El talento de Yo-Yo Ma llega al Colón
El chelista chino se presentará esta noche junto a la pianista Kathryn Stott, con quien interpretará obras de Morricone, Gershwin y Brahms
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El chelista Yo-Yo Ma es un músico decididamente fuera de serie en todos los sentidos posibles. Por un lado, y sobre todo, por el dominio pasmoso de su instrumento; pero también porque, pese a habitar el privilegiado parnaso del star system de la música clásica, tiene un apetito musical que lo impele en otra direcciones, entre ellas el tango, la música de Buenos Aires y específicamente Astor Piazzolla. Entre sus amigos se cuenta también una argentina que dicta clases de literatura en Harvard. "Se llama Diana Sorensen. Gracias a ella conocí también mejor la literatura latinoamericana y especialmente a Borges. No veo la hora de estar de nuevo en Buenos Aires", dice Ma desde Estados Unidos.
Como parte del Abono del Bicentenario, Yo-Yo Ma tocará hoy, a las 20.30, en el Teatro Colón un programa con obras de Ennio Morricone, George Gershwin y del brasileño Cesar Camargo Mariano, además de la Sonata para violonchelo y piano en Mi menor, Op. 38, de Johannes Brahms, y la Sonata en Sol menor, Op. 19, de Sergei Rachmaminov. Lo acompañará la inglesa Kathryn Stott, una pianista a la que, como sucede con Emanuel Ax, lo une una relación no solamente musical sino también amistosa. "Soy muy amigo de Kathryn y de Emanuel, y lo mejor de todo es que yo amo el piano y a ellos les encanta tocar con cuerdas", comenta con sincero entusiasmo en un inglés casi sin vestigios de acento chino. "A Kathryn la conozco desde hace más de treinta años. Primero nos hicimos amigos y después empezamos a tocar juntos. La amistad es siempre lo primero. Lo que más me gusta de ella es su pasión por viajar y el hecho de que su curiosidad por el mundo es quizá mayor que la mía? La verdad es que la vida de los dos cambió cuando empezamos a tocar juntos, cuando tocamos Piazzolla, cuando estuvimos en Brasil."
-Justamente, el programa que presentará esta vez en el Colón incluye obras muy variadas, de épocas y estilos muy distintos.
-Me doy cuenta de que puede parece extraño que empecemos el concierto con piezas de Morricone, Gershwin y Mariano, pero creo que de algún modo pensamos en los mismos términos en que lo hacía Bach: él compuso las suites para chelo con danzas de Alemania, Francia, Italia, algunas del norte de Africa, España? Y luego estas suites son lo que consideramos música alemana. ¿Por qué entonces no empezar con algo cercano a América del Sur? Sabemos cuánta gente de origen italiano hay en la Argentina. Sabemos que Piazzolla fue a Nueva York y conoció el jazz desde muy chico. Y sabemos que Brasil es un país que suele convertir muchas culturas en una única identidad.
-¿Qué es la música clásica para usted? ¿Tiene sentido todavía esa categoría?
-Es una categoría muy compleja. Mucha gente la usa para decir cosas muy diferentes. A mí me gusta pensar que hay muchas músicas clásicas, que lo clásico es más bien algo que la gente ha apreciado durante largo tiempo; una música que alentó el entendimiento de los hombres. Y eso incluye música folklórica, incluye jazz, Beethoven y todo tipo de músicas. No hay ninguna razón por la que las palabras "música clásica" signifiquen una cosa y no otra.
-Usted suele tocar muchas obras al margen de los períodos barroco, clásico y romántico. ¿Qué cambios en la técnica del chelo, e incluso en la afinación, demanda cada uno de esos repertorios?
-Ese es un problema verdaderamente interesante. Por ejemplo, si toco una pieza que incluye también guitarra tengo que empardar con el chelo esa sonoridad. Y algo parecido ocurre con la música barroca cuando uno usa demasiado vibrato y al mismo tiempo no se puede ser totalmente expresivo sin ese vibrato. Cuando se considera esa cuestión de la afinación desde una perspectiva histórica se abre todo un mundo. Es fascinante.
-¿Cómo fue su primer contacto con el tango y qué lo atrajo de Piazzolla?
-La música de Piazzolla fue como un imán. Desde el principio conquistó mi oído, mi corazón, mi alma. Pero llegué a conocerla casi por casualidad. Teníamos una babysitter que un día fue a un concierto de Piazzolla en Cambridge, Massachussets. Y adivine qué: su tío era el chelista del quinteto, José Bragato. Ayer me enteré de que él va a ir al concierto de Buenos Aires. Luego, cuando estuve en la Argentina, me encontré con muchos músicos que conocieron a Piazzolla: Héctor Console, Antonio Agri -que lamentablemente murió-, Horacio Malvicino, Néstor Marconi, que es un músico fantástico. Ellos me guiaron y me alentaron a tocar esta música.
-Daniel Barenboim comparte esa pasión. ¿No hablan sobre tango cuando se encuentran?
-¡Sí, por supuesto! Y no solamente hablamos. Solemos tocar cosas que él recuerda, versiones? Es parte de su vida.
PARA AGENDAR
- Abono del Bicentenario , abren el ciclo Yo-Yo Ma (chelo) y Kathryn Stott (piano).
Teatro Colón , Libertad 621. Hoy, a las 20.30. Entradas a la venta en la boletería, Tucumán 1171.




