Jazz con humor y melodía
Su propuesta tiene, esta vez, atmósferas de smooth jazz
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Entre las historias estilísticas del jazz, existen variadas pruebas de la comunión de excelentes músicos en busca de acercar el género al gran público.
De los casos más conocidos recordamos al menos tres: Nat King Cole, Wes Montgomery y George Benson, quienes, incluso, pusieron en peligro su reputación a causa de inclinar el jazz hacia formas más complacientes que, aun hechas con gran nivel, eran causa de jaquecas para los fundamentalistas de la música que amó Louis Armstrong.
Para el guitarrista Juan Valentino, que presenta hoy, en La Trastienda, su cuarto disco, "Reo, pero educado", no hay contradicción alguna. Su trabajo basado sobre composiciones propias tiene el énfasis está puesto sobre melodías que reconocen tácitamente el espíritu del smooth jazz.
Simpático, con un estilo personal de "educado reaje", Valentino explicó durante la entrevista con LA NACION que su música refleja su propio eclecticismo, aunque admite que él sigue formando parte del mundo del jazz.
"La música de este disco es algo experimental, pero no en el sentido en que se toma muchas veces como vanguardista o algo de ese tenor. Cuando digo experimentación me refiero a que estoy probando distintas cosas, como loops o arreglos hechos en la computadora y llevados luego al estudio. Esa es mi experimentación", señaló el músico al que aún se lo recuerda por su paso por Los Funky Torinos, de Willy Crook.
El disco es un trabajo sostenido por el buen gusto del guitarrista que adhiere a las atmósferas clásicas del smooth jazz, con su suave densidad y que hasta puede muy bien ser música de fondo. "Mi estilo guitarrístico, que es tocar con el pulgar, suena cálido y aterciopelado; es decir, no me siento extraño haciendo este estilo, pues es como un destino para mí", añade el músico.
Música sin preconceptos
Valentino define su disco como un trabajo que tiene humor y que intenta recomponer la relación entre la música instrumental y la cantada.
"La lírica avasalla. La letra es contundente y, si no, están los ejemplos del rap en los Estados Unidos y de la cumbia villera, aquí. «Reo, pero educado» tiene melodías recordables, como el tema de la serie «Mannix». Te diría que siento que la melodía en este disco recuperó un lugar de protagonismo", dice Valentino, que participó de shows tan disímiles en términos de propuestas como el de Intoxicados y el de Diego Torres.
"Intoxicados hace blues y yo comencé en El Samovar de Rasputín, cuando estaba en el parque Lezama y era un reducto blusero. Y con Diego Torres somos amigos", explicó.
También participa como invitado en el grupo Dancing Mood, un estilo que comulga con su actual propuesta.
"Hago música para sentirme bien y no para un público en especial, es por eso que puedo compartir el escenario con propuestas que van desde lo rollinga hasta lo melódico", reflexiona este guitarrista de estilo poco usual y que se ha ganado un lugar significativo en el mundo del jazz.
Definió a su show de esta noche como una fiesta en la que participarán músicos y auditorio. El grupo -con Pablo Raposo en piano, Miguel y Nicolás Soccoratto en contrabajo y batería, respectivamente, Conce Soares en percusión y Anita Cuacci en canto- estará respaldado por una sección de vientos integrada por Santiago De Francisco en saxo tenor, Luciano Gutiérrez en saxo alto, Fabián Aguiar en saxos y flauta y Miguel Tallarita en trompeta y tendrá como invitado a Ricardo Pellican. "La música tiene un don festivo que se pondrá en toda su evidencia esta noche", concluye el guitarrista.



