
Hoy toca la Orquesta Filarmónica de Israel
Ofrecerá tres conciertos en el Teatro Colón
1 minuto de lectura'
BERLIN.- La Orquesta Filarmónica de Israel vuelve a Buenos Aires, después de cuatro años, para pasear toda su calidad sinfónica en tres funciones en el Teatro Colón (dos para los abonados del Mozarteum, hoy y mañana, y una extraordinaria, el sábado próximo). Hoy, la orquesta, fundada en 1936, interpretará la suite de "El mandarín maravilloso", de Bela Bartok; el Concierto para corno y orquesta, de Richard Strauss, y "Scherezade", de Rimsky-Korsakov.
Mañana, el programa incluye dos obras de fondo: la Primera Sinfonía, de Beethoven, y la Sinfonía N° 5, de Gustav Mahler. La función extraordinaria del sábado fue organizada por Unidos y Solidarios, una unión de cinco reconocidas instituciones de la comunidad judía argentina dedicadas a mejorar la calidad de vida. En dicha función se escucharán la Primera y la Novena Sinfonía de Beethoven, que contará con la participación de solistas argentinos: Paula Almerares (soprano), Cecilia Díaz (mezzo), Darío Volonté (tenor, Luis Gaeta (barítono) y el Coro Polifónico Nacional.
Como en su anterior visita, la agrupación será dirigida por su titular, desde hace más de 30 años, Zubin Mehta. Nacido en la India, pero convertido en un verdadero ciudadano del mundo, su fama atraviesa los continentes, y una personal combinación de carisma y talento hacen de él un personaje querido, sea cual fuere la orquesta que lo acompaña cuando levanta su batuta.
Las estaciones más importantes de su carrera: Montreal, Los Angeles, Nueva York e Israel, donde es director musical desde hace más 30 años. Invitado por primera vez a la Argentina en 1962, y regresando con la Filarmónica de Nueva York, con la de Israel o con la Orquesta del Maggio Fiorentino, reconoce que "allí el primer estímulo es el público, la constante sonrisa que como visitante veo en la gente, a pesar de los problemas, y naturalmente el Teatro Colón”.
–¿Qué rasgos caracterizan a la Filarmónica de Israel?
–La Filarmónica de Israel es una cooperativa, lo que significa que los propios músicos son quienes la gobiernan. Hay muy poca ayuda del Estado. Nuestra fuente principal, casi un 60 por ciento del presupuesto, viene de la venta de entradas, un 30 por ciento de aportes privados y del Estado recibimos el 10 por ciento restante. En esta orquesta todos los integrantes hacen además música de cámara, lo cual es muy importante porque de ese modo los músicos se acostumbran a hacer música por sí mismos.
–¿Cree que la música clásica debe aceptar las leyes del mercado para sobrevivir?
–Sí, totalmente.
–Buena parte del público reniega de esa posición y es escéptica.
–Los escépticos son aquellos que de todos modos asisten a los teatros. Esa gente no necesita ser conquistada con grandes esfuerzos de marketing porque ya adora la música. Nosotros utilizamos el marketing para atraer a aquellas personas que aún no conocen la música y que queremos acercar. Los escépticos son los amantes de la música, y a ellos también los necesitamos, lógicamente. ¿Pero quiénes son? ¿Un hombre que tiene sí o sí un abono para la Filarmónica de Berlín, para la Staatsoper...? Existen miles de otros hombres en la calle, la ciudad, que no conocen nada de todo esto (aun en Alemania) y ellos sí necesitan la ayuda de un buen marketing. ¡Y es fascinante!
–¿Qué tipo de dificultades se le pueden presentar cuando ya cuenta con tanto éxito?
–Dificultades para nuestro marketing hay siempre y muy diversas. En Munich, por ejemplo, no tenemos ningún problema para vender: tocamos a sala llena, también con óperas modernas. La Filarmónica de Munich siempre llena; la Sinfónica de la radio bávara, con Lorin Maazel, siempre llena...; sin embargo, tenemos que trabajar un poco en la gente que viene para el famoso Oktoberfest.
–Acaba de nombrar a Lorin Maazel. ¿Cómo lo ve en su futuro y controvertido cargo frente a la Filarmónica de Nueva York?
–Creo que ha sido una excelente elección. Lorin Maazel es uno de los directores de orquesta más importantes de la actualidad, con un enorme repertorio de música antigua y moderna, compone además... Los músicos de Nueva York van a apreciar esa elección.
–¿Cuáles han sido las principales influencias en su carrera?
–La primera gran influencia en mi vida fue mi padre, gran violinista y fundador de la orquesta de Bombay. Luego Swarowsky, mi maestro en Viena. Hubo otras personas, a las que no conocí como Toscanini y Furtwängler, de las cuales aprendí mucho. Y, naturalmente, durante mi juventud en Viena, los innumerables ensayos a los que asistí, donde oía a Karajan y a tantísimos otros. Pero nunca me concentré en hacer una carrera, las carreras se hacen por sí mismas.
–Pero también se mueven por la fuerza de los sueños.
–Sí, claro. Siempre he soñado y mis sueños se volvieron realidad. Por ejemplo, siempre soñé con llevar la Filarmónica de Israel a la India, y sucedió. Lo mismo con llevarla a Rusia, cuando en tiempos de la Unión Soviética no había ninguna relación con Israel, y también sucedió. Hoy, sueño con llevarla a Egipto, y esto aún no se concreta, pero guardo la esperanza de que sucederá.
1- 2
Sydney Sweeney y Amanda Seyfried cuentan cómo fue trabajar juntas y qué lugar de la Argentina quieren conocer
- 3
Del día de playa de María Vázquez y Andrea Bursten a los looks de Juana Viale y Nicole Neumann en Punta del Este
4Mel Gibson y Rosalind Ross anunciaron su separación, luego de nueve años juntos


