En Viena, la vida se desliza como un vals
Estuvo Claudia Cardinale
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VIENA (DPA).- El quincuagésimo primer Baile de la Opera de Viena, en Austria, concluyó ayer a horas tempranas sin que se hubieran reportado incidentes de importancia, pese a que en los alrededores del edificio se reunieron, según la policía, unos mil manifestantes contrarios al festejo.
El baile había comenzado por la noche con la tradicional orden "Todo valses". Entre los aproximadamente 4500 invitados se encontraban parejas de baile de diez países. Las debutantes, como siempre, portaban lujosos vestidos de noche de color blanco. La ceremonia congregó nuevamente a numerosas figuras de la política, la economía, el espectáculo y el arte. Junto a los jefes de Estado de Finlandia y Eslovaquia también estaban la diva italiana Claudia Cardinale y el director de orquesta japonés Seiji Ozawa, que acaba de asumir la conducción artística de la Opera de Viena.



