
El padre de Amy Winehouse deberá pagar casi tres millones de dólares a dos amigas de la cantante por una falsa acusación
El Tribunal Superior de Londres confirmó una resolución de abril que ordena a Mitch Winehouse a indemnizar a Catriona Gourlay y a Naomi Parry luego de asegurar que habían subastado algunas de sus pertenencias sin permiso
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El padre de Amy Winehouse sufrió un revés judicial: el Tribunal Superior de Londres resolvió que deberá pagar alrededor de 2,7 millones de dólares en costas legales después de perder la demanda que había presentado contra Catriona Gourlay y Naomi Parry, dos amigas de su hija, a quienes acusó de haber subastado algunas de sus pertenencias sin autorización de la familia.

El conflicto comenzó en 2022, cuando Mitch Winehouse inició una demanda contra Gourlay y Parry. En su presentación sostuvo que durante una subasta que tuvo lugar en 2021 habían vendido objetos personales de la artista sin el consentimiento de los herederos, y reclamó la devolución de los supuestos beneficios obtenidos con esas ventas.
Sin embargo, durante el proceso judicial quedó establecido que las dos mujeres habían recibido la autorización correspondiente para desprenderse de algunos artículos. Según publicó la revista People y la BBC, en el fallo se explicó que Amy Winehouse les había regalado varias de sus pertenencias cuando aún vivía. Los fondos obtenidos fueron destinados posteriormente a la Fundación Amy Winehouse, creada en su memoria tras la muerte de la artista para ayudar a jóvenes vulnerables.

En abril de este año, el Tribunal Superior desestimó la demanda presentada por Mitch Winehouse y concluyó que las acusaciones carecían de fundamento. El juez Richard Spearman sostuvo que las dos mujeres habían actuado con el consentimiento de la cantante y calificó la denuncia como un reclamo sin base legal.
Tras esa decisión, el tribunal ordenó al padre de la intérprete de “Back to Black” afrontar los costos legales del proceso, que ascienden a cerca de dos millones de libras esterlinas, equivalentes a unos 2,7 millones de dólares. La resolución fue ratificada ahora por el Tribunal Superior de Londres, que rechazó el intento de Mitch Winehouse de revertir la condena.

Durante la audiencia más reciente, el abogado del padre de la cantante argumentó que el monto de las costas era “desproporcionado” y cuestionó parte de los gastos reclamados por la defensa de Gourlay y Parry. No obstante, el juez desestimó esos planteos y confirmó la obligación de pagar la suma fijada.
La palabra de Naomi Parry
En abril, cuando la demanda fue desestimada, Parry compartió un video en sus redes sociales donde habló de sus sentimientos. “Estuve al lado de Amy como amiga, socia creativa y su diseñadora de vestuario”, expresó en esa oportunidad. “Lo que compartimos se basó en la confianza, la lealtad y un amor genuino por el trabajo. Ver esa relación tergiversada tan públicamente ha sido tanto doloroso como profundamente injusto”.
Ayer, Naomi Parry se refirió al nuevo fallo a través de un video publicado en su cuenta de Instagram. “Estuve un poco callada durante los últimos meses porque estaba esperando otro veredicto”, comenzó. Luego explicó que Mitch Winehouse intentó apelar la sentencia del Tribunal Superior que ella obtuvo en abril, pero que “el recurso fue rechazado en todos sus puntos”.

La estilista también destacó los términos utilizados por la jueza para describir la resolución. “Dijo que su derrota fue total y completa porque perdió en todos los aspectos sustanciales de hecho y de derecho, lo que es bastante devastador para él”, señaló. Además, recordó que la magistrada consideró que la demanda era “débil”, “oportunista” y que los planteos presentados eran “vagos y descuidados”. También aseguró que el litigio “consumió” cinco años de su vida, que destruyó su carrera y que le costó mucho más de lo que puede “poner en palabras”, aunque celebró la claridad del juez a la hora de tomar una decisión.
Naomi Parry trabajó como estilista de Amy Winehouse desde 2005, mientras que Catriona Gourlay mantuvo una estrecha amistad con la cantante durante años, un vínculo del que habló en el documental de BBC Two, Reclaiming Amy. La intérprete de “Rehab” murió en julio de 2011, a los 27 años, en su departamento de Londres. Aunque en un primer momento se especuló con una sobredosis, posteriormente se confirmó que la causa de su muerte fue una intoxicación etílica accidental tras retomar el consumo de alcohol luego de un período de abstinencia.



