
Las fiestas temáticas invaden la ciudad
Cada vez más gente cambia las discos tradicionales por los espacios donde se desarrollan encuentros con música en vivo, concursos y actos circenses
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Por Sebastián Espósito
De la Redacción de La Nacion
"El amor y la fiesta es lo único que puede salvar al ser humano." Diego lo dice bajando el tono de su voz, como si se sonrojara, pero es lo que realmente sienten él y sus amigos, los organizadores de la Fiesta de Pies Descalzos. Y en esa búsqueda andan cada fin de semana más de diez mil personas. Porque hoy, en la ciudad, las fiestas con espíritu celebratorio están de moda. Clandestinas, Bizarren, Lima Limón, Glamnation Party, Namunkurá y las ya clásicas del Club 69 están entre las predilectas por aquellos que buscan reunirse y entregarse al baile sin prejuicios. En ellas, el hedonismo se cruza con lo lúdico y la histeria "discotequera" se
reduce a la mínima expresión. La tragedia de Cromagnon cambió las reglas del juego y demoró el desarrollo de estos encuentros que hoy compiten mano a mano con los recitales de rock a secas. ¿A secas? Sí, porque la mayoría de estas fiestas ofrecen shows cortos en los que bandas con experiencia se entremezclan con grupos nuevos. Acrobacias, ofertas tentadoras de consumiciones gratuitas o a precios muy por debajo de los que acusa la barra de cualquier disco y DJ sensibles que pasan lo que la gente quiere oír, componen buena parte de su propuesta.
Clandestinas
Eduardo y Achu se conocieron en la puerta de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. El primero era manager de bandas y producía shows, y el segundo hacía las fiestas del Bonete. "En las fiestas de Achu había mucho circo y en las nuestras, shows y cerveza libre, y cuando decidimos unirnos, fusionamos lo que cada uno sabía hacer", cuenta Eduardo, ex manager de La Covacha. El comienzo de la dupla fue a fines de 2004, en Cemento, pero luego la tragedia de Cromagnon dilató sus planes. "Con las Clandestinas empezamos en octubre de 2005. La primera no se pudo hacer (nos la cancelaron), y la segunda sí, en el Club Armenio, pero clausuraron el lugar después de la fiesta." Hoy organizan entre dos y tres fiestas por fin de semana, sin contar la megafiesta periódica Clandestinas XL, para 3000 personas; se clonan para llegar al interior y ya tienen un ofrecimiento para desembarcar en México. Sus promotores están al frente de Producciones Clandestinas y Rock y Reggae, los emprendimientos que organizan las fiestas y los conciertos con sede en el microestadio de Argentinos Juniors.
En 2009, las fiestas tuvieron 94 capítulos y el récord de seis encuentros un fin de semana largo. La fórmula del éxito: entradas asequibles y un clima de pertenencia. Los que suscriben al mestizaje rockero y al reggae encontraron su lugar en las Clandestinas. "Es increíble lo que pasa con el reggae -señala Eduardo-. A nosotros nos tocó el crecimiento de Nonpalidece, Resistencia Suburbana y Dread Mar-I. Programamos mucho reggae porque es el género más tolerado. Pasamos punk, rock, pop, clásicos de los 80 y los 90, porque el público es variado y a la hora de los shows al reggae se lo fuman todos."
Bizarren
Del bailantero Alcides a torneos de piedra, papel y tijera, las Bizarren Miusik Parti son tan inexplicables como su fenómeno. Las entradas para sus encuentros mensuales con sedes itinerantes se agotan con antelación y en eso anda la próxima, prevista para el viernes 21. Mientras tanto, los marplatenses tendrán su versión este domingo.
"Empezamos en 2006 -cuenta Nico, su fundador-. Nació a partir de unos compilados que armé para escuchar en el auto con la música de Sergio Denis, Las Primas, Johnny Tolengo, toda gente que hacía tiempo que estaba desaparecida. Un día les propuse a mis amigos ir a un lugar donde pasaran esa música, pero no encontramos ninguno; ahí me decidí a organizar una fiesta." Después de compilar más de siete horas con música "bizarra", Nico se puso a pensar qué otros atractivos tendría que tener su fiesta. "Se me ocurrieron algunas secciones, como la única que mantenemos desde esa primera edición: el "mondiolazo" , diez minutos donde un superhéroe, el "Pibe Mondiola", regala sándwiches de bondiola.
Piñatas, juegos, stand con fotos de Olmedo, Porcel, Alf y memorabilia ochentosa, un enano streaper (reminiscencias de la Nave Jungla de los 90) y demás ocurrencias acompañan la fiesta. Pero su plato fuerte son los invitados, como Alcides, Jazzy Mel y Sergio Denis. ¿Un deseo? "Sí, que venga el dios de la Bizarren, Cacho Castaña, pero su cachet es inaccesible para nosotros."
Lima Limón
Paula trabajó once años en un banco pero ahora se hace llamar DJ Pit. Organiza y vive de las fiestas que empezó a hacer de casualidad en su casa, aprovechando unas vacaciones de sus padres. "Conecté la compu en mi casa a dos potencias. Yo jugaba al hockey, invité a todo el equipo y a otros amigos, y después se convirtió en una costumbre -cuenta Paula-. cada vez que mis viejos se iban organizaba una fiesta."
El Salón Pueyrredón fue el primer espacio público que DJ Pit encontró para ampliar sus fiestas. Hoy está fija en Asbury Club todos los sábados, con una modalidad parecida a las Clandestinas: shows en directo y música variada. "Empezamos la noche escuchando música tranquila, como para que la gente que va llegando se ponga a charlar. A mitad de la noche empiezan las bandas y después seguimos bailando. El ambiente es similar al de los recitales de rock, no al de un boliche. Yo paso rock, reggae, ska, punk y un bloque de música de películas."
Pies Descalzos
Aquí lo primero que hacen los habitués es sacarse el calzado. "Es para estar un poco más cómodos, en contacto con la tierra", explica Diego. Con domicilio rotativo, las Fiestas de Pies Descalzos suelen congregar a estudiantes de arte y gente de teatro. "La música que pasamos es la que pide la gente. Hay un momento en el que complacemos pedidos, como si fuéramos una radio. Con esa base, la música puede ir para cualquier lado, desde Los Redondos hasta Xuxa. Apuntamos a que el baile sea grupal, ritual, a que sea una fiesta terapéutica. Acá no sólo se baila, sino que también se salta, se canta, se grita."
Glamnation Party
Las distintas sedes del Roxy suelen albergar el último fin de semana de cada mes a estos encuentros pensados para los rockers de ley. "Todo lo que es discoteca se transformó en fiesta temática", asegura Pablo, responsable de las Glamnation. "Empezamos a fines de 2007 en el Roxy de Colegiales con bandas tributo y música que no pasan en ningún boliche y no sólo respondió el público sino también los músicos. Por acá pasaron Fernando de Catupecu Machu, Walas de Massacre y músicos internacionales como Campino y Gilby Clarke."
Bailarinas, imitadores, videos y detalles muy valorados por su gente, como el estreno de algún disco aún inédito en el país, completan la propuesta de estas fiestas que remiten, en parte, a los viejos pubs "del palo", donde proliferaba la música de Led Zeppelin y las camperas de cuero.
En el cierre de la primera década del siglo XXI, está claro que, como ayer, los chicos quieren divertirse y, para hacerlo, pusieron en una coctelera varias de las prácticas festivas de las últimas tres décadas.





