La exquisita experiencia de Fito Páez
El músico rosarino presentó su nuevo álbum, Confiá, y resumió su trayectoria en algo más de dos horas
1 minuto de lectura'
Concierto de Fito Páez . Presentación de su álbum Confiá. Fito Páez en voz, piano y guitarra. Con Diego Olivero y Juan Pablo Absatz en teclados, Coki Debernardi, Carlos Vandera y Dizzy Espeche en guitarras; Eloy Quintana en bajo y Gastón Baremberg en batería. Invitada, Claudia Puyó. El viernes y ayer, en el Luna Park.
Nuestra opinión : muy bueno
A Fito Páez le gusta elevar los brazos, mostrar sus manos y dirigir la orquesta. Puede ser la formidable banda que lo acompaña o el coro espontáneo de un Luna Park prácticamente colmado. Muestra los dientes, se ríe y celebra con todos. Primero dirá, exultante: "Estamos teniendo un conciertazo", y más tarde felicitará al público: "Excelente, una ciudad cantando de verdad". A no confundir, lo de Páez no es soberbia, es seguridad y lo que dice y hace en algo más de dos horas en escena, es el resultado de estar pasándola muy bien.
Confiá se llama la nueva criatura del rosarino y de eso hubo de sobra anteanoche. El disco, que muestra a un Páez clásico abordando sus temas clásicos ("no hay muchos temas, uno siempre habla de lo mismo", dirá), funciona como el motor de un concierto que se dispone a mezclar ocho barajas nuevas en el medio de un mazo de cartas entrañablemente marcadas.
Entre "Folis Verghet" y "Mariposa tecknicolor", comienzo y fin del concierto, Fito y su banda desplegaron un arsenal efectivo y afectivo, contundente en la mayoría de los climas propuestos y casi sin pausas. Hasta ese corto descanso que hubo hacia el final -tras "A rodar mi vida"-, la banda no se detuvo y su jefe menos: Fito al piano, de pie dedicado sólo a cantar o con guitarra eléctrica para entrar en estado de combustión con "Ciudad de pobres corazones".
La analogía de los círculos
"Muy buenas noches Buenos Aires. ¡Carajo! Bienvenidos a una larga noche", saludó el gran protagonista tras el primer tema. Acto seguido lanzaría las primeras novedades, "Tiempo al tiempo" y "Confiá", ambas impregnadas de experiencia, uno de los tags más recurrentes del nuevo álbum. "Ya aprendí a esperar que se escriba sola la canción", canta en "Tiempo..." y luego entonará: "Si no confiás no vas a ser feliz", en el tema que da nombre al disco.
Tiene energía de sobra este Páez que está sobre el escenario del Luna y como la analogía de los círculos que emplea en "Confiá" ("la vida son los círculos, los círculos dan vuelta y los círculos se van") parece estar comenzando una nueva etapa. El hombre ya hizo prácticamente todo y se lo ve bien dispuesto a hacerlo todo otra vez.
Tras la nueva "London Town" y la histórica "11 y 6", emerge el Páez híper popular. Es tiempo de "Circo Beat", con Claudia Puyó como invitada. Más tarde, la Janis Joplin argentina regresará a escena para otros momentos clásicos, como "El amor después del amor", "A rodar mi vida" y en la despedida, con "Mariposa tecknicolor".
El clima de celebración que se respira en Bouchard y Corrientes le da pie al hombre de inmaculado blanco para disparar algunos guiños y mechar entre canciones los nombres de Fabiana Cantilo, Cecilia Roth y Divina Gloria. También para dirigirse al público y explayarse en plan revisionista. Como antes de "Tumbas de la gloria", uno de sus "temas favoritos", según confesó, luego de aclarar que allí hay un poco de todo lo que le gusta, Astor Piazzolla, Virgilio Expósito, Paul McCartney y Charly García.
"Limbo mambo", "La ley de la vida", "El mundo de hoy" y "M & M", seguirán con ese plan trazado desde el vamos, el de entremezclarse y confundirse con las canciones que sabemos todos . Y más allá de que algunas de sus melodías resulten familiares, sus letras mostrarán la paleta de colores de un artista que se empecina en seguir pintando historias, mostrarse en ellas o, simplemente, pararse al lado del camino, parafraseando a su canción de fin de siglo (de Abre ; 99) que en la noche del viernes luce más a tono con este Páez circular que con el de hace una década. Y cuando crea que cantar alguna de ellas pueda sonrojarlo, advertirá: "Estas no son historias para un hombre de mi edad, pero puede pasar", disparará como preámbulo de "M & M", dos chicas deliciosas y celosas. Ellas le enseñarán que "las chicas buenas van siempre al cielo y las malas donde quieren".
Con todos nosotros Fito Páez se portó como un chico malo. Nos paseó por "Cable a tierra", "Naturaleza sangre", "Un vestido y un amor", "Giros"... Podrá ir al cielo o al infierno, vaya uno a saber, pero de lo que sí hay que estar seguros es que él decidirá su destino.



