Sólo quiere Rock and Roll
Una mañana Patricia Sosa salió de su casa. En la pared le habían pintado con aerosol "Traidora". En la vereda todavía estaban tirados los pedazos rotos de los vinilos de La Torre, banda insigne del rock nacional que había armado con su compañero Oscar Mediavilla a principios de los ochenta y que había llegado a su fin con la carrera solista de la cantante en 1989. "Cuando empecé mi etapa solista atraje muchísimo más público que con La Torre. Algunos de los seguidores de La Torre me siguieron y otros se encargaron de pintarme el frente de mi casa. No quería pertenecer más a un gueto. Cuando empecé como solista, quería unir generaciones en mis conciertos y que vinieran los padres con los hijos."
Pasaron los años. Patricia Sosa siente que es tiempo de regresar por un rato a esos orígenes rockeros y cancelar una deuda. Para un público que creció escuchando sus baladas y su carácter más pop en "Endúlzame los oídos" y "Aprender a volar", que la vio actuando en Chiquititas o que la descubrió mediáticamente siendo parte del jurado de "Cantando por un sueño" y actualmente de Soñando por cantar (los realitys de Marcelo Tinelli), la historia de La Torre había quedado archivada en el sótano de su trayectoria. "Muchos de mis seguidores o de los que me conocieron en los últimos años no tenían idea de esta etapa de mi vida ni del tipo de música que hacía antes. Soy la primera frontwoman que ha tenido este país, podría figurar en algún libro."
Hace rato que Patricia Sosa entró en los libros de la historia del rock nacional como una de las primeras mujeres de un movimiento que emergía en medio de la dictadura y que prologaría la llegada de la primavera democrática con himnos como "Viaje a la libertad", "Colapso nervioso" o "Sólo quiero rock and roll". "Al principio fue duro y las pasamos todas. En la sala de ensayo se respiraba el miedo, hasta que un día salimos a la luz y nos pusimos más rebeldes todavía. Los ochenta fueron la explosión. Fijate que la gran vigencia de los artistas de rock vienen de esa época. Los noventa nos dejaron muy poco y todo un glamour menemista. En cambio, los ochentosos seguimos adelante", reflexiona Patricia Sosa, casi cuatro décadas después de ser la revelación del Festival BA Rock 82.
Con ropa de ensayo y un look rockero –pelo revuelto y lentes redondos a lo Janis Joplin–, Patricia Sosa dejó por un rato la silla de jurado en Soñando por cantar y está poniendo a punto esos clásicos de La Torre que regrabó con una banda nueva para el álbum Desde la torre y presentará a partir de hoy en el ND/Ateneo.
"No quería que un género me separara del público. Es como que el pasado me abrazó y que necesitaba este presente. Se fundieron las dos cosas y aquí están estas canciones con un material contundente de La Torre, pelea de por medio con Oscar [Mediavilla]. Muchas de estas canciones no las tenía en la cabeza. No me acordaba que las había escrito. Escuché poco de La Torre con el tiempo y redescubrí temas como «Viaje a la libertad». Cuando lo escuché de nuevo pensé: «¡Guau! ¿Esto lo escribí yo?»", confiesa la cantante que quiere volarle la peluca a su público ATP (apto para todo público) con canciones como "Tiempo de descuento" y "No me vencerán jamás", y demostrar cómo sonaba su histórica banda y cómo era esa chica de Valentín Alsina que sabía provocar al ambiente del rock.
"Gané a grito pelado imponiéndome un carácter que no tenía –recuerda ahora–. Hice cosas que no eran de mi naturaleza porque si no no tenía forma de ganar. Me puse la pollera más corta que encontré porque sabía que cuando me llamaron para estar en BA Rock del 82 me querían como una figurita decorativa. Todavía no me valoraban como cantante. Así que me tapé lo mínimo indispensable y salía con mis botitas y una pollerita que hoy no la puedo creer. Los monos se ponían bizcos, hacían pogo y yo seguía cantando y pensaba: «Mi voz te va a ganar»."
La voz y la imagen de Patricia Sosa moldearon el estilo de un grupo formado por la pared de guitarras que armaban Oscar Mediavilla y el Negro García López (después vendría Gady Pampillón) y la base sólida de Fernando Lupano (antes Gustavo Giles) y Jota Morelli (antes Ricardo Giles). Hasta hoy esa huella del rock pesado influenciada por Deep Purple y Led Zeppelin con sabor argento conforma su estilo interpretativo. "David Coverdale, que entró en la última etapa de Purple, me mataba, y lo empecé a imitar directamente. Me encantaba cómo octavaba los graves. Se lo saqué tanto que lo usé toda mi vida. Yo voy abajo, cantó desde ahí. Perdón Coverdale, te lo afané todo", dice, sin remordimientos.
El pasado y el presente están reconciliados. Una anécdota más lo demuestra. Durante la última convención de motoqueros la invitaron a dar un recital en el escenario Pappo Napolitano y la terminaron nombrando ícono del heavy metal. Ella les cantó "Endulzame los oídos" y desarmó a los hombres duros de campera de cuero. "La sensibilidad es un punto en común. Si te creen, sos de verdad y no te disfrazás, está todo bien... hagas el género que hagas. Te lo digo por experiencia", cuenta la artista, que recorre kilómetros y kilómetros para hacer trabajo solidario con el pueblo qom del Impenetrable chaqueño con su fundación ( www.pequenosgestos.org.ar ) .
Hace unas semanas Patricia Sosa estaba subida a un escenario junto a las Hermanas Vera cantando en el Mundial de Chamamé. En unas horas estará ensayando las canciones que la vinculan con su origen rockero. Por la noche tiene que salir al interior para participar como jurado en la TV. "El arte es movimiento. Me aburriría quedarme en un solo lugar. Pero siempre me preparo bien. No hago nada de taquito."
–¿Cómo te sentís con tu papel en un reality de tanta exposición como Soñando por cantar?
–Hace siete años que estoy en Ideas del Sur y la diferencia de mi participación con el "Cantando por sueño" y este programa de Soñando por cantar es que acá los egos no existen. La persona se siente triunfadora de sólo subir o compartir una canción con nosotros. Yo me la paso llorando. Ayer vino un payador y me acordé de que mi abuelo era payador. Y pensaba: "Hay que darle lugar a este tipo de arte". No tengo nada en contra de las chicas que salen con poca ropa o las peleas, pero este programa demuestra que a la gente también le interesan estas cosas.
TRES MOMENTOS HISTÓRICOS
BA Rock 82: "La banda ya estaba sonando y la idea era que entrara corriendo al escenario. Pero cuando estaba por subir dos monos me agarran de los brazos y me dicen: «Las minitas de los músicos no suben al escenario». Nadie les podía explicar que si no cantaba yo no había música", recuerda Sosa.
La popularidad: Con el hit "Sólo quiero Rock and Roll", La Torre tuvo su momento de gloria y ganó todas las encuestas de los suplementos de rock de la época. Después llegaron los cambios de integrantes. Gady Pampillón, guitar hero, se suma a la banda.
Ultimo tren a Rusia : Con su última formación, en 1988, antes de partir a una gira por la ex Unión Soviética. "Mi hija Marta cumplió los 5 meses en el tren de Moscú a Leningrado. Ahora va a subir al escenario a cantar conmigo. Será emocionante", concluye.
DISCOGRAFÍA DE LA TORRE
- 1982: La torre
- 1983 : Viaje a la libertad
- 1984: Solo quiero Rock and Roll
- 1986: Presas de caza
- 1987: La Torre en vivo
- 1988: Movimiento
PARA AGENDAR
- Patricia Sosa: Presentación del disco Desde La Torre con invitados.
ND / Ateneo: Paraguay 918. Los días 6, 8,9, 10, 29 y 30 de junio y 1 de julio.
Entrada: $ 150.






