
Goy Karamelo tiene un remedio para su corazón
Con banda nueva, el ex cantante de Karamelo Santo gira por el país y prepara un disco con clásicos del folklore
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Como esos dibujos animados en los que una nube negra persigue sólo al protagonista, Goy Ogalde tuvo que esperar que la tormenta personal pasara para volver a empezar. Se separó de su mujer y de la banda que cofundó, Karamelo Santo, y como hace todo artista que se precia de tal, tomó la hoja en blanco y volvió a escribir. La idea de ser solista quedó descartada no bien tuvo a su lado al puñado de músicos indicados para acompañarlo, y junto a ellos llegó Remedio de mi corazón , el álbum que volverá a presentar esta noche.
-¿Qué pasó con Karamelo Santo?
-Las cosas se enturbiaron al final y hoy sigo peleándome por cuestiones legales. Mis diferencias son con el management, no con la banda; de hecho yo estaba mezclando el disco nuevo cuando decidí irme. Siempre tuve presiones, nunca me ponían un productor artístico y siempre la producción y la mezcla recaían en mí. En la última época se abandonó la atención de la parte creativa. Me cansé, me sentí usado y robado por la estructura de la banda. En el medio quedaron asuntos legales por resolver, como el nombre, que es mío, pero hasta ahora el management hizo oídos sordos a mis reclamos. Parezco Lilita Carrió, ¿no? Yo no quiero el nombre de la banda. Quiero que se reconozca lo que hice, que se lo respete y que no abusen más.
Tras su salida de Karamelo Santo, la banda que cofundó en Mendoza a comienzos de los 90 y con la que se radicó hacia fines de esa década en Buenos Aires, Goy primero se recluyó en La Peña Pop, una banda abierta con la que empezó a zapar y terminó grabando un disco. De ella participaron, entre otros, Charlie Desidney, Fede Cabral y el baterista de La Bersuit, Carlos Martín. Luego vinieron estos Cangrejoz, que le hicieron recobrar la fe en una banda de rock.
-Estás en busca de un sonido nuevo, ¿no?
-El hecho de que me desempeñara como productor artístico de otras bandas terminó por influir, y en un momento me planteé buscar un sonido nuevo. Sentía que el de Karamelo se repetía, era algo que funcionaba afuera, por aquello del color latino, pero ya no me representaba. Antes de hacer Remedio de mi corazón traté de devorarme todo lo que salía: anduve por Vampire Weekend, Gotye, Gorillaz, por todo lo que estuve alejado un tiempo. Traté de asumir un sonido que no estuviera tan emparentado con el reggae. Obviamente me fue imposible despegarme definitivamente de ese audio.
-Con la cumbia pasó lo contrario, hay más que antes.
-Tiene que ver con que el último disco de Karamelo, que no salió, que se iba a llamar Cumbiapunk reggae party (como el segundo tema de Remedio ...). La idea era celebrar la elección trovadora y cumbiera que tiene hoy el rock nacional. Karamelo Santo fue un ladrillo fuerte de lo que hoy se conoce como mestizaje. Pero empezó a hacerme ruido. Yo quería que no se hablara tanto arriba de las canciones, menos panfleto y más música.
-También tenés listo un disco de música cuyana.
-Sí, voy a esperar al verano para sacarlo, que es la época festivalera. Hice 14 canciones clásicas de folklore cuyano. Hay pocas grabaciones de material clásico y, generalmente, lo que al público le gusta escuchar de folklore son las canciones que puede cantar. Por eso decidí tocarlo de forma elemental. Está bien afinado y arreglado, pero sin virtuosismo. Hice "Calle Angosta", con Kameleba (banda de reggae de San Luis), y elegí temas de Villavicencio, Tormo, Cuadros, Palorma, incluso una versión de "Claveles mendocinos" que la hice ska pachanga.
De Cuyo al NOA, en esta nueva etapa Goy Ogalde intensificó su relación con los pueblos originarios. Es lo que lo lleva a afirmar: "Hoy por hoy los únicos punks en este mundo son los pueblos originarios. Si bien tengo raíces europeas, también tengo sangre huarpe. Me crié en una provincia donde lo originario es próximo, pero siempre se negó, y ya es tiempo de que eso cambie".
- Kangrejoz y Goy Karamelo
Remedio de mi corazón
Bar Ultra, San Martín 678
Hoy, a las 21
Entrada, $ 40



