
"Morochos de Ñuyor", diez años después
La obra de Héctor Gióvine y Raúl Ramos será presentada mañana en Buenos Aires
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La obra de Héctor Gióvine y Raúl Ramos "Morochos de Ñuyor" se estrenará mañana, a las 21, en La Casona de Beatriz Urtubey (Corrientes 1979). El espectáculo está dirigido por Gióvine y cuenta con un elenco integrado por Ramos, Pablo Brichta, Víctor Hugo Vieyra y el mismo Gióvine.
"Morochos..." fue conocida en Mar del Plata hace diez años. Se repuso luego en Buenos Aires y realizó una amplia gira que culminó con la presentación del trabajo en el Festival Internacional de Teatro de Caracas. "Nació como siempre nacen mis proyectos -comenta Gióvine-, para la autogestión, sin esperar llamadas de ningún productor, de ningún teatro. Entonces éramos cuatro actores que buscábamos una obra. Y apareció la idea de construir personajes, tres actores y un bailarín de tango. Surgieron algunas ideas, apareció la imagen de esos artistas varados en Estados Unidos. Y fue llamativo: antes de la pieza apareció la imagen del afiche, cuatro actores y Carlos Gardel en el centro, como el viejo afiche de la película "Rubias de New York"."
La obra en cuestión debía, por un lado, permitir que se representara en cualquier ámbito y además destacarse por sus cualidades tanto textuales como actorales. "Morochos de Ñuyor" alcanzó así una trascendencia inesperada para sus protagonistas, se representó mucho en el interior. En 2000 se rearmó el proyecto. Los intérpretes realizaron una gira por la provincia de Buenos Aires y también la ofrecieron en Córdoba.
Un reflejo del país
Interesado en un teatro que permita una comunicación fluida con los espectadores, que los emocione, que los divierta, Gióvine comenta: "Esto sucede con "Morochos..." de una manera muy fuerte. En definitiva, es un grotesco que nos permite apreciar la realidad de una manera contundente. La gente se ríe de lo que nos sucede. Los personajes hacen cosas absurdas para conquistar a los norteamericanos y ellos las muestran como cosas muy serias y entre ellos se escuchan muy seriamente, también, y de alguna manera eso está reflejando algo que está pasando en este país. Un tipo que se preparó para ser ingeniero está haciendo de estatua en Recoleta, y lo hace en serio, y nosotros lo vemos con seriedad, pero es totalmente absurdo. Las cosas que hacemos para sobrevivir a veces son muy locas, no tienen razón de ser y las hacemos creyendo todo lo contrario. Los cuatro personajes de nuestra pieza son muy reconocibles, pero sobre todas las cosas muy queribles, muy tiernos, aun los más severos".
-Siempre el grotesco definiendo nuestra realidad...
-Es que el grotesco es nuestra manera de ser. El teatro argentino, por sus características históricas, por su tradición, me parece que va a seguir estando caracterizado por el grotesco. Podemos hacer otros estilos, de hecho se hacen, pero lo más significativo sigue siendo el grotesco. Porque nos permite pasar un momento placentero aun diciéndonos cosas fuertes. Es una buena manera de comprender cosas.
"Morochos de Ñuyor" hará funciones en Buenos Aires los viernes, sábados y domingos, a las 21, y durante la semana se presentará en el Auditorium de Mar del Plata y también tiene previstas representaciones en Villa Gesell, Pinamar y Miramar.





