Las canciones veraniegas de Sheryl Crow
Quiso hacer el CD de su vida, y lo logró por la vía de la frescura
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Sheryl Crow logró en este cuarto disco, "C´mon, C´mon", el álbum que todo su talento prometía y que, desde aquel que llevó su propio nombre, en 1998, estaba faltando a la cita.
Aquí está, entonces, esa manera de componer e interpretar canciones de rock tradicional, clásicas, pero cuyas letras revelan una sensibilidad actual. Y como productora ha sabido apañárselas para demostrar que, además de cantar, tocar la guitarra y componer, sabe cómo grabar canciones. Y cómo hacer para que las raíces de las que se nutre florezcan en nuevas composiciones.
Son canciones para andar en auto, para acompañar paseos, para largas caminatas. Para acompañar la vida. "Es un disco de verano", asegura ella, y la comparación con "Sheryl Crow" es válida. Aquí la melancolía no está agazapada.
Muchas de las canciones, incluso, proponen casi una nueva mirada. No pretenciosa, claro. "Soak up the sun", por ejemplo, habla de apartarse un tanto del exceso de información que nos bombardea y de salir a la luz. "Cada vez que me doy vuelta... estás mirando para abajo", dice.
No canta sola ni en este tema ni en varios otros. En el mencionado, es la cantante Liz Phair la que aporta coros porque, según cuenta, mientras estaba grabando alguien jugaba al basquetbol. Cuando, enojada por el barullo, salió a protestar, se encontró con que lo hacía Phair, quien terminó colaborando en el disco.
La lista de amigos de Sheryl Crow es amplia -incluye a Bill Clinton y a Keith Richards, aunque ninguno de ellos participa en el álbum-. Stevie Nicks -cantante de Fleetwood Mac- suma su voz en la canción que da título al álbum. Don Henley, el ex Eagles devenido solista, se suma a Crow en la balada "It´s so easy". La siempre bella voz de Emmilou Harris es como un eco cristalino en el climático y frágil tema "Weather Channel", que cierra el disco (tras el cual, sin que figure como otro track, continúa la fragilidad intimista con "Missing").
Natalie Maines, la cantante country integrante de The Dixie Chicks, se suma en "Abilene" y Lenny Kravitz -el único que aportó lo suyo sin compartir estudio- aparece en "You´re an original". El encuentro virtual entre ambos no es casual. Tanto Kravitz como Crow comparten el camino que bucea en el rock de los 70 y lo actualizan sin que pierda su esencia ni se vuelva pura nostalgia.
Pero la más inesperada es la presencia de la actriz Gwyneth Paltrow, amiga muy cercana de Crow, como vocalista invitada en "It´s only love".
Los músicos que la acompañan a lo largo del disco son también los más indicados para lograr el sonido que Crow busca con muy buena puntería. En guitarras brilla junto a ella Doyle Bramhall II, quien ha grabado con Eric Clapton y Roger Waters; Shawn Pelton en batería, quien participó en los dos últimos discos de Fito Páez; el percusionista Lenny Castro, conocido por sus trabajos con B. B. King, y, nuevamente, Clapton y el baterista Steve Jordan, quien integró los Blues Brothers.
Pero es ella quien más brilla. Porque a la voz, la composición y la producción, que no es poco, suma guitarras, tanto eléctricas como acústicas, bajos, teclados varios (piano, órgano, Wurlitzer), acordeón y percusiones.
Chrissie Hynde, la sabia
Contra lo que pueda pensarse al escuchar las frescas canciones de "C´mon C´mon", el trabajo para llegar hasta ellas fue arduo. Ya en 1999 Sheryl Crow comenzó a trabajar y le dijo a la revista del Times londinense que quería lograr algo así como la banda de sonido de su adolescencia, en la que sonaban Fleetwood Mac, The Eagles y Steve Miller. Pero, puesta a trabajar, nada aparecía cuando entraba en el estudio que había armado en su casa. Decidió hacer un alto y salir de gira con Stevie Nicks. Pero tampoco nada pasaba al regreso, más que una melancolía que la dejaba paralizada. Fue la intervención de Chrissie Hynde -cantante de los Pretenders- la que sacudió su espíritu creativo. "La música no es tu vida, es algo que vos hacés", cuenta que le dijo un día que la visitó en su estudio. La presión de hacer "el" gran álbum pareció ceder ante esas palabras y las canciones comenzaron a fluir.
No fue ésta la primera vez que la depresión la tuvo acorralada. Acostumbrada al dolor del alma, recordará siempre el período posterior a su gira como corista de Michael Jackson, en los tiempos de "Bad". De regreso, pasó seis meses encerrada en su cuarto, sin el menor interés por la vida.
Cuando lo recuperó, volvió a la ruta haciendo coros para Joe Cocker, Henley, Tom Jones y Rod Stewart, mientras maduraba las canciones propias que, tras una primera grabación que nunca se editó, se conocieron en su primer álbum, "Tuesday Night Music Club", de 1993.
Ahora, la artista de Missouri que, a los 24 años dejó su pueblo manejando durante 27 horas hasta California, parece haber encontrado las herramientas para poder hacer su música. Y hasta cita a John Lennon, en el tema "Diamond road", cuando canta: "La vida es lo que te sucede mientras estás haciendo planes./Todo lo que necesitás está aquí, entre tus manos".



