Bendito tú eres. NUEVA YORK (AP).– El tenor inglés Jeremy Ovenden interpreta a Tamino en la puesta que acaba de subir a escena de La flauta mágica, de Mozart, en el Brooklyn Academy of Music. La ópera, que cuenta con la dirección musical de Piers Maxim y la régie de William Kentridge, tiene también como cantantes protagonistas a Sophie Karthäuser y Stephan Loges. En la foto rodean a Tamino Salom Haller, Anglique Noldus e Isabelle Everarts De Velp. Esta versión de la ópera de Mozart es una coproducción entre L’Opéra de Lille, el Théâtre de Caen y la Fondazione Teatro di San Carlo, Nápoles.
Dudamel, en la Filarmónica de Los Angeles. LOS ANGELES (AP).- Gustavo Dudamel (foto) inyectó su entusiasmo juvenil a una conferencia de prensa en la que el venezolano, de 26 años, fue presentado como el próximo director musical de la Filarmónica de Los Angeles. El finlandés Esa-Pekka Salonen, de 48 años, que dejará la dirección musical de la orquesta, se unió a Dudamel en el Walt Disney Concert Hall -diseñado por el arquitecto Frank Gehry especialmente para la filarmónica-, a fin de presentar ante la prensa al joven director. "Este es un día de júbilo. Es un día de optimismo y de una esperanza tremenda en el futuro", dijo Salonen. Salonen, quien ha encabezado la orquesta durante casi 17 años, anunció el domingo que dejará el cargo al final de la temporada 2008-2009, para dedicarse más a la composición. Dudamel firmó un contrato por cinco años, a partir de 2009-2010. Sonriente, con zapatos deportivos negros, Dudamel alternó declaraciones en inglés y en español e hizo más de una broma. "¡Me encantan los hot dogs de aquí!", gritó en un momento de la conferencia. Dudamel ha sido director musical de la Orquesta Juvenil Nacional Simón Bolívar de Venezuela desde 1999. En 2004, llamó la atención de Salonen al ganar el concurso de dirección Gustav Mahler, auspiciado por la Sinfónica de Bamberg, Alemania. Debutó en Estados Unidos un año después, al dirigir la Filarmónica de Los Angeles en el Hollywood Bowl. El venezolano volvió en enero a los Estados Unidos, para dirigir a la orquesta en el Disney Hall. "No soy un buen orador y mi inglés apenas mejora -dijo Dudamel, sonriente-. Es muy especial el estar aquí, al frente de una de las mejores orquestas no sólo de Estados Unidos, sino también del mundo." Su actitud moderna y apasionada hacia la música clásica se consolidó con la filarmónica y con Salonen, quien dijo que Dudamel es "brillante".
Un desconocido en el subte. WASHINGTON (EFE).- El famoso violinista estadounidense Joshua Bell demostró que pese a tocar de forma magistral las piezas más exquisitas si lo hace en el metro de la capital de Estados Unidos los pasajeros pasan de largo ante el virtuosismo. El experimento, planificado por el diario The Washington Post y publicado en su edición dominical de esta semana, consistía en observar la reacción de la gente ante la música tocada por Bell, uno de los mejores violinistas del mundo, que aceptó la propuesta de actuar de incógnito en el subterráneo estadounidense. El 12 de enero pasado, a las 7.51 de la mañana, el artista y ex niño prodigio comenzó su recital de seis melodías de diversos compositores clásicos en la estación de L Enfant Plaza, epicentro del Washington federal, entre decenas de personas cuyo único pensamiento era llegar a tiempo al trabajo. La pregunta que lanzó el rotativo era: ¿sería capaz la belleza de llamar la atención en un contexto banal y en un momento inapropiado? En ese momento, Bell, ataviado con unos vaqueros, una camiseta de manga larga y una gorra, comenzó a emitir magia desde su Stradivarius de 1713 -valorado en 3,5 millones de dólares- ante las 1097 personas que pasaron a escasos metros de él durante su actuación. En los 43 minutos que tocó, el violinista recaudó 32 dólares, una cifra muy lejana de los 100 dólares que los amantes de su música pagaron tres días antes por asientos decentes en el Boston Symphony Hall, que registró un lleno completo. En cambio, en L Enfant Plaza, alejado de las campañas de promoción, fuera de los grandes escenarios y con la única compañía de su violín, a Bell sólo lo reconoció una persona, y muy pocas más se detuvieron siquiera unos momentos a escucharlo.
Opera de Philip Glass . LONDRES (EFE).- La English National Opera, de Londres, estrenó un nuevo montaje de la ópera Satyagraha , en la que el compositor estadounidense Philip Glass rinde homenaje a la misión sudafricana de Mahatma Gandhi. La ópera de Glass, que fue estrenada en 1980, muestra las acciones colectivas de los indios residentes en Sudáfrica contra las leyes raciales de los europeos. El de Satyagraha es sin duda el menos teatral de los libretos, y el régisseur y el escenógrafo, Phelim McDermott y Julian Crouch, respectivamente, tratan de sacarle el máximo partido, recurriendo a títeres gigantes de cartón piedra que, en manos de los actores, se transforman alternativamente en vacas sagradas, terribles guerreros u otras criaturas de pesadilla. En algunos momentos, la escena aparece, sin embargo, excesivamente recargada, y funciona mejor en otros cuya extraordinaria sencillez parece ajustarse mejor al minimalismo de la música de Glass, caracterizada por sus eternos arpegios y su total ausencia de complejidad armónica. Glass crea una serie continua de mantras musicales que, ejecutados a la perfección por la sección de cuerdas, parece no querer terminar nunca y cuyo carácter repetitivo, tal vez reflejo del espíritu meditativo de Gandhi, sitúa al oyente fuera del tiempo o pone a prueba su paciencia, según se mire.
Villazón, ausente. MUNICH (DPA).- La pareja formada por el tenor mexicano Rolando Villazón y la soprano rusa Anna Netrebko se prepara para el estreno de La Bohème, de Puccini, en la Filarmónica de Munich, aunque Villazón no pudo tomar parte en el ensayo general, según la recomendación de su médico. La pareja, que se convirtió en estrella de la música lírica desde su primera actuación conjunta con La traviata, de Verdi, en el verano de 2003, logró agotar en tan sólo un día todos los boletos para las tres representaciones de La bohème que están previstas desde esta noche en la capital bávara. Rolando Villazón no participó del ensayo, ya que su médico así lo aconsejó para asegurar una voz óptima para el día del estreno. Netrebko, con un vestido negro con brocados, sorprendió nuevamente con su voz al público que asistió y que aplaudió fuertemente en numerosas ocasiones. La Bohème es la ópera que permitió la consagración definitiva de Puccini como compositor lírico y refleja algunas de sus propias experiencias durante su época de estudiante.