Morelenbaum: "Brasil es un país enfocado en su propia música"
El gran músico carioca brindará una clase magistral y un concierto en el CCK, con su conjunto CelloSam3a Trio
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La visita de Jaques Morelenbaum es un acontecimiento para celebrar. No sólo por los notables pergaminos de este gran músico carioca, sino también porque tanto la clase magistral como el concierto que ofrecerá hoy en el Centro Cultural Kirchner (Sarmiento 151) serán con entrada libre y gratuita. La clase, a la que los músicos que asistan podrán llevar su propio instrumento para una improvisación que liderará Morelenbaum, será a las 11, mientras que el concierto empezará puntualmente a las 19. Morelenbaum tocará con el CelloSam3aTrio, proyecto que comparte con el guitarrista Lula Galvão y el baterista y percusionista Rafael Barata. Hace una década que trabajan juntos, pero apenas editaron un disco -muy bueno, hay que decirlo-, titulado Saudade do futuro-Futuro da saudade y hoy trabajan en el segundo. El repertorio del show del CCK incluirá tres composiciones de Morelenbaum y otras de Gilberto Gil, Caetano Veloso, Tom Jobim, Chico Buarque, Carlos Lyra y Vinicius de Moraes. "Mi relación con el samba tiene todo que ver con João Gilberto -explica el cellista-. Él hace el samba que más me gusta, el más minimalista, sintético, elegante y sofisticado. La idea de hacer el disco con el CelloSam3aTrio nació gracias al impacto que me produjo escuchar el disco Joao Gilberto de 1973, que me fascinó porque lograba contener todo el universo del género solamente con una voz, una guitarra y una pequeña percusión. Fue una inspiración para armar el trío, donde el cello cumple el rol de la voz".
-Ha trabajado con grandes músicos a lo largo de su carrera. ¿Podría hablar brevemente de sus experiencias con Caetano Veloso, Tom Jobim y Ryuichi Sakamoto?
-Caetano me dio la posibilidad de desarrollarme como arreglador. Trabajé con él a lo largo de catorce años. Participar en Circuladó, en 1991, fue muy especial para mí porque yo tenía, desde siempre, una admiración enorme por Caetano. Fue muy importante que confiara en mí. Con Fina estampa pude ampliar mi conocimiento de la música latinoamericana. Brasil es un país muy enfocado en su propia música, así que ese disco me permitió expandir mi visión. Caetano es un poeta fantástico, un hombre importante de la cultura y un compositor muy inspirado. Jobim es el gran maestro. Conocí a Caetano personalmente a través de Jobim. Y conocer a Jobim fue uno de los mayores regalos que me dio mi vida artística porque era un hombre con una enorme cultura general y un gran sentido del humor. De él aprendí a procurar la economía de información para decir mucho. A Sakamoto lo conocí gracias a Caetano. Somos de la misma generación, pero mientras yo en Brasil escuchaba a los Beatles y no tenía demasiado contacto con la bossa nova, él estaba apasionado por Jobim allí en Japón. Hubo una coincidencia muy grande: cuando Caetano me llamó para trabajar en Circuladó, yo no conocía a Sakamoto. Y un día, en esa misma época, mi mujer llegó a casa con un disco de la banda de sonido de Feliz Navidad, Mr. Lawrence, la película de Nagisa Oshima cuya música compuso Sakamoto, que además era parte del elenco con David Bowie. Yo estaba en mi estudio trabajando en un arreglo para "Itapuá", una canción de Caetano, y cada vez que abría la puerta escuchaba que estaba sonando ese disco. Al principio eso me agobiaba un poco porque estaba concentrado en otra cosa, pero por otro lado esa música iba penetrando en mi cabeza de alguna manera. Terminé escribiendo en medio del arreglo una célula de Feliz Navidad, Mr. Lawrence para un cuarteto de cuerdas. No le comenté nada a Caetano sobre esto. Y cuando salió el disco me encontré con la sorpresa de que Sakamoto también participaba con un arreglo, en el tema Lindeza, que cierra el disco. Después lo conocí, trabajé con él y ahora ya son 25 años que llevamos de relación personal y artística.
-También tiene una relación estrecha con la música argentina.
-Sí, claro. Participé en algunas bandas de sonido que compuso Carlos Vilavicencio y siempre fui un apasionado de la música de Astor Piazzolla. Cuando Caetano me pidió que haga un arreglo del tema de Fito Páez "Un vestido y un amor" para Fina estampa, puse el Piazzolla que vivía dentro de mí en ese trabajo. También conozco a Gustavo Santaolalla. Fue él quien me recomendó para producir el Unplugged de MTV de Julieta Venegas en 2008. Gustavo tenía otros compromisos y tuvo esa gran gentileza.






