
Una dedicatoria musical
Al frente de su nuevo quinteto, el bandoneonista presentará hoy y el próximo sábado su nuevo álbum, Robustango
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Dicen que un tropezón no es caída. Pero toda regla tiene su excepción. Días atrás, antes de un concierto de la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires, el bandoneonista Néstor Marconi (que es uno de los directores de esta típica del tango en formato XL), estaba parado en el proscenio del escenario del Anfiteatro del parque Centenario cuando trastabilló y se fue al foso.
"Los muchachos decían que quise probar si podía volar", recuerda Marconi el comentario de los músicos de la orquesta y se ríe. Por suerte, no se compró el foso ni el escenario como esos niños que se compran la vereda con un porrazo tras una mala maniobra con la bicicleta. Lo de Néstor -que ya no es un niño- fue sólo un golpe fuerte en la rodilla que no dejó lesiones. Goza de buena salud. Cómo su música.
-Néstor, ¿con la música del nuevo disco también quisiste volar?
-Siempre se hace el intento. Mientras uno va componiendo y orquestando busca cierto vuelo que es a puro sentimiento. Pero el público será el que diga si volaste o no. Lo que sé de este disco es que es algo que me debía.
Más allá de un CD en solitario para una colección de álbumes dedicados al bandoneón, pasaron casi diez años para que Marconi editara un nuevo disco con su grupo y sus temas o versiones de clásicos. El flamante CD que presenta esta noche es Robustango, lo registró con su quinteto y es una especie de gran dedicatoria.
"Antes había compañías que te contrataban. Ahora uno se produce su propios discos. Lo que me pasó es que me había dejado estar. Por eso les agradezco a los músicos que grabaron conmigo y a algunos amigos; porque son los que me empujaron. En un género como el tango, uno nunca graba discos para ver un resultado económico. El hecho de tener que hacer todo a pulmón te bajonea un poco, pero también creo que la salida de este disco se dio cuando se tenía que dar."
Marconi dedicó casi todos los temas. En algunos casos son composiciones que escribió especialmente; en otros se trata de versiones que parecen hechas a la medida de músicos amigos y de los instrumentistas de su conjunto: Pablo Agri (violín), Leonardo Marconi (piano), Esteban Falabella (guitarra) y Juan Pablo Navarro (contrabajo). Hay, además, dedicatorias para sus hijos Leonardo (que toca en el grupo) y Gustavo, y para músicos como Julio Pane, Leopoldo Federico, Raúl Garello y Aníbal Troilo. Durante varios años Marconi trabajó con tríos. Ahora está al frente de un grupo que tiene la misma formación que el Quinteto Real (de hecho, tanto Marconi como algunos de sus músicos tocaron en la legendaria agrupación de Salgán y De Lío) pero ésta tiene otra sonoridad y otro tipo de arreglos; los de Marconi, esos que muestran un sello de fábrica y excelente calidad.
- Robustango
Marconi presenta su nuevo CD
Café Vinilo, Gorriti 3780.
Hoy y el próximo sábado, a las 21.
Entrada, 150 pesos.


