Adiós al rey de la psicodelia nigeriana admirado por David Byrne y Damon Albarn
William Onyeabor, editó una serie de discos en los sesenta, que se transformaron en material de culto para el ex Talking Head, que lo reeditó por su sello Luaka Bop
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"Tenemos que anunciar que el gran emprendedor y mítico músico pionero ha fallecido a los 70 años de edad. Murió pacíficamente mientras dormía, después de una breve enfermedad, en su casa en Enugu, Nigeria". Con ese comunicado oficial el sello Luaka Bop, que publicó hoy en su página, dio a conocer el fallecimiento de un artista extraordinario y visionario para su época. William Onyeabor, editó entre 1977 y 1985, nueve discos brillantes, que grabó en sus propios estudios caseros. También creó una fábrica de vinilos y una discográfica en la ciudad de Enugu, donde vivió hasta su muerte. El innovador sonido entre analógico y electrónico, donde mezcló afrobeat, funk y psicodelia, despertó la admiración de artistas como David Byrne, que reeditó un álbum compilando lo mejor de su discografía en ¿Who is William Onyeabor?
En su pequeña comunidad William Onyeabor era conocido como "El Jefe", por haber creado nuevas oportunidades para esa región. El músico del oeste africano que cosechó éxitos mundiales como "Good Name" y "Fantastic Man" tenía treinta años cuando viajó por el mundo para poder construir la mejor fábrica de vinilos del oeste africano. Después de sus años exitosos como artista, abandonó la música, refugiado en la religión católica. Abrió una fábrica de harina y un negocio de procesamiento de alimentos. En 1987, su música nuevamente se popularizó cuando recibió un reconocimiento a su labor como empresario. A principios de los años 1990, se convirtió en el presidente de la unión de músicos de Enugu y presidente del equipo de fútbol de esa ciudad.
Su vida personal siempre estuvo rodeada de misterio.En 2013, el sello Luaka Bop lanzó ¿Who is William Onyeabor?, un recopilatorio de su obra musical, luego de cinco años de negociaciones con el artista nigeriano. El nuevo rescate de su sonido y las recomendaciones de artistas como Damon Albarn (Gorillaz, Blur) provocó un redescubrimiento de su original estilo, donde el funk, las voces africanas, el synth pop, la oscilación constante de sus atmósferas rítmicas y los largos interludios instrumentales de ocho minutos, provocaban un efecto psicotrópico por los caminos del interior nigeriano.
La revista Time lo ubicó número 4 en una lista de los mejores álbumes de ese año. En 2014, el documental de media hora Fantastic man y una serie de homenajes en vivo alrededor del mundo, donde participaron David Byrne, Damon Albarn, Hot Chip, Lijadu Sisters y Ghostpoet, ayudaron a difundir sus canciones en las nuevas generaciones. También ese año apareció por primera vez en la radio, en un programa da la BBC, en el que dijo que él creaba música para ayudar al mundo. Pero las ocasiones eran contadas con los dedos. William Onyeabor, un empresario exitoso en otros rubros, se había refugiado en su devoción a Dios y había dejado atrás su vida en la música. Sin embargo, el impacto de esa obra producida en nueve años, sigue siendo tan intensa, como cuando apareció en la década del setenta.


