
Del rock al folklore, un homenaje a León Gieco
Se destacan Mercedes Sosa y Las Pelotas
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Un disco, quince interpretaciones, otro álbum más que verá la luz a fin de año y un abanico de experiencias que encuentran el hilo conductor en la obra de León Gieco y en el respeto por su figura. De eso se trata Gieco Querido! (cantando al León) , un homenaje en vida al músico que un día salió de Cañada Rosquín rumbo a la gran urbe y que hoy tiene un nuevo reconocimiento hecho CD.
El formato inaugurado en 2006 para homenajear a Andrés Calamaro es nuevamente utilizado por la compañía Sony-BMG, y con sólo unas escuchas alcanza para apreciar que el resultado es superior al de aquel intento. Las Pelotas se luce con una versión soberbia de "La colina de la vida"; Mercedes Sosa emociona con "Todos los días un poco", y Gustavo Santaolalla ("Cinco siglos igual"), Los Tipitos ("De igual a igual"), Spinetta ("Guitarra", un poema de Yupanqui musicalizado por Gieco), Arbolito ("Cola de amor") y Raly Barrionuevo ("Mensajes del alma") alcanzan muy buenos resultados con sus interpretaciones. Completan la lista Bersuit Vergarabat ("Canción de amor para Francisca"), con el Cóndor Sbarbati en voz y sin el Pelado Cordera; La Vela Puerca ("Familia rodante"), Jorge Rojas ("La Navidad de Luis"), Los Nocheros junto al grupo de rock salteño Perro Ciego ("La cultura es la sonrisa"), Smitten ("La mamá de Jimmy"), Infierno 18 ("Hombres de hierro"), los españoles Reincidentes ("La memoria") y los escandinavos Outlandish con su ya conocida versión en inglés de "Sólo le pido a Dios".
"Están muy buenas las versiones", exclama Gieco, y enseguida recuerda cómo aprendió el arte de interpretar. "Yo aprendí de Mercedes Sosa. Ella me dijo que primero debía elegir la canción como si fuera mía, luego ensayarla 90 veces y después tocarla como si la hubiese aprendido la noche anterior." Y la enseñanza esparcida por La Negra Sosa parece haber calado hondo en buena parte de los intérpretes de este primer volumen de Gieco querido! (el segundo saldrá a fin de año y contará, entre otros, con Joan Manuel Serrat, Ismael Serrano e Ivan Lins).
Elegida como primer corte de difusión, la versión de Las Pelotas de "La colina de la vida" sorprende a la banda en un muy buen momento y a Daffunchio en su cumbre interpretativa. "Espero poder llevar a León a dar una vuelta en mi auto cuando venga a Córdoba -cuenta el líder de Las Pelotas-. Fue un desafío porque salvo las canciones de Sumo nunca hicimos temas de otros. Queríamos pasarlo por nuestro filtro. Estuvimos un par de días buscando la emoción y finalmente logramos empelotarlo . Lo tomamos con mucho respeto hacia León, algo digno de lo que él representa como artista, luchador y poeta."
Para algunos, "su" Gieco quedará sólo impreso. Otros, en cambio, se imaginan incorporando la interpretación a sus shows. "La versión que hicimos de «La mamá de Jimmy» quedó para que la incluyamos en nuestros shows -cuenta Chuk, de Smitten-. Nos salió muy rockero, al estilo Pescado Rabioso." Otro que adhiere es Mario Teruel, de Los Nocheros. "«La cultura es la sonrisa» es una canción que siempre nos gustó y le vamos a hacer un lugar en nuestros conciertos. La grabamos con Perro Ciego, que es una banda de rock salteña que lleva 20 años tocando y además son muy admiradores de Gieco. Es que León es una religión, más allá del palo en el que estés."
A Raly Barrionuevo la invitación para participar del homenaje lo tomó en un período eléctrico en medio de los ensayos con su banda. "Yo tenía idea de hacer «Por el camino perdido» porque me identifico con la letra, pero de repente me acordé de «Mensajes del alma», de la que ya habíamos hecho un par de versiones con León a ritmo de chacarera. Y salió una versión eléctrica. Le cambiamos un movimiento armónico pero respetamos la canción tal cual es."
Del homenaje a Andrés Calamaro se desprendió una versión singular de "Mil horas" de Los Tipitos. Con "De igual a igual", Walter Piancioli y compañía volvieron a apropiarse de un tema ajeno. "Nos costó bastante, queríamos sacarlo del ritmo, llevarlo a nuestro estilo, más canción rock -cuenta Piancioli-. Cambiamos la melodía, agregamos una estrofa e hicimos una modificación en la armonía."
Del otro lado del Río, La Vela Puerca aceptó la invitación y luego de probar con diversos clásicos de Gieco se quedó con "Familia rodante". "No lo hacemos muy diferente del original -comenta Nicolás Lieutier-, pero creo que suena a La Vela y tiene algo que recuerda a Gieco, porque mantuvimos las guitarras acústicas al frente."
Para Arbolito, hacer "Cola de amor" fue como reencontrarse con uno de los temas que hacían en sus comienzos, hace 11 años. "Es de esas canciones que pasa el tiempo y te siguen identificando -cuenta Agustín-. Le cambiamos el tono y tratamos de cuidar la versión de Gieco, pero con el espíritu con el que la tocábamos nosotros en el primer año y medio de nuestra banda."






