Giorgio Moroder, el padrino de la música disco, promete una versión bailable del tema del Mundial 90
El productor italiano se presenta hoy y mañana en Niceto, en el marco de la fiesta Club 69
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Giorgio Moroder tiene 75 años, viste un pantalón de jogging negro, una gorra con visera para atrás y unos zapatos también negros. Sentado en el bar de un cálido hotel palermitano, puede ser confundido con un norteamericano que anda de visita por el país. Pero no. Él es el productor y compositor musical que innovó con los sintetizadores y coqueteó con los sonidos del futuro en los 70 y 80 y que, después de 30 años de paréntesis, resucitó con la ayuda de Daft Punk para seguir en la búsqueda. Dentro de sus hitos se encuentran el de haber compuesto, por ejemplo, "Love to love you baby" y "I feel love" con Donna Summer en lo que sería el inicio y la consagración de la música disco. "Call Me" de Blondie también lleva su sello. No sólo eso sino que estuvo detrás de las canciones de films como Scarface, Flashdance, Top Gun por nombrar algunas de las bandas sonaras en donde imprimió su genio.
Por primera vez en la Argentina, el italiano que vive en Los Angeles y pasa el verano europeo en los Alpes se presenta esta noche (y mañana) en Niceto en el marco de la fiesta Cub 69 donde además de hacer canciones de Déjà Vu –su primer álbum en tres décadas que cuenta con aportes de Kylie Minogue, Sia, Britney Spears, por nombrar algunos- promete que hará una versión remixada de "Un 'estate italiana", el tema del Mundial 90 del que fue coautor. "¿En qué preferís hablar inglés o español?", le pregunto. "Italiano", contesta. Y explica que aprendió a hablar español porque su mujer es mexicana y se dan clases mutuamente. Giorgio tiene sentido del humor.
Hace dos años que Moroder colaboró con el dúo francés en su último disco Random Access Memories, donde pusieron sus recuerdos en un tema llamado "Giorgio by Moroder" y desde entonces está viviendo su segunda época dorada en la música. Grabó con Coldplay, empezó a trabajar como DJ en Europa y después llegó su oportunidad de hacer su propio disco. No esperaba regresar, desde su alejamiento de la industria había encontrado hobbies excéntricos que lo mantenían ocupado. Estuvo involucrado en la creación de un auto, el Cizeta-Moroder de 16 cilindros, un coche deportivo que tiene guardado en su garaje porque en los Estados Unidos no le dieron permiso para sacarlo a la calle. Jugó al golf seguido y se dedicó a su mujer y a su hijo. Pero nunca dejó de escuchar el Top 40 de las radios. Dice que le gustó Buenos Aires sobre todo por el clima, que desde que llegó está soleado."Me dijeron que llovió, pero yo traigo el clima lindo y el dance", anuncia. Aunque él no va a bailar. "El ritmo lo tengo en la cabeza pero las piernas no hacen lo que mi cabeza les dice", confiesa.
-¿Tenías ganas de volver a la música?
- Tenía ganas, pero fue más una sorpresa porque nunca tuve el proyecto de regresar. Fue algo que sucedió. Los Daft Punk me preguntaron si quería trabajar con ellos y fue un éxito muy grande. Conocía muy bien a la banda y me pareció una oportunidad. Tienen una canción que me gusta mucho ("One more time").
-¿Qué diferencias encontrás entre la industria de hoy y lo que fue trabajar en los 70 y 80?
- Es bastante diferente. Cambió mucho la manera de trabajar con los artistas, la manera de salir con un producto. Ahora hay tantas cosas que se pueden hacer con las redes sociales... Por ejemplo, cuando trabajé con Donna Summer pasábamos en los estudios entre 2 o 3 semanas por disco. Ahora se hace mucho con Internet, mail, teléfono. Es mucho menos trabajo en directo. Kylie Minogue grabó en Londres y yo lo terminé en Los Ángeles. Lo que pasa es que la música no vende tan bien como antes. Los artistas que tienen talento y son buenos hacen muy buenas presentaciones en vivo. Por eso creo que a los DJ las va tan bien ahora.

-¿Cómo te adaptaste a las nuevas tecnologías?
-Conocía mucho mejor el sintetizador hace años. Conozco los sonidos de hoy pero para grabar las canciones debes conocerlos muy bien. Necesitás conocer el último sintetizador, el más moderno, el más actual. Es muy difícil, me parece que se necesita mucho más tiempo para hacer canciones que cuando yo trabajé con David Bowie. Hay tantos sonidos que podés utilizar que te mareás y decís ¿me gusta este sonido? ¡No! Me gusta éste.
-Fuiste uno de los creadores de la música disco y fundador y pionero de la música electrónica, ¿cómo ves la escena hoy?
-El ritmo creo que es muy fuerte, los sonidos son muy claros, muy limpios. En general, las grabaciones son mejores y hay cantantes muy buenas. La música dance se hace muy bien, es como cuando la música disco fue número uno.
-Dijiste que querías hacer "la música del futuro" y tus temas siguen sonando, ¿cómo lo vivís?
- Estoy contento cuando suenan en la radio, o cuando estoy en la Argentina o Japón y escucho una canción mía.
-Trabajaste con las personalidades más influyentes de la música pop y disco, desde Donna Summer a Freddie Mercury, ¿te acordás de alguna anécdota de esos tiempos?
-Me acuerdo cuando trabajé con Cher. Tenía que venir al estudio y pensé "ok, ella me dijo que llega a las 2 de la tarde pero probablemente llegue a las 6 porque las estrellas son siempre impuntuales". Pero ese día llegó a las 2 y le digo "Cher, ¿qué pasa? Estás puntual". "Sí, soy siempre puntual, pero solo la primera vez", me dijo. En general trabajé con todos bien, pero puede ser que con Freddie Mercury [hicieron juntos el tema "Love Kills" para el film Metropolis] haya sido un poco más trabajoso que con Bowie porque era un chico que sabía todo. Era cantante, pianista, performer, compositor, entonces… estaba un poco complicada la manera de comunicar. Fue difícil decirle a Freddie: "No, vamos a hacerlo de nuevo".
- ¿Cómo es la tarea de pensar música de películas?
-Con las películas es un poco diferente porque a mí me gusta cuando trabajo como compositor ver la película. Después el director me dice "ok, necesito una canción acá para este personaje". En Scarface querían un tema para Tony Montana y su amante Elvira. Ahora estoy haciendo una canción para una serie que comienza en algunos días que se llama The Queen of the South, es de narcotraficantes.
- En Déjà Vu hiciste canciones con Minogue, Sia, Britney, ¿con quién te quedó pendiente trabajar?
-Fue una decisión de la casa de discos que habló con los managers de los artistas y ahí me preguntaron si quería trabajar con Sia, "claro" digo yo. Siempre me gustó. Es todo una combinación de cosas. Britney Spears me contactó porque a ella le gustó tanto esta canción "Tom's Diner" y me preguntó si no quería hacerla con ella y le dije que sí. Hace poco conocí a Lady Gaga. Es muy buena como cantante, muy buena pianista, con ella espero trabajar un día. También con Rihanna, que es muy sexy, muy guapa, buena como cantante.
-¿Qué música estás haciendo ahora?
-Estoy haciendo música para hoy, la música del futuro no sé qué es.




