Javier Bergia: antológico y de gira por la Argentina
Recorrió varias ciudades para presentar su nuevo CD
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Recital del cantautor español Javier Bergia (voz y guitarra). Interpretó los temas de su disco Antología. En Chacarerean Teatre.
Nuestra opinión: bueno
El madrileño Javier Bergia viene a nuestro país desde mediados de los noventa como percusionista del grupo de Ismael Serrano. Pero en España lleva adelante una carrera como cantautor que es anterior, de principios de los ochenta. Y al tener una buena cantidad de discos publicados quiso darse el gusto de recorrer este continente con sus propias historias. "A mis 50 años [los cumplió en junio] ésta es la tercera presentación que hago como solista en Buenos Aires", dijo apenas comenzado el recital que ofreció la última semana. Su voz sonó con tono de conformidad, pero no de total satisfacción. Se notó que la había pasado bien en su periplo por varias ciudades argentinas, pero quedaban pendientes un regreso y la edición de un CD. Al tratarse de una antología, su más reciente placa sería una muy buena carta de presentación.
Durante su último recital, en ese repaso en vivo de casi una veintena de títulos hubo piezas más inspiradas que otras (aunque sin altibajos) unidas por los aires folk que cultiva. Bergia hizo de su recital una especie de show para café concert en el que dedicó varios minutos a explicar cada tema. Incluso algunos comentarios fueron más largos que las canciones en cuestión. El público rio con cada uno de sus gestos, quizá porque buena parte ya conoce su histrionismo de los recitales de Ismael Serrano. Claro que Bergia dice cosas realmente muy graciosas y otras que son más para pensar que para reír. Sus relatos pueden desembocar en comentarios sobre Platero y yo, el retrato de un ingeniero de caminos o el recuerdo de sus padres y abuelos republicanos que sufrieron la Guerra Civil Española.
Es igual de versátil como monologuista y músico. Como percusionista trabaja con Ismael Serrano, pero también con música experimental, de fusión y antigua, entre una infinidad de proyectos. Y con su propia composición de canciones mantiene una misma línea estética que, al menos en este show, no mostró variantes, aunque sí muchos matices. Sus descripciones y reflexiones pueden sonar profundas (y también alguna vez un poco cursis), oníricas, nostálgicas (y a veces decimonónicas), muchas veces cándidas, cada tanto irónicas y, unas cuantas, utópicas.



