
Volver, a pesar de los pesares
Camilo Parodi, hijo de Teresa, quiere cantar en su país
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Por estos días es muy común encontrarse con un músico que está preparando sus valijas o proyectando mudarse al exterior, empujado por la situación social. Camilo Parodi hizo el camino inverso: grabó, hace tres años, un prometedor disco solista, "A beber del viejo amor"; ganó una beca del Fondo Nacional de las Artes para componer, partió rumbo a Madrid en busca de un amor, logró tocar en el circuito de cantautores de donde salieron Joaquín Sabina y Pedro Guerra, y volvió para continuar con su oficio de cantautor en la Argentina.
"Cuando muchos vieron que andaba por acá no entendían que volvía para quedarme. Encima llegué en diciembre, en uno de los momentos más difíciles -dice el músico, que terminó un ciclo con el que marcó su regreso a los escenarios porteños-. Fue toda una decisión con mi pareja, que es actriz, pero sabíamos que lo que queríamos hacer era estar acá. Nuestra casa está acá"
Parodi, heredó de Teresa, su madre, la necesidad de cantar sus propias canciones y la tozudez de resistir en su país. "Uno puede tener un bienestar económico allá, porque si te quedás se pueden planificar las cosas. Como me decía Claudio Gabis, uno puede vivir de la música, pero pierde muchas otras cosas."
Esa actitud es propia de un lúcido creador que busca hablar de los sueños, esperanzas y luchas de su gente: "Este es un momento histórico y tenía que estar, porque hacer canciones es una forma de hacer el país, la pequeña patria. Es tratar de empezar", dice.
Buscando un circuito
Eso es lo que está haciendo con un ciclo itinerante de canciones que pasó por la Casona del Teatro y pretende llevar en abril a espacios como La Fabrica Ciudad Cultural y Liberarte. "Queremos generar un circuito para las nuevas canciones. La experiencia de haber vivido en Madrid me demostró la organización de los cantautores y la necesidad de un público que busca las nuevas propuestas. Hay un montón de lugares que funcionan prácticamente todos los días. Además en todos esos espacios uno es tratado con respeto, porque ellos trabajan gracias a lo que el músico hace, y lo entienden así. En ese sentido, queremos repetir esa experiencia a partir de estos ciclos."
El trovador reconoce que la experiencia en el exterior le permitió tener una concepción más amplia de su trabajo. "Creo que desde acá uno se puede mover y abrir los públicos, porque ellos ven en nosotros que generamos cosas con muy poco y ellos hacen todo con presupuesto. Por eso, se siguen sorprendiendo con todo lo que sale de acá. Y a mí esa visión me permitió revalorizar las cosas de este país, me reafirmó en un montón de cosas y en mi tarea de cantautor. Por eso, salgo a defender otro cancionero popular, que expresa a nuestro tiempo, como hace otra gente de mi generación, que está mostrando que en los momentos difíciles aparecen cosas buenas".






