
Airbag: el ADN clásico y rockero de los Sardelli
El trío tocará hoy por segunda noche consecutiva en el Estadio Luna Park
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Patricio (guitarra y voz), Gastón (bajo y voz) y Guido (batería y voz) aparecieron en el cambiante panorama del rock local hace 15 años. Los Sardelli primero fueron curiosidad por ser un trío de hermanos como los Hanson, aunque en lo musical su estilo se definiría por un rock clásico y guitarrero. Luego fueron revelación y finalmente se consolidaron como una banda que produce sus shows y sus discos y que no se siente parte de escena o movida alguna. Hoy, por segunda noche consecutiva, pisarán el escenario del Luna Park de la mano de Libertad, su quinto álbum, mientras tratan de calmar la ansiedad de soltar el material que fueron acumulando este último año. "Estamos pensando en otro disco hace bastante pero a Libertad le queda un tiempo. Recién vamos por el tercer corte", comenta Patricio.
-¿Qué les da y qué les quita la producción? Además de horas de sueño, claro.
Patricio: -Dolores de cabeza, pero también mucho placer. Son dos horas de show que bien valen los tres meses de trabajo previos.
Libertad aún tiene un camino por recorrer. ¿Cómo se maneja la ansiedad para no entrar ya a grabar un nuevo disco?
Patricio: -La ansiedad de querer mostrar las canciones nuevas existe. A veces está bueno esperar un poco más porque salen temas mejores y ese material que creías que era genial quizás no lo era tanto. Pero es una cuestión de que nos pongamos de acuerdo y fijemos una fecha.
-Como la mayoría de las bandas, ustedes siguen apostando al disco como formato y como obra.
Guido: -Ése es un tema. Gastón cree que el formato está cambiando y a mí me gusta sacar discos largos. Tenemos que resolver el próximo paso... Por ahora voy ganando yo.
Gastón: -Los pibes escuchan en el celular, en reproductores de mp3 o en la compu y eligen las canciones que más les gustan. Después están los más fanáticos que escuchan todo el disco. Por un lado tenés esa realidad: las canciones de uno se mezclan con las de otros artistas en una lista de reproducción; por el otro, está lo lindo de que haya una obra completa, que tiene un significado y responde a una etapa. Y creo que no sería bueno que eso se pierda; incluso el nombre y el arte de un disco hablan de un conjunto de canciones. Nuestro disco se llama Libertad y todos los temas tienen que ver con la libertad, sea en un sentido emocional, social o una canción que se refiere al síndrome de Estocolmo: la secuestrada que se enamora del secuestrador.
-Es interesante no dejar esta discusión en manos de la industria. ¿No creen?
Guido: -Es que la industria arruinó la música cuando propuso estos tiempos. Hubo una época en que las bandas sacaban un disco por año, de menos canciones porque no entraban más en un vinilo. Después le empezaron a sacar tanto jugo al disco que lo estiraron a año y medio, dos. En los 60, 70, las bandas hacían un carrerón de 10 años y sacaban mucho material. No eran muchas canciones pero los tipos estaban en constante producción. En los 90, con el CD, pasamos a discos largos, que empezaron a salir cada dos o tres años. Nosotros nos fuimos desarrollando, quizás, más rápido de lo que salían nuestros discos. Hoy, yo grabaría un tema y lo sacaría ya. Pero uno también está sujeto a cómo se maneja el 95 por ciento de las personas que se dedican a vender discos. No sé en qué formato haremos el próximo álbum, pero está bueno aprovechar la posibilidad de que ahora se pueden tener variantes.
Ustedes fueron atípicos desde el comienzo, nunca pertenecieron a una escena, más que a la del núcleo familiar.
Patricio: -Es que no había un espacio para nosotros, lo tuvimos que inventar; si saliera ahora una banda como la nuestra le pasaría lo mismo. Acá se pone muy de moda un estilo de rock y aparecen 300 bandas así. Cuando empezamos estaba explotando el rock "viejita"; después, las bandas de reggae; más tarde, el pop electrónico y ahora está la tendencia de las bandas acústicas, sabineras, con letras casi de autoayuda. Y nosotros siempre hicimos algo diferente. Nuestro lugar lo peleamos y lo inventamos. En 2006 vino un productor y nos dijo: "chicos, por qué no empezamos a hacer algo de 'este' estilo", y le dijimos que no y nos empezamos a producir nosotros.
Guido: -Me da alegría que lo que conseguimos fue por lo que hicimos y lo que no, también. No somos los juniors de una banda más grande ni estamos esperando que se separen para que nos siga más gente. Tenemos un público heterogéneo... y somos medio bichos raros.


