La lucha de Michael J. Fox contra el Parkinson: “Se ha vuelto más difícil de sobrellevar”
El actor, que recientemente volvió a la actuación con la serie Shrinking, recibirá el premio de la Fundación Lasker por su compromiso en la investigación de esta enfermedad neurodegenerativa
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A lo largo de los años, Michael J. Fox demostró que es un hombre comprometido. Tanto delante como detrás de cámara, el actor siempre intentó concientizar sobre el Parkinson, enfermedad que se le diagnosticó en 1991. Mientras que recientemente volvió a la pantalla para participar de la tercera temporada de Shrinking, una serie donde interpreta a un hombre con esta enfermedad neurodegenerativa, fuera de los sets sigue luchando desde su fundación por mejorar la calidad de vida de los pacientes y por encontrar una cura. “Estamos cerca”, confesó el actor, que próximamente será reconocido por la Fundación Lasker por su labor e investigación en el tema.
Fue en el año 2000 que el protagonista de Volver al futuro decidió convertirse en un referente en la lucha contra esta enfermedad. Así fue como creó su propia fundación, llamada Michael J. Fox, para la cual ha donado más de 3.000 millones de dólares para la investigación. “Sabía que mi nombre podía atraer la atención para ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos más rápidamente. Pero también padezco esta enfermedad. Conozco los problemas y comparto la urgencia de mi comunidad”, dijo Fox en diálogo con People, consciente de la importancia de involucrarse.

En este sentido, su labor está siendo reconocida por la Fundación Lasker, cuyos premios anuales a la investigación científica son muchas veces denominados los Premios Nobel de Estados Unidos. Bill y Melinda Gates, Anthony Fauci y Christopher Reeve fueron algunos de los galardonados con anterioridad. “El premio Lasker es excepcional. Los ganadores del Lasker demuestran al mundo lo que la ciencia puede lograr cuando mantenemos la vista puesta en el objetivo. Formar parte de ese selecto grupo es un honor”, confesó quien comparte este galardón con “los investigadores y médicos que están en la primera línea de la búsqueda de una cura, y con los pacientes y sus familias, cuya contribución es fundamental para esa misión”.
Por su parte, la Fundación Lasker afirma que Fox, quien comenzó a experimentar los primeros síntomas del Parkinson en 1990 a la edad de 29 años, y su fundación “han ayudado a disipar el estigma de la enfermedad y han liderado una revolución en el mundo de la investigación del Parkinson”, motivo por el cual merece todo su reconocimiento. No siempre es fácil estar en el centro de atención con los síntomas que se pueden experimentar, entre ellos temblores y problemas de equilibrio: “Claro que las cosas se han complicado con los años. Pero me siento privilegiado de poder dedicar mi tiempo y energía a darlo todo para ayudar a curar esta enfermedad”, dijo Fox.

Su lucha y poder de resiliencia no solo ha quedado demostrada desde su labor de activista sino también desde su rol como intérprete. A pesar de haberse retirado de la actuación en dos oportunidades, a principios de este año el actor volvió a los sets en la tercera temporada de Shrinking, donde junto a Harrison Ford encarna a un hombre con Parkinson. “Ha sido increíblemente divertido. Este nuevo personaje me permite ser yo mismo en el set”, reveló Fox que, debido al éxito de esta dupla televisiva, acaba de volver a reunirse con su compañero para protagonizar una campaña para su fundación.

Este proyecto, creado por Bill Lawrence, le dio la libertad de llevar a escena sus propias vivencias personales. “Me permite utilizar cómo me siento en un día cualquiera y canalizarlo en la escena”, contó mientras revelaba que le encantaría regresar para la cuarta temporada. Si bien Fox no ha cerrado la puerta a otros papeles, su atención sigue centrada en su fundación. “El trabajo de la Fundación se centra en avanzar hacia un mundo sin Parkinson. No sabemos con exactitud cuándo sucederá, pero sucederá”, afirmó.
Tras advertir que la organización está a punto de lanzar una nueva campaña de recaudación de fondos, con la esperanza de conseguir otros US$ 2.500 millones para la investigación, el actor explicó: “La ciencia es difícil. Es astronómicamente cara. Requiere tiempo y colaboración. Pero mientras mantengamos el enfoque y la esperanza, lo lograremos. Y la ciencia demuestra que estamos cerca. Cada año vemos más avances en la investigación, nuevos fármacos para ayudar a los pacientes a vivir mejor y mejores herramientas para que los científicos avancen más rápido. Es un progreso alentador. Y seguiremos trabajando en ello hasta que lo consigamos”, concluyó esperanzado.



