
Viaje al encuentro del maestro
"Sessions for Robert J", un nuevo homenaje de Eric Clapton a Robert Johnson
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En el nuevo mundo de los DVD musicales, no es oro todo lo que brilla. Es que algunos que parecen prometer lo mejor terminan defraudando. Uno es un concierto demasiado largo y no en el mejor momento de una banda, otro es una colección arbitraria de los ya de por sí bastante arbitrarios video clips, o puede tratarse de filmaciones con valor histórico, pero que no van más allá de eso.
No es el caso de "Sessions for Robert J", de Eric Clapton. En este DVD, el gran guitarrista vuelve a homenajear a otro gran guitarrista. A Robert Johnson, aquel que lo marcó para siempre en sus primeros años, aquel que fue olvidado durante décadas para convertirse en leyenda, aquel que, cuenta el cuento, hizo un pacto con el diablo en una encrucijada de caminos, para convertirse en el mejor de los guitarristas.
Clapton salió a buscarlo de nuevo. Parece que "Me and Mr. Johnson", el álbum editado a principios del año último en el que grabó catorce temas del músico del Mississippi no le alcanzó. Quedaban temas por grabar, aunque no muchos (el legado de Johnson se compone de sólo 46 grabaciones, que incluyen 29 canciones y 17 tomas alternativas de ellas).
Pero hay más, porque este DVD parece registrar algo más que unas sesiones de grabación. Lo que se adivina es un viaje hacia la esencia de Johnson; un viaje que comienza en un estudio en Inglaterra, donde presenta cinco temas acompañado de su banda -Doyle Bramhall II en guitarra, Nathan East en bajo, Steve Gadd en batería, Billy Preston en órgano y Chris Stainton en piano-. Luego cruzan el océano y, ya en Texas, el DVD muestra algunas tomas en estudio, con todos los músicos y, más tarde, a Clapton y Doyle Bramhall entrando, guitarras en mano, al 508 de la avenida Park, en Dallas, un lugar ahora abandonado en el que grabó Johnson sus pocos temas y que ambos guitarristas ocupan, respetuosamente, para tocar mientras el cielo se oscurece.
Por último, es Clapton solo, con su guitarra, como lo hacía Johnson, quien encara tres temas en una habitación de hotel californiano. "Es el mejor-dice en el reportaje incluido en el DVD-, cuando lo escuché, y lo mismo le pasó a Keith Richards, pensé que estaba acompañado por alguien más. Es que se necesitan dos personas para hacer lo que él hace solo".
"Acompaña esta nota fragmentos de las canciones ´Ramblin´ on my mind´ , ´Terraplane Blues´ y ´Sweet home Chicago´".



