al actual presidente estadounidense como "el embajador del miedo", en referencia al clásico film de 1962 The Manchurian Candidate (en 2004 reversionado con Denzel Washington y Liev Schreiber). Una parte importante de Hollywood todavía lo apoyaba para su reelección: desde el siempre polémico director de Haz lo correcto, Spike Lee (con quien Eastwood tuvo un altercado en 2008 por supuestos actos de racismo), hasta Joss Whedon, el creador de Buffy, que comparaba al republicano Mitt Romney con un zombi desde su cuenta de Twitter.

Dime a quién apoyas

  • Mike Tyson: apoya públicamente al precandidato Donald Trump
  • Charlie Sheen: definió a Trump como "una gran pila de idiotez". En la misma vereda están Salma Hayek y Miley Cyrus
  • Michael Keaton: cree que Bernie Sanders es "alguien que sólo dice la verdad". Daniel Craig donó 47.000 dólares en favor del rival de Hillary en la interna demócrata.
  • Steven Spielberg: es uno de los principales donantes en favor de Clinton, a quien también apoyan Jamie Foxx y Sean Penn.
  • Viggo Mortensen: ve con desconfianza a ambos demócratas

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