
Luna, 28 años, nieta de Joan Manuel Serrat: “A veces lo único que se necesita es insistir un poco más, no rendirse y apostar por uno mismo”
La nieta del famoso cantante consolidó una rutina física para equilibrar su vida familiar y profesional; reveló cómo la disciplina superó sus frustraciones iniciales
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Luna Serrat transita una etapa de cambios profundos en su vida personal a los 28 años. Tras el nacimiento de sus hijas mellizas en agosto, la nieta del icónico artista Joan Manuel Serrat debió adaptar su rutina diaria. Pese a las nuevas responsabilidades familiares junto a su pareja, el futbolista Dani Ceballos, la actriz mantiene como prioridad la práctica de pilates, una disciplina que define como un pilar fundamental para su equilibrio emocional y salud integral.
La trayectoria profesional de Serrat muestra una evolución constante. En 2020, la joven dejó el ámbito de la radio para volcarse de lleno a la actuación, su verdadera pasión junto a la música. Sin embargo, su camino incluyó desafíos físicos que ella misma compartió en sus redes sociales. Según confesó en su perfil de Instagram, sus primeros encuentros con la modalidad reformer fueron frustrantes. En aquel momento, la actriz experimentó sensaciones de torpeza y falta de respuesta de su propio cuerpo ante las exigencias del ejercicio.

“Antes iba un día a pilates, me sentía torpe. Pero en lugar de dejarlo, me apunté dos. Poco a poco, mejoré fuerza, flexibilidad, coordinación y concentración”, relata Serrat en su publicación personal. Este cambio de mentalidad permitió que su físico superara la etapa de adaptación. La insistencia le otorgó una nueva perspectiva sobre la conexión interna. Según explica, la clave reside en la paciencia y en la convicción de no rendirse frente a las dificultades iniciales. Esta experiencia sirve hoy como un mensaje de superación: “A veces, lo único que se necesita es insistir un poco más. No rendirse y apostar por uno mismo”, subraya la actriz.
Los beneficios de este método cuentan con el respaldo de especialistas. Arianna Parra, coach de pilates reformer en IRON Studios, destaca a la revista CLARA que el ejercicio es positivo para la salud física y mental si la técnica resulta correcta. La práctica trabaja la estabilidad, el equilibrio y mejora la postura mediante la movilización de la musculatura y la columna. Esta actividad es recomendable en todas las etapas de la vida porque fortalece el cuerpo sin generar impactos perjudiciales en las articulaciones. Además, el ejercicio fomenta el trabajo del abdomen profundo y el suelo pélvico, áreas esenciales para el sostén físico.
El pilates ofrece ventajas que impactan en la calidad de vida. Entre los beneficios comprobados figura el aumento de la fuerza y la estabilidad del tronco, el desarrollo del equilibrio y la prevención de lesiones. Parra enfatiza que la constancia resulta indispensable para obtener resultados visibles. Aunque el progreso ocurre desde las primeras sesiones, la recomendación profesional sugiere comenzar con dos encuentros semanales, igual que realiza Serrat, o alcanzar una frecuencia de cuatro a cinco veces por semana para transformaciones profundas. El enfoque actual de la nieta de Serrat subraya cómo el movimiento consciente facilita el bienestar del cuerpo y la claridad mental, bajo la máxima de IRON Studios: moverse mejor para vivir mejor.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.


