
Tangos con sangre gitana
El cantaor flamenco estrenará en Buenos Aires un espectáculo tanguero junto a Néstor Marconi, Juanjo Domínguez y su amigo Andrés Calamaro
1 minuto de lectura'
Diego El Cigala dice que sí, que el tango encaja a la perfección con su andar gitano, con su sentir flamenco. "Al cabo de años, uno se va dando cuenta y coge el reposo ese de cantar lo que siente y lo que realmente le gusta. Y el caso es que he sentido el tango como siento el flamenco; me estremece tanto escucharlo desde la barra de un bar como cantarlo por la noche. Aprendí que el tango es una manera de expresar muy cercana al flamenco".
Nacido en Madrid hace 42 años, Diego Ramón Jiménez Salazar, bautizado El Cigala, es la voz flamenca por excelencia, heredero del revolucionario cante de Camarón de la Isla y protagonista de un fenómeno discográfico que hizo del flamenco un género más popular en el mundo, cuando en 2003 grabó junto a la leyenda de la música cubana Bebo Valdés el álbum Lágrimas negras , mezclando el cantar gitano con el jazz, el bolero y la rumba.
Pero claro: si hubiera nacido aquí, digamos, en el barrio de Saavedra, "el Diego" sería un atorrante encantador, esperado con ansiedad en cualquier noche de asado multitudinario. "¿Tú crees que nos tirarán con algo?", pregunta con su sonrisa amplia y la honestidad que le brinda saber que en estos ensayos el duende se ha dado una vuelta por allí y que la unión con los maestros del tango Néstor Marconi y Juanjo Domínguez, y el músico Andrés Calamaro, ha dado "dos o tres momentos mágicos", que lo han dejado tranquilo más allá de cualquier prejuicio que deba enfrentar.
"Este encuentro dejará momentos sagrados para la música del Río de la Plata", se entusiasma Calamaro, en su papel de amigo, anfitrión porteño y "colaborador secundario" de este espectáculo de tangos que estrenarán pasado mañana, en Córdoba y que a fin de mes aterrizará en el teatro Gran Rex -con grabación incluida para una futura edición de CD y DVD- como cierre del Festival de Otoño de Buenos Aires.
"Llora mi alma de fantoche, sola y triste en esta noche, noche negra y sin estrellas... Si las copas traen consuelo, aquí estoy con mi desvelo para ahogarlos de una vez", canta, como ninguno, El Cigala. Minutos después, en un pequeño living de la casona sala de ensayo que alquiló por estos días en Olivos, dirá: "Por supuesto, no voy a cantar los tangos como los cantaba Gardel o el maestro Goyeneche, pero sí beber de esa fuente, de esos grandes y llevarlos un poco a mi terreno. Yo quiero que el público vea cómo expresa Cigala el tango, cómo lo siente. No sé si me equivoco o no, pero ahí va".
"Nostalgias", "Las cuarenta", "Tomo y obligo", "Sus ojos se cerraron", "Alfonsina y el mar", "El día que me quieras", "En esta tarde gris", "Garganta con arena", "Los hermanos". El repertorio escogido personalmente por el cantaor ("me puse en mi casa a buscar por YouTube desde los inicios del tango", confiesa) resulta todo un desafío.
"La primera vez que vine aquí, con Chucho Valdés, al Luna Park, me regalaron la antología de Goyeneche y de Gardel, y desde entonces el tango me quedó en la cabeza -sostiene-. Para este espectáculo, busqué temas que profundizaran y que me dolieran. Porque tienes que encontrar un estado de ánimo para cantar todos esos temas, como en el flamenco. Sin duda, ha sido un reto para mí. ¿Y qué mejor marco para este reto que hacerlo en Buenos Aires, ante el público argentino, conocedor del tango, no?"
Los hermanos
El Cigala y Calamaro se conocieron hace una década y ya han compartido varios estudios de grabación y escenarios (el último registro conjunto fue "Barcos", tema que abrirá el nuevo álbum del argentino, On T he Rock, que llegará a las disquerías el 1° de junio), pero la admiración de Andrés hacia Diego lo ha llevado a comparar al cantaor con Picasso e incluso con Dios. "Cuando un intérprete, un artista consagrado por la gloria de su canto como es Diego se decide a cantar diez tangos en la Argentina, es para sentarse y escuchar -dice Calamaro-. La gente lo conoce y espera una epifanía de Diego cantando «El día que me quieras». Lo divino y lo humano, por esa afinación, por ese caudal, por ese fraseo que tiene Diego para sorprender. Acá lo importante es que es El Cigala el que está cantando? Yo puedo cantar tangos y la gente puede criticar mucho o decir que no tengo que cantar eso o que es una mierda, pero otra cosa muy distinta es que cante Diego. El Diego resiste cualquier mirada crítica: Es un cantante gigante".
El Cigala ríe por la ocurrencia de su amigo y asegura que cuando escuchó "Los hermanos", de Atahualpa Yupanqui, se convenció de que era el tema adecuado para que Calamaro sume su voz ronca.
"Nos perdemos por el mundo, nos volvemos a encontrar. Y así nos reconocemos, por el lejano mirar...Yo tengo tantos hermanos, que no los puedo contar. Y una hermana muy hermosa, que se llama libertad." Versos que no casualmente el mismo Calamaro parafraseó en su tema "La libertad".
-¿Cómo es el proceso de adaptación de los tangos a tu cante?
Cigala: -Me dejo llevar mucho por los maestros, por la música de Juanjo Domínguez, una persona que lo sabe todo en este campo. Lo único que cambia es la manera de cantarlo, pero sin perder para nada esa frescura que tiene el tango. Con "Nostalgias", un tango dedicado a la vida, pero cuadrado en tiempo de bulería, uno tiene que estar atento para no adelantarse y asfixiarse. Ahí no depende de ti, sino de tus músicos, de la percusión, que tiene que estar allí y no moverse, porque en cuanto se acelere un poquito, lo pierdes. Pero también es bonito porque uno juega con ello. Eso tiene la bulería, subida y bajada, y ahí el que se tiene que buscar la vida soy yo.
Entre el respeto por la melodía del tango y la intuición flamenca, aquí parece mandar la sangre gitana. "Si bien he hecho todo esto con mucho respeto hacia el tango, me dejo llevar más por la intuición y la inspiración que por lo que tenga que aprender. En el momento que estamos tocando, ya cambia la película", dice El Cigala. "Yo creo que éste es tu palo", retruca Calamaro.
"Lo he encontrado de verdad, ¿no? -pregunta el gitano-. Por momentos, siento que he estado cantando tangos por años. Y hacerlo junto a estos genios como Marconi y Domínguez será la gloria bendita."
GIRA, CD y DVD
- El espectáculo de tangos de Diego El Cigala se estrenará pasado mañana, en Córdoba; un día después llegará a Montevideo, y el 24 de este mes subirá al escenario del Teatro Argentino de la ciudad de La Plata. Por último, el 29 del actual, y como cierre de lujo de la primera edición del Festival de Otoño de Buenos Aires, aterrizará en el teatro Gran Rex. Todos los conciertos serán grabados y filmados (en este caso, por Claudio Divella, encargado de la realización de un documental) para la edición de un CD y un DVD.
1- 2
El Festival de San Remo: historia y presente de una competencia que llegó a estar muy cerca del público argentino
- 3
Coki Ramírez: su homenaje a Locomotora Oliveras, su paso por el Bailando y por qué le cuesta encontrar pareja
- 4
Nicki Nicole llevó la música urbana al Teatro Colón en un show sinfónico con grandes invitados


