Películas y pasión en una feria de ensueños
En D23, Disney presentó sus próximos proyectos; de la nueva Star Wars a otra entrega de Piratas del Caribe
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ANAHEIM, California.- Ver a un adulto llorar de alegría en público es una experiencia extraña. Ver a miles hacer lo mismo lo es aún más. Especialmente si uno forma parte de ese grupo que no puede contener las lágrimas cuando después de casi dos horas de aplaudir los films de Disney que vendrán, de maravillarse con la presencia de Ben Kingsley en el escenario, llegado hasta la convención del estudio que terminó ayer para promocionar su participación en la nueva versión de El libro de la selva, o ver aparecer a Harrison Ford. Y con él a Han Solo, su personaje más icónico -tiene varios para elegir-, ese al que no interpretaba desde El regreso del Jedi (1983). Y al que probablemente nunca imaginó que volvería a encarnar. Hasta que George Lucas entregó las llaves de su universo -por la módica suma de 4000 millones de dólares- a los estudios creados por Walt Disney, que, fieles a su estilo, enseguida prendieron los motores y avanzaron a hipervelocidad para llegar al próximo diciembre, cuando se estrenará Star Wars: el despertar de la fuerza.
Pero antes, claro, está este momento, el de las más de 7000 personas que llenaron el salón principal de la feria D23, el de aquellos que se pasaron toda la noche acampando fuera del centro de convenciones para escuchar y ver a J.J. Abrams anunciar a los nuevos integrantes del elenco: Oscar Isaac, Daisy Ridley, Lupita Nyong'o y John Boyega, y para estallar en risas, aplausos y llanto cuando Ford hizo su entrada triunfal y sorpresiva. Ovación de pie, declaraciones de amor gritadas hasta desgañitar gargantas y a seguir la cuenta regresiva hasta el 17 de diciembre.
La presentación más esperada del fin de semana dedicado a todo el planeta Disney, que incluye películas, series de TV, música, libros, ropa, juguetes, parques de diversiones, hoteles y hasta cruceros, empezó con otra de las joyas de la corona del estudio: Marvel.
"Siempre buscamos desafiar los límites con nuestros personajes y ninguno se presta más a ese objetivo que Doctor Strange", anunció Kevin Feige, presidente de la empresa de cómics vuelta taquillera productora de cine y televisión antes de darle la palabra, en un video grabado desde Londres, a Benedict Cumberbatch, el protagonista de la película que formará parte de la fase tres del universo cinematográfico de Marvel. Aunque el film recién empezará a rodarse en noviembre, Feige mostró a los ansiosos fanáticos presentes el arte conceptual del que partieron para diseñar toda la historia. Unas imágenes tan coloridas como estrambóticas, al punto de que hasta el propio productor admitió, casi como pidiendo perdón y permiso, que "es la película más rara que hicimos hasta ahora".
Con el ADN Disney
Mientras afuera la mañana californiana pasaba de calurosa a sofocante, dentro del salón, refrigerado hasta el otro extremo, la temperatura emocional también empezaba a elevarse. Gritos, aullidos y risas todas mezcladas cuando apareció Johnny Depp en modo Jack Sparrow, una interpretación que todos los presentes festejaron deleitados con cada balanceo de borracho y cada palabra balbuceada entre una y otra uva que el personaje se comía o lanzaba a la platea. Más importante para los presentes que la confirmación de que Orlando Bloom volverá a encarnar a Will Turner, el amigo del capitán, fue poder verlo a él. Porque Depp definitivamente no estaba en el edificio.
Casi el mismo recibimiento consiguió Anthony Mackie, el actor que interpreta a Falcon, uno de Los Vengadores, especialmente cuando anunció que su amigo y líder, el Capitán América (Chris Evans), estaba detrás de la cortina. De visita desde el set alemán de Capitán América: Guerra civil, la tercera parte de la trilogía dedicada al más patriota de los superhéroes, los intérpretes presentaron nuevas imágenes de la película que se estrenará en 2016, confesaron que pasan su tiempo entre una toma y otra cantando toda la banda de sonido de Frozen y le declararon su amor incondicional a Disney. El pie perfecto que necesitaba la presentación para pasar a hablar de esos proyectos por venir que celebrarán el legado cultural pasado del gigante de Hollywood con la intención de plantarlo en el presente. Uno de las películas que intentarán hacer exactamente eso será El libro de la selva, que tomará la novela de Rudyard Kipling y el clásico animado del estudio para recrearlas con la ayuda de las técnicas de filmación más modernas. Claro que a la hora de volver a ver al pequeño Mowgli (Neel Sethi) caminando por la selva junto a su madre loba (en inglés su voz estará a cargo de Lupita Nyong'o) o de verlo cruzar el río con el despreocupado oso Baloo (Bill Murray), la tecnología queda en segundo plano frente a la maravilla. Algo similar a lo que seguramente suceda cuando se estrene Alicia a través del espejo, la continuación de la versión de Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton, que ahora será productor de la nueva película, que dirigirá James Bobin (Los Muppets). Y la misma reacción, tal vez con un ingrediente más de emoción y fantasía, provocará la nueva La Bella y la Bestia, protagonizada por Emma Watson, dirigida por Bill Condon y que además de todas las canciones conocidas del perfecto film animado (el primero en ser nominado a un Oscar en la categoría de mejor película) contará con dos nuevos temas compuestos por el genial Alan Menken. "Un cuento tan viejo como el tiempo", se escuchaba por el gigante salón al final de la montaña rusa de emociones de dos horas que llevó a miles de adultos de la risa y el entusiasmo a las lágrimas que brillaban gracias a la iluminación provista por cientos de sables láser alzados en honor al único e irrepetible Han Solo.






