
Explosión balcánica de película
No Smoking Orchestra vuelve a poner música en las imágenes de Emir Kusturica
1 minuto de lectura'
La explosiva mezcla balcánica vuelve a tener el papel principal de la banda de sonido de "Life is a miracle", la nueva película de Emir Kusturica con música de la No Smoking Orchestra. Diversión musical en clave de humor negro y una abundante cuota melancólica, que conforman el contundente potaje musical del grupo liderado por Kusturica y Nelle Karajlic.
La fórmula de la No Smoking es prácticamente la misma que utilizaron en su trabajo anterior "Unza-unza-unza", y que contagió al planeta con su endemoniada y frenética mezcla de ritmos de Europa del Este. En "Life is a miracle", aparecen los ritmos tradicionales del folklore balcánico, la transhumancia gitana, el toque de cabaret alemán, el sentimiento anarco-punk, la mirada burlona sobre el rock norteamericano, la marcha del tango finlandés, el fervor por el ska, las escalas árabes, la puesta escénica de la ópera y las fanfarrias para bodas.
En este álbum de Emir Kusturica y sus delirantes compañeros de ruta, las canciones se dejan absorber por ese espíritu cinematográfico que retratan y marcan los climas del mundo desquiciado, descontralado y surrealista de "Life is a miracle", estrenada en el Festival de Cannes. A la vez, cada track funciona como el anticipo ideal para saborear y esperar la película, antes de su estreno en nuestro país.
Varios de los motivos musicales pueden llegar a repetirse a lo largo del disco, pero la banda se las ingenia para agregarles sugerentes climas a los temas instrumentales con el aporte del violín, la flauta, el hipnótico sonido del saxo soprano o el nostálgico acordeón que recuerda a una Belgrado bombardeada, como aparece en el documental "8 stories" del cineasta serbio.
La No Smoking Orchestra se deja traspasar por el espíritu trágico y demente de una región castigada durante años por sucesivas guerras entre etnias religiosas. A la vez en su música convive perfectamente ese fragmentado mapa cultural balcánico, que conforman la extraña identidad errante de la ex Yugoslavia, con la efervescencia contracultural que tenía el rock en los años del mariscal Tito, cuando la banda comenzaba a dar sus primeros pasos.
El grupo traslada al disco esos diferentes estados emocionales sintetizados por los gitanos en la cohesión de sonidos rumanos, turcos, rusos y macedonios, entre otras influencias. En un par de compases pueden pasar de valses de melancólica atmósfera como "Moldavian song", a la locura festiva de la etílica "Vasja".
El Dr. Nelle Karajlic, cantante y autor de varios de los temas junto a Kusturica y Dejan Sparavalo, es el principal animador de este circo sonoro y ambulante que lleva el grave impulso de la tuba de "Pope" Popovic, el quejoso sonido del violín de Sparavalo, el melancólico fraseo del acordeón de Zoran Milosevic, la percusión de Zoran Marjadonic y una línea más rockera donde Kusturica aporta su sencilla guitarra rítmica, su hijo Stribor asesta los golpes de batería, la primera guitarra le pertenece a Ivica Maksimovic, Goran Markovsky toca el bajo y Dralle Draugentaller se encarga de los psicodélicos teclados.
La interpretación del Dr. Nelle es la que se lleva el protagonismo, con su intuitiva mezcla de Iggy Pop y cantor de garito. Su voz captura la esencia de esa puesta en escena que son las canciones de la No Smoking Orchestra. Nelle comanda a la perfección el mecanismo de esta orquesta histriónica y lúdica en temas como "Evergreen", un calipso sóviet con la ondulante cadencia que impone el saxofón de Nesha "Blackbird" Petrovic, o "Wanted man", un tributo de la banda a la melodía de "Lo bueno, lo malo y lo feo", que parece inmersa en el clima de spaghetti western, pero balcánico.
El disco permite imaginar situaciones de la película, así como a esta altura las imágenes del director de "Underground" disparan una poética visual y sonora propia. Cada músico parece actuar las saltarines melodías balcánicas, aunque es el Dr. Nelle quien pone sus dotes histriónicas al servicio de los temas adoptando diferentes personajes. El ritmo in crescendo de los violines y los metales sigue siendo el motor vital de la agrupación. De la misma manera que el humor es otro elemento fundamental del grupo. Por eso, "Karakaj" parece un homenaje bizarro a la italiana Raffaella Carrá con sus coritos "lala-lala-uh", o "Who killed dj", una hilarante burla al "Soul man", de James Brown.
El final no tiene un giro inesperado e insólito. Primero en "Gladno scre" la banda se despide a su manera con una delirante danza rumana y la voz de una soprano, como en un final de fiesta de una boda gitana, cuando la resaca aturde y los litros de vodka son el combustible para seguir danzando un par de días más. Lo que sigue es el solitario sonido de un acordeón que acuna una vieja melodía serbia, a la manera de una despedida en un funeral. Entre la fiesta y la tragedia, la No Smoking Orchestra muestra las dos caras de una misma moneda y esos sonidos que son un elixir para la supervivencia.
Life is a Miracle
The No Smoking Orchestra
In the beginning, Evergreen, Wanted man, Kiss the mother, Moldavian song, Vasja, Dying song, Looking for Luka, Ovo je muski svet, Fatal wounds y otros (Universal).
Acompaña esta nota los fragmentos de las canciones "Vasja", "Who killed the dj" y "When life was a miracle", de The No smoking Orchestra


