La ex tenista posa con Mateo, su primer hijo de cinco meses y confiesa su nueva vida como madre, lejos del mundo de deporte.
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De un año a otro, la vida de Gisela Dulko (28) dio un vuelco inesperado: abandonó definitivamente los courts en julio de 2012; a los dos meses, celebró la noticia de que estaba embarazada y en febrero de este año, volvió al país luego de que su marido, Fernando Gago (27), regresara al fútbol argentino. Y aunque en lo profesional, atravesó experiencias inolvidables –como alcanzar el puesto número uno en el ranking de dobles de la WTA junto con la italiana Flavia Pennetta, en 2010-, la ex tenista asegura que el día más inolvidable de su vida fue el pasado 9 de julio, cuando llegó al mundo Mateo, su primer hijo. "Ese momento, donde cruzamos nuestras miradas por primera vez, fue único y nunca me lo voy a olvidar. A partir de ahí, hubo amor puro entre nosotros", confesó Gisela a ¡Hola! Argentina.
-Este año fue uno de cambios.
-Fue muy movilizante cómo se fueron dando las cosas. A principios de 2012, Fernando estaba jugando en Europa hacía seis años y yo con mi carrera, nunca en un lugar fijo. Dejé de jugar en julio e hicimos bien los deberes porque enseguida quedé embarazada (risas). Cuando supe que Fernando volvía a jugar en Argentina estuve feliz porque atravesar el embarazo en otro país y sola es distinto que acá súper acompañada por seres queridos.
-¿Es difícil el desarraigo?
-A pesar de estar acostumbrada a estar sola, extraño mucho. De todos modos, me llevo muy bien conmigo misma. Cuando viajaba, disfrutaba esos momentos sola en la habitación para relajarme, leer un libro, mirar televisión, pintarme las uñas. Acá muchas veces necesito un momento sola pero es imposible porque siempre hay visitas en casa.
-Entonces descubriste que tu vida ya no es la que era la de antes.
-Totalmente. Pero lo que más cambió fue la llegada de Mateo. No estoy más sola, no hay momento para mí porque pienso todo el tiempo en mi hijo. Estoy pendiente de él las veinticuatro horas. ¡Me encanta ser mamá!
-¿Fue un bebé buscado?
-Demasiado. Cuando conocí a Fernando tuvimos mucha química desde el principio y hablábamos enseguida de formar una familia pero nos tomamos el tiempo necesario y también nos disfrutamos como pareja. Sin quererlo, llegó todo a su debido tiempo y sucedió todo tal cual lo soñamos.
-Ahora encontrás a tu marido en una faceta nueva, como papá. ¿Qué te provoca?
-Me da ternura. Como compañero ya era excelente y ahora, como papá, es perfecto. Todos los días me sorprendo con reacciones nuevas de él. Al principio, Fernando se desesperaba porque no sabía bien que hacer y ahora es un re papá. Lo calma, juegan, se divierten… Se aman. Ahora que Mateo está más grande, interactúan todo el tiempo. Además, físicamente son muy parecidos. Me encantaría que mi hijo tenga algo mío pero es ciento por ciento Gago.
-¿Cómo fue el día del nacimiento de Mateo?
-Eran las cuatro de la mañana de un domingo y yo me empecé a sentir muy mal pero no tenía contracciones. Estaba atravesando la semana 38 así que me asusté y llamé a la partera que me dijo que vaya al sanatorio. Me hicieron estudios y tenía gastroenteritis, me había intoxicado con algo que comí, nunca supimos muy bien que fue. Pero como el monitoreo de Mateo no salía muy bien, el obstetra no quiso arriesgar nada y me hicieron cesárea.
-¿Ya habías decidido que no sea parto natural?
-¡No! Yo no quería cesárea y hacía tiempo que estaba haciendo los cursos de preparto una vez por semana. Se dio así y salió todo perfecto aunque fue inesperado porque fuimos por un control y terminé con mi bebé en brazos.
-¿Tu marido te acompañó en el parto?
-Estuvo siempre al lado mío. En el momento del parto, estábamos de la mano y súper emocionados los dos. Fue un momento tan lindo…
-¿Cómo imaginabas la maternidad y qué tal resultó?
-Antes de ser mamá, veía a las mujeres con sus bebés y no podía creer cómo lo hacían: cambiarlos, bañarlos, darles de comer… Pero ahora que lo vivo es lo más natural del mundo. Creo que las mujeres estamos listas para ser madres siempre. Y creo que cuando sos mamá entendes mucho más a la tuya. Te cambia la vida. Por ahí te lo pueden decir pero no te das cuenta hasta que es parte de tu realidad.
-¿Qué tan apegado es tu bebé a vos?
- Es re "mamero". El varón siempre quiere estar con su mamá (se ríe). Lo mimo un montón salvo cuando duerme. El tiene su cuna al lado de la cama y aunque va a costar alejarlo, no duerme con nosotros porque ya escuché varias experiencias de mamás que después no lo sacan más.
-Entonces te enteraste de que era varón y festejaste.
-No me enteré tan fácil el sexo. A las doce semanas de embarazo, estaba en Argentina y me dijeron que era varón. Después en España, en la semana dieciséis, salió "nena". Estaba emocionadísima así que le compre un montón de ropa de beba. Y tres semanas después, fui de vuelta a la ecografía y me dijeron que era varón. Me puse tan nerviosa que no podía dejar de reirme. Lo llamé a Fernando y no me creía, pensó que le estaba haciendo un chiste. Estábamos felices de cualquier forma igual, si era nena o varón.
-Bueno, la ropita que compraste para beba te queda para una futura hija…
-Estamos disfrutando un montón a Mateo y cuando hablamos de tener más hijos los dos coincidimos en que si uno espera mucho tiempo, después es difícil arrancar de vuelta. No queremos esperar mucho para tener más hijos porque creemos que está bueno tomarse el tiempo para formar una familia y después disfrutar.
-¿Tenes niñera?
-No, y no es que estoy en contra pero no me veo hoy en día dejándoselo a nadie. Mi mayor necesidad es estar todo el tiempo con él. Además lo estoy amamantando y es demandante.
-¿Y te gustaría volver a Europa?
-Estoy feliz en mi país. Me alegro que mi hijo haya nacido en Argentina y tener a la gente más importante de mi vida cerca. Teniendo marido futbolista, nunca se sabe. Hoy estamos viviendo acá pero la carrera de Fer es larga y si nos tocara volver a cualquier parte del mundo, no me molestaría siempre y cuando estemos siempre juntos los tres.
-La semana pasada Gago se lesionó siendo una de las figuras de Boca. ¿Qué tan difícil es ser la mujer de un futbolista?
-Siempre voy a apoyarlo, contenerlo y ayudarlo. Obviamente da mucha bronca y como deportista lo entiendo como nadie, pero hay que ser fuerte e intentar recuperarse lo antes posible para volver a jugar. Por suerte, hablamos el mismo idioma y compartimos mucho de los pesares físicos.
-¿Y ser "mujer de ídolo" es complicado?
-Me da orgullo. Igual yo a Fernando lo veo como mi marido, como una persona simple; no como el "5" de Boca. A él le gusta estar en casa, somos muy familieros y nos tomamos la admiración que sienten hacia él con calma. Se nota que la gente lo quiere un montón.
-Teniendo madre tenista y padre futbolista, Mateo puede elegir ser deportista. ¿Te gustaría?
-Va a ser lo que quiera pero preferiría que no sea tenista porque es un deporte que desde muy chiquito te aleja de tu familia por los viajes y dejas de lado muchas cosas. Para mí fue buenísimo porque era mi pasión y me sigue encantando pero si pudiera elegir, preferiría que no lo haga y que sea futbolista, como su papá.
Texto: Paula Galloni
Fotos: Paul Roger
Producción: Maria Abelardo
Maquillaje y peinado: Mariu Collins www.makeupinglab.blogspot.com.ar
Agradecimiento: Hotel Intercontinental de Nordelta, Paula Cahen D' Anvers: Alto Palermo
Akiabara, Cheeky, Sofi Martire,Rapsodia y Luna Garzon.
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