Música gospel a cuatro voces
Canciones religiosas, de Harlem a Buenos Aires
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Es la séptima vez en varios años consecutivos que Gregory Hopkins está en Buenos Aires. En las anteriores visitas vino acompañado por las numerosas voces que integran los coros de música gospel que dirige en el departamento de música de la Convent Avenue Baptist Church, en el barrio neoyorquino de Harlem. En esta oportunidad acaba de pisar suelo argentino en compañía de los cuatro muchachos que componen el Harlem All Saints Gospel Quartet.
"La diferencia entre los cuartetos y los coros gospel es que aquéllos no participan de los servicios religiosos. Son un formato grupal integrado por cuatro cantantes y cuatro músicos: un bajista, un guitarrista, un baterista y otro que maneja los teclados. Está orientado al espectáculo popular y en los años 40 y 50 tuvieron una presencia muy importante, tanto en radios como en grabaciones", explica Hopkins.
El Harlem All Saints dará tres conciertos en La Trastienda y luego continuará su gira con presentaciones en el teatro Libertador (ex Rivera Indarte) de Córdoba y en el teatro Argentino, de La Plata.
Variada propuesta
A diferencia del repertorio con marcado tono religioso que brindaron los coros gospel que dirigió Hopkins en las presentaciones en años anteriores en nuestro país, el espectáculo que trae esta vez con el cuarteto tiene un matiz más orientado al entretenimiento. "Por las raíces más populares que tiene elformato de cuarteto no haremos los clásicos del género, como es, por ejemplo, la Misa Gospel que interpretamos con los coros en oportunidades anteriores", aclara el director.
El grupo, integrado por el primer tenor Tyrone Grant, el segundo tenor Joe Simmons, el bajo Charles Carter y el bajo barítono Tyrone Robson, se presentará ante el público argentino con un show en el que recorrerá la historia de este género.
"Empezamos con una selección de temas pertenecientes al negro spirituals, el antecedente más antiguo y tradicional de la música gospel en los siglos XVIII y XIX. Son canciones inspiradas en el trabajo pausado de los esclavos en el campo. Después continuamos con temas populares que fueron muy famosos entre los años 20, y 50. Finalmente incorporamos el gospel contemporáneo, que resulta más liberado de la estructura tradicional del blues gracias a la incorporación de otras vertientes musicales", adelanta Hopkins.



