
La extraña forma de hacer música con objetos domésticos
Creó una suite con cosas de su casa
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Impresoras de matriz de punto, tenedores, copas, monedas, muebles, moldes para torta, pelotitas de ping pong, tarjetas de teléfonos, cubeteras con hielo, tornillos dentro de un bol, tapas de los sprays, el tono del teléfono, horno de microondas, todos son sonidos y ecos de la casa que utilizó Leonardo Martinelli para crear un hábitat propio y musical. Ese pequeño universo cotidiano de los objetos y el espacio vacío que dejó en su vida la muerte de su madre, hace un par de años, le dieron el impulso para crear la obra Defecto primario. Suite para esencias instrumentales, ganadora del premio LEA, del Grupo Faena, en el rubro música, con Gustavo Cerati y Martín Bauer como jurados.
"Me pasó que con este disco pude sintetizar mis diferentes influencias. Se puede decir que es un disco experimental, que tiene técnicas electrónicas y es bastante contemporáneo, pero al mismo tiempo no dejan de ser temas cortos. Como en las canciones, hay sentimiento y emoción, porque nunca me interesó esa pose experimental del ruidismo o el exotismo por sí mismo. Algunas cosas experimentales también pueden ser muy conservadoras. A mí me gusta que haya sentimiento en la música que hago", define Martinelli este material que lo ubica como una revelación dentro del panorama de la música contemporánea actual.
En Defecto primario , compuesto por siete tracks, el músico explora las posibilidades técnicas del copy/ paste (cortar y pegar) para darle forma a este collage sonoro, donde los instrumentos cotidianos de la casa y de los otros forman una sorprendente unidad. "Cuando murió mi madre la pasé muy mal, pero después apareció un momento fructífero donde surgió la idea de una obra con determinadas pautas. Un dogma a seguir. La metodología era entrar a un estudio con un músico y grabar todas las posibilidades sonoras del instrumento, de una escala básica a sonidos delirantes, para tener un banco sonoro, pero no podía grabar ninguna melodía. Otra de las reglas era que no podía distorsionar esos sonidos, para que quedara la cosa orgánica y real. Después volví a mi casa y armé la música a partir de un collage. Me la pasé cortando y pegando durante tres meses y el resultado fue Defecto primario. "
El espíritu musical del joven compositor Leonardo Martinelli, alias Tremor (su álter ego para pasar música o para capitanear una banda de folklore electrónico con la que editó un disco), es escurridizo e inclasificable. "Yo tengo una formación bastante variada: estudié en el conservatorio; fui a maestros de jazz; tuve bandas de rock; me gusta el folklore, y tengo pasión por la música contemporánea. Eso al principio me preocupaba, porque pensaba que no iba a ser demasiado bueno en nada. Ahora acepté que mi música es un poco parte de todos esos lenguajes. En ese sentido me siento emparentado con un músico popular como Tom Zé, que tiene un discurso más denso y elementos de diferentes lugares, o con Marcelo Katz, que es como mi maestro yoga."
Su living está un poco ambientado con esas influencias tan dispares como el folklore del altiplano y una discoteca ecléctica, donde aparecen materiales de música contemporánea, electrónica, reggae, folklore y pop; teclados y computadores personales, y una decoración minimalista.
Como Leonardo Martinelli, Defecto primario es su primer trabajo oficial en la música experimental, pero en cambio, como Tremor grabó el disco Landing (2005); puede tocar en las noches cumbieras y electrónicas de Zizek, en peñas alternativas como el Semillero Eléctrico, y está consiguiendo un espacio interesante en la escena independiente: "Me gusta compartir música con amigos de diferentes ambientes y estilos", explica Martinelli.
En su grupo Tremor, el músico dialoga con texturas electrónicas y ritmos folklóricos como malambos, chacareras, sayas y huaynos, que redondean un concepto musical abierto a influencias y encuentros. "En mi primer CD había un trabajo más solitario, donde había objetos no tradicionales y otros instrumentos como el charango tocados por mí. Era música electrónica más contemplativa. Ahora tengo una banda y mi nuevo material es más visceral, pero sigo esa línea entre la electrónica y el folklore con otras influencias. No pienso en términos de un músico electrónico. Simplemente soy muy curioso."



