
Mancebos: una reaparición esperada
Presentarán un nuevo repertorio que contiene temas compuestos por el grupo
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El jazz local muestra innumerables expresiones artísticas, algunas de las cuales son claramente representativas de un momento atractivo en el desarrollo del género. Este es el caso de los Mancebos, quinteto surgido en el 99, de aquel caldero artístico que fue el Jazz Club del Paseo La Plaza.
Los Mancebos, tras algo más de un año sin actuaciones en esta capital, se presentan esta noche, a las 21.30, en Notorious, Callao 966.
La primera pregunta que surge durante la entrevista con LA NACION es por qué tanto tiempo sin actuar en la zona de clubes de la Capital.
"Estuvimos preparando a fuego lento un nuevo repertorio, sin la presencia de Ariel Vigo, saxo alto que partió a comienzos de 2001 para Barcelona, ausencia que modificó nuestra forma de tocar", señala el guitarrista Guillermo Capocci.
Así las cosas, además de Capocci, Mancebos está integrado por Claudio Gatti en trompeta, Julio Ponsard en contrabajo (en los shows de Notorious será reemplazado por Manuel Kaprovickas ) y Manuel Caizza, en batería.
El grupo nació de la iniciativa de Capocci, Ponsard y Vigo, los que formaron un grupo de estudio. Desde el comienzo estos jóvenes músicos mostraron una permanente tendencia a la autoafirmación a través del repertorio que elegían. "No quisimos hacer standards del Real Book (edición que tiene unas decenas de temas que interpretan infinidad), más bien elegimos temas poco escuchados y que nos permitan cierta lectura más personal", dice Capocci.
Adiós al hard bop
El grupo actúa de manera continua en el Jazz Club, continuidad que queda reflejada en su primer disco, "1° de Enero", placa que define a ese quinteto como exponente del hard bop.
"Grabamos temas de Lee Morgan, Freddie Hubbard, Hank Mobley y uno del bajista Julio Ponsard, precisamente el que le dio el título al álbum. La música que registramos no es la habitual de los repertorios", añade Caizza.
Con el guitarrista y Caizza está Vigo, invitado ilustre para el show de esta noche que señala: "Una vez que hicimos el disco, tomamos conciencia de que nuestro camino estaba más por el lado de las composiciones propias", señala el saxo alto, que ha ido ganando espacio en Barcelona, donde es coordinador musical de un club de jazz con restaurante.
En 2001, el cuarteto (Vigo no fue reemplazado) preparó un nuevo repertorio, como si la necesidad de expresión de este grupo no lograse ser contenida por otra música que no fuera la propia. "Necesitamos libertad e interacción, que ahora encontramos en nuestras composiciones, las que enfatizan el aspecto grupal, sin descuidar a los solistas. Definimos las tonalidades y el arreglo, pero en materia de improvisación son elásticos. Son temas que están vivos, no cristalizados", añade Caizza.
El grupo dejó atrás su preferencia por el hard bop y hoy recorre una etapa en la cual el estilo podría definirse como jazz moderno.
Al parecer, Mancebos transita una senda de crecimiento signada por una frase de Miles Davis que les permite desarrollarse libremente: "No teman a los errores , no hay ninguno".





