
Los gloriosos cuarenta años de Encuentros
El ensamble que dirige Alicia Terzian está de fiesta
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Muy pocas artistas en el campo de la cultura en general y la música en particular han logrado cumplir roles tan trascendentes y acometer desafíos tan temerarios como los emprendidos por la ilustre compositora y directora Alicia Terzian. Una de tales gestas -sin duda la más relevante- le permite festejar, en este 2008, los 40 años de la Fundación Encuentros Internacionales de Música Contemporánea de Buenos Aires (en estos días con un ciclo de conciertos en Amijai).
Fue en 1968 que, a punto de extinguirse el Centro de Altos Estudios del Instituto Di Tella, Alberto Ginastera, su maestro, le había sugerido proseguir con la difusión de la música contemporánea. Aquel mismo año, Terzian organizó ciclos interdisciplinarios de las artes y el pensamiento en el Teatro San Martín, donde se ofrecía, como propuesta abierta a todo el mundo, y con debates, encuentros meridianos con música argentina desconocida y en calidad de estreno de compositores vivientes.
"Por cierto -admite Alicia-, que hubo gente que rechazaba esta nueva experiencia. En aquellos años apenas si se difundía Debussy, Ravel o Bartok, salvo en el Colón. Pero nosotros apuntamos sistemáticamente a un público abierto, inquieto. Ya en 1969 ofrecimos sesiones completas de música y plástica, con diapositivas de un pintor. Y en 1970 escribí una Sinfonía visual sobre cuadros de pintores que exponían en el Museo de Arte Moderno. Con parecida puesta la llevamos luego al Festival de Verano, en Londres, y emprendimos una gira por toda América latina. La idea fue, siempre, movilizar al público con experiencias desafiantes."
Nace el grupo
Cuenta Terzian que, estando ella en París, en 1978, la invitan del Festival Bienal Internacional de Música Contemporánea de Zagreb. Era el estímulo para formar un grupo de cámara, y debutar en la capital croata con una obra suya y de otros creadores argentinos: Guillermo Graetzer, Salvador Ranieri, Osías Wilemsky y Augusto Rattenbach. Luego recorrió Praga, Madrid, Lisboa, Lausanne, Roma, ciudades de Bélgica y Armenia, la tierra de sus padres. Aquel primer Grupo Encuentros estaba integrado por Dora Castro, Panagiotis Kyrkiris, Leo Viola, Martín Tow y Lucía Maranca.
-¿Y el itinerario estético de la compositora?
-Desde el comienzo estuve ligada al politonalismo y al atonalismo. En 1954 escribí mi Toccata para piano , que interpretan los grandes pianistas en el mundo. Poco después nace mi Concierto para violín y orquesta , que en los últimos años difundió por todos lados Rafael Gintoli. Mi segunda etapa es la cósmica del microtonalismo con escritura atonal, que corre desde 1969, y la tercera, que empieza en 1982, gira sobre la transformación del sonido en el tiempo (a través de consola y parlantes), expresada en Canto a mí misma . En estos años me inclino hacia lo sencillo y místico.
Entre los hitos de su fundación, Alicia cita los diez años con el Coral Contemporáneo de Jorge Armesto y sus conciertos de música argentina y universal; la creación de la Opera de Bolsillo en 1980, dirigida por Enrique Sivieri; luego Irma Arteaga y Marta Blanco; los festivales internacionales; la creación de varias Tribunas de Música Contemporánea; los 320 conciertos ofrecidos en los cinco continentes, y las continuas giras con el grupo que hoy integran los talentosos Marta Blanco (mezzo), Claudio Espector (piano), Sergio Polizzi (violín), Carlos Nozzi (chelo), Fabio Mazzitelli (flauta) y Eduardo Ihidoype (clarinete).






