Las Taradas: la dicha en movimiento
El grupo abre hoy la temporada del Parador Konex
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Empiezan la charla hablando de unos gatos. Terminan la charla hablando de un lemon pie casero. En el medio, mucha música. Ya cuando se despiden, prometen subir al escenario en traje de baño. No se sabe si es una promesa o uno de esos chistes internos que de alguna manera están presentes desde la fundación original del grupo. Las Taradas, la orquesta vintage de señoritas y última sensación de la escena indie que abre la temporada de verano del Parador Konex, empezó como una broma delirante y espontánea.
Paula Maffía y Lucy Patané, las fundadoras (que en ese momento integraban la banda de rock La Cosa Mostra), estaban viendo un video de las Boswell Sisters, un trío vocal favorito de Ella Fitzgerald. "Yo quiero formar un grupo así, que cante cosas taradas", dijo Maffía. "Si hacés ese grupo ponele Las Taradas", le dijo Lucy Patané. Un día, el resto de los integrantes de La Cosa Mostra no podían tocar en una fecha y las dos front girls decidieron invocar el espíritu lúdico de Las Taradas.
"La consigna fue hacer aquellas canciones que sonaban antes de 1958, en el momento en que nació el rock. Nos asignamos roles e instrumentos. Convocamos a Lu Martínez, que tocaba el contrabajo, y a Carla Branchini, que tocaba el clarinete. Así fue la primera fecha de Las Taradas", grafica y traza un recorte estético Paula Maffía, mejor conocida en el grupo como Luisa Malatesta.
El primer show oficial de Las Taradas fue en el viejo Matienzo, el 14 de febrero de 2010. El repertorio incluía música latinoamericana, blues y chanson, en estado germinal. "El grupo siempre mantuvo ese espíritu. Canciones viejas y olvidadas. Eso le dio algo especial. Porque si fueran canciones conocidas o con muchas versiones, no sería tan divertido de descubrir para el público. Es lo que termina atrayendo a los polos opuestos. Al público de las señoras que escuchaban esa canción o a los jóvenes que las redescubren", reconoce la clarinetista, Marcela Galván.
El contexto en el que nacieron Las Taradas no era una broma. "Si te veían con una batería, un bajo y una guitarra, eras el diablo", recuerda Rosario Baeza, violinista y cantante. "La escena musical era distinta. Todos los lugares para tocar estaban clausurados. Ése fue uno de los escenarios que nos obligó a adaptarnos a la música acústica para no morir en el intento", recuerda Paula Maffía, una de las voces e instrumentistas del combo femenino.
A pesar de esa coyuntura desfavorable, Las Taradas no sólo continuaron, sino que crecieron. Grabaron dos muy buenos discos: Son y se hacen (2012) y el flamante Sirenas de la jungla, donde incorporan canciones nuevas en formatos de bolero o cuarteto junto a joyas como "El reloj" o la milonga "Oro y plata". Llegaron a telonear a grupos como Las Pelotas y se transformaron en una rara avis de la escena independiente, apelando al lado B de un repertorio de canciones populares de los años 30 y 40, recreando géneros como canzonettas italianas, swing, boleros y chachachá, con un formato acústico.
"Estábamos cansadas de quedar restringidas a la propuesta del rock y, como somos amantes de la música vieja y nos gusta indagar y recopilar, se nos dio por tocar todas esas canciones", dice Maffía sobre la filosofía de esta orquesta de señoritas.
La química del grupo se completó con el aporte de cada integrante. "Cada una venía de un lugar donde siempre se le dio bola a la música. Ya sea en la familia o el entorno, la música vieja es parte del inconsciente de cualquier músico. No se puede plantear la música occidental sin remitirse al blues, al swing, a los boleros o a la música latinoamericana", cuenta Baeza.
A Marcela le gusta la música cubana y el tango. Rosario es una conocedora de country, rockabilly, jazz y blues. Paula es una especialista en la canzonetta italiana y la música latinoamericana. Y sólo son tres. Falta el aporte del resto: Nati Gavazzo, en batería y percusión; Lu Martínez, en contrabajo, y Lucy Patané, en guitarras y voz. "Todas tenemos un combo de cosas que terminan armando un tuco musical", dicen casi a coro.
Ese repertorio heterogéneo, la herencia rock y el formato de orquesta vintage les permitieron tocar con la Orquesta Típica Fernández Fierro, grupos vocales como Vecina y Miau Trío, bandas más acústicas como Julio y Agosto, grupos de swing moderno como Lapsus y hasta con la orquesta de cumbia Sonora Marta La Reina.
-¿Cuál es el secreto del grupo?
Paula Maffía: -Carecemos de estrategia. Somos espontáneas. Esa cosa desinteresada la vuelve amable para el público. No estamos generando un producto, sino que es algo muy caprichoso del corazón.
Rosario Baeza: Vos tenés el lemon pie que hace tu tía todo desprolijito y casero. Comés un poco y es lo mejor que te pasó en la vida, una explosión de sensaciones. Vas a la panadería y comprás una torta hermosa de mousse de chocolate con la cerecita arriba. Pero no tiene gusto a nada. Yo me quedo toda la vida con el lemon pie casero desprolijo.
Eso son Las Taradas.
Las Taradas
Abren la temporada del Parador Konex
Centro Cultural Konex, Sarmiento 3131. Hoy, a las 20.





