Cosquín vibró junto a León Gieco
Raly Barrionuevo abrió la velada, que se destacó por su gran calidad artística
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COSQUIN.- Doña Ramona Bustamante, desalojada de las tierras en las que vivía en la localidad de Sebastián Elcano, departamento de Río Seco, se transformó en la figura de la cuarta luna. La campesina, de 76 años, llegó a Cosquín y subió al escenario mayor invitada por el cantautor santiagueño Raly Barrionuevo, que abrió una de las mejores noches artísticas que hubo hasta el momento.
La plaza lucía encendida. Más de seis mil personas escucharon la diversidad de propuestas y mantuvieron la atención, bien entrada la madrugada, hasta el cierre con León Gieco.
Raly fue el mejor arranque posible. Con una puesta musical bien eléctrica y folklórica, el santiagueño conmovió al público con la energía de las composiciones que integran su último disco, "Población milagro". Chacareras, canciones con aires de huayno o con el pulso reggae como "Danza la esperanza", el músico encandiló con la mixtura de sus sonidos, una actitud roquera y desprejuiciada. La gente lo agradeció como un sacudón a las estéticas apolilladas de algunos folkloristas. Hasta se animó a romper con los protocolos internos del festival cuando convocó a doña Ramona para que haga su reclamo de tierras y en el final llamó a Presagio y al bailarín José Fernando Orieta, un enorme talento de sólo 11 años, que Raly descubrió en un festival santiagueño, para hacer "Somos nosotros". Al final, el chiquito terminó abrazándose emocionado con todos.
Con un público musicalmente más abierto -había muchos jóvenes cordobeses que viajaron especialmente para ver a Gieco- y una grilla acorde,la noche deparó otras buenas sorpresas, como la actuación de la coplera salteña Mariana Carrizo. Sola con su caja y vestida de una manera bien tradicional, contrastante con su juventud, la bagualera hizo las delicias de la audiencia con sus coplas picarescas y su natural frescura, que puso de pie la plaza y le pidió otra. Entonces ella agradeció con varias coplas de los Valles Calchaquíes, de donde es oriunda, como la que decía: "Los hombres son los ratones, las mujeres el queso y el matrimonio la trampa, yo no me caso por eso". Una joyita para el festival.
El grupo Inti Huayra también puso el toque andino y revalidó a los autores jujeños más destacados, como Ricardo Vilca y Gustavo Patiño. Con carnavalitos y canciones la joven agrupación se ganó el derecho al bis con la contundencia de sus ritmos.
El grupo Sintaxis, ganador en la peña Oficial, subió al escenario y puso al descubierto lo poco que se escucharon en la plaza las obras de Leguizamón y Castilla. Con su versión de "Zamba del silbador", el grupo fue uno de los pocos que interpretaron a la dupla creativa más importante de la música popular argentina.
Después, León Gieco con un recital contundente, recurriendo a más clásicos que temas nuevos, también recordó a Doña Ramona y se despachó con algunas críticas para la organización del festival. "Cosquín se tiene que seguir haciendo para alegría de la gente. Si la gente de la comisión no lo puede organizar, los músicos nos vamos a encargar de hacerlo", dijo, y fue aclamado por el público.
Apareció solo en el escenario para hacer a capella "Cinco siglos igual". La letra volvió a estremecer a la gente, que le dedicó una larga ovación. Con toda su banda, el músico armó un repertorio más festivalero. Exhibió su costado litoraleño con "Carito" y "Kilómetro 11", para virar a su sonido integrador y latinoamericano en la chamarra dedicada a Zitarroza "La guitarra" o en "De igual a igual", que habla de la situación de los indocumentados. León calienta las gargantas del público, que sigue los estribillos acompañado del movimiento de los brazos. Así pasan "Bandidos rurales", "Bajo el sol de Bogotá", "La cultura es la sonrisa" "En el país de la libertad", "La Navidad de Luis", "Guantanamera", "Los salieris de Charly" y "Los Orozco". A la troupe de Gieco se sumaron en el escenario Raly, Abel Pintos y los chicos del Hogar San Roque para despedirse con "Sólo le pido a Dios".
Actuación de Los Nocheros
Mientras que días atrás los organizadores del festival informaron a la prensa que Los Nocheros habían pedido actuar temprano porque luego tenían previsto otro show, en Buenos Aires los representantes informaron cuál será la agenda que Los Nocheros tienen prevista para pasado mañana, día que, con su actuación en la plaza Próspero Molina. El cuarteto llegará cerca de las 19 para probar el sonido. Una hora después, cada integrante hará temas como solista, mientras que el resto estará mateando con el público.
A las 21 ofrecerán un show completo. A las 22, con el inicio de la transmisión televisiva, interpretarán cuatro temas más y serán los presentadores de los grupos y solistas que pasen por el escenario. A las 2.10, finalizado el horario televisivo, volverán al escenario Yupanqui para otro bloque de cinco temas. La participación especial que el grupo tendrá se debe a que este año se cumple una década desde que el cuarteto fue la gran consagración del festival coscoíno.


