El calvario de Karen Grassle, la actriz que interpretó a la madre de La familia Ingalls: maltrato, humillación y problemas con el alcohol

Las humillaciones que vivió Karen Grassle, la protagonista La familia Ingalls, en el set de rodaje

La actriz que interpretó a Caroline en la recordada serie tenía problemas con el alcohol y su vínculo con Michael Landon estaba lejos de ser armónico

8'
Compartir

El próximo 9 de julio, Netflix estrenará La casa de la pradera, una nueva versión de La familia Ingalls. Mientras una nueva generación disfrutará por primera vez la historia creada por Laura Ingalls Wilder, otros volverán a recordar a los protagonistas de la serie original que marcó a millones de espectadores entre los años 70 y 80.

Karen Gessle junto a Michael Landon, Melissa Sue Anderson, Melissa Gilbert y Sidney Greenbush
Karen Gessle junto a Michael Landon, Melissa Sue Anderson, Melissa Gilbert y Sidney Greenbush

Entre ellos se encuentra Karen Grassle, quien interpretó a Caroline Ingalls, una de las madres más queridas de la televisión. Años después, la actriz revelaría que detrás de ese personaje idealizado se escondían conflictos laborales, una larga lucha contra el alcoholismo y experiencias que durante décadas prefirió mantener en silencio.

Grassle nació el 25 de febrero de 1942 en Berkeley, California. Hija de un pequeño empresario y de una maestra, descubrió desde muy joven su pasión por la actuación. Estudió en la Universidad de California y más tarde continuó su formación en Londres, donde trabajó en compañías teatrales y profundizó su vínculo con los textos clásicos.

publicidad

Antes de llegar a Hollywood, Grassle había desarrollado una sólida carrera en el teatro, con trabajos en producciones clásicas y repertorio shakespeariano. Su objetivo era consolidarse como actriz dramática, lejos del circuito televisivo que más tarde la volvería mundialmente conocida.

Ese giro llegó en 1974, cuando fue elegida para interpretar a Caroline Ingalls en la adaptación televisiva de los libros de Laura Ingalls Wilder. El papel de Charles Ingalls, su esposo en la ficción, quedó en manos de Michael Landon, una de las figuras más influyentes de la televisión estadounidense de la época.

Su difícil relación con Michael Landon

La actriz denunció que Michael Landon le pagaba el mismo salario que a los niños actores
La actriz denunció que Michael Landon le pagaba el mismo salario que a los niños actores
publicidad

Landon no era solo el protagonista de la serie: también era productor ejecutivo, guionista habitual y director de numerosos episodios. Esa posición le otorgaba un control significativo sobre el funcionamiento creativo y económico del programa.

La familia Ingalls se convirtió rápidamente en un fenómeno internacional y consolidó a sus protagonistas como rostros reconocibles en todo el mundo. El programa se emitió entre 1974 y 1983, y durante ese tiempo, la relación profesional entre Grassle y Landon comenzó a deteriorarse.

La actriz sostuvo que el conflicto se profundizó cuando decidió pedir una mejora salarial, en un contexto donde las renegociaciones eran habituales debido al éxito del programa. “Si estabas en una serie de éxito, era común renegociar en función de la popularidad. Michael no quería darme un aumento”, recordó en sus memorias, Bright Lights, Prairie Dust, publicadas en 2021.

Karen Grassle como Caroline o "Ma" en La Familia Ingalls
Karen Grassle como Caroline o "Ma" en La Familia Ingallsinsatgram
publicidad

La diferencia de ingresos entre ambos era abismal. “Pedí un aumento porque sentía que era injusto que mi salario fuera entre 2000 y 4000 dólares, mientras él cobraba más de US$ 170.000”, relató.

Según Grassle, la respuesta de Landon fue tajante: su personaje no justificaba un aumento. “Michael me dijo que no podía incrementar mi salario, y su argumento era que yo tenía que ganar lo mismo que los niños actores porque mi personaje no era tan popular como yo creía”, recordó.

A partir de allí, el clima en el set se volvió tenso y evidente para el resto del equipo. “Tomé la decisión de ir a trabajar igual, pero fue difícil porque la gente sabía que él estaba molesto conmigo. Y lo demostró de muchas maneras. Así que tuve que pasar por eso. No quería rendirme”, aseguró.

Con el tiempo, Grassle describió una dinámica de hostigamiento y desvalorización en las grabaciones. “Comenzó una campaña para tratar de disminuir mi valor. Decidió humillarme mientras hacíamos las escenas en la cama. Esto fue tan horrible para mí, tan insoportable. Él hacía terribles bromas sobre la anatomía femenina... Los hombres del equipo se reían de sus chistes y yo no podía hacer nada. Ni siquiera teníamos una palabra para nombrar el acoso sexual”.

publicidad
Karen Gessle aseguró que tras pedirle un aumento de sueldo a Michael Landon, él la empezó a destratar: "Comenzó una campaña para tratar de disminuir mi valor. Decidió humillarme mientras hacíamos las escenas en la cama. Esto fue tan horrible para mí, tan insoportable. Él hacía terribles bromas sobre la anatomía femenina... Los hombres del equipo se reían de sus chistes y yo no podía hacer nada.
Karen Gessle aseguró que tras pedirle un aumento de sueldo a Michael Landon, él la empezó a destratar: "Comenzó una campaña para tratar de disminuir mi valor. Decidió humillarme mientras hacíamos las escenas en la cama. Esto fue tan horrible para mí, tan insoportable. Él hacía terribles bromas sobre la anatomía femenina... Los hombres del equipo se reían de sus chistes y yo no podía hacer nada.

Y fue así como las escenas entre Charles y Caroline, que en pantalla eran íntimas y afectuosas, se transformaron en una experiencia incómoda. “Me encantaba interpretar esas escenas... Pero él comenzó a contar chistes obscenos mientras estábamos sentados en esa cama y yo no tenía ningún lugar a donde ir. Estaba atrapada en esa pequeña cama en esa pequeña habitación... Fue humillante”, explicó en una entrevista.

En su autobiografía, Grassle fue aún más directa al describir el ambiente en el set. Recordó que Landon hacía comentarios de contenido sexual de manera constante frente al equipo. “No quería escuchar todo el tiempo cómo hablaba de su pene”, escribió. Aquella etapa dejó una marca profunda en la actriz, que durante años optó por el silencio público. Pero los conflictos laborales no fueron el único frente que atravesó durante la serie.

Karen Gessle asegura que Landon, en su triple rol de productor, director y protagonista, comenzó una campaña para humillarla
Karen Gessle asegura que Landon, en su triple rol de productor, director y protagonista, comenzó una campaña para humillarla

“Se desató el infierno”

En paralelo, Grassle enfrentó una relación cada vez más compleja con el alcohol. El episodio que marcó un punto de inflexión ocurrió durante una fiesta del elenco. “En 1977 se hizo una fiesta con todos los protagonistas y me tomé una copa de vino: fue la primera y la única vez que bebí mientras trabajaba, pero se desató el infierno”, recordó.

La experiencia derivó en una fuerte crisis personal. “Cuando volvimos a grabar yo solo podía pensar en la botella de vino... Era imposible, mi cabeza me decía ‘agarrá esa botella y tomátela toda’”.

Poco después, la muerte de su padre por complicaciones derivadas de una cirrosis reforzó su percepción del problema. “No necesitaba que nadie me dijera que esta es una enfermedad mortal, lo supe en primera persona”, escribió.

"Fue la primera y la única vez que bebí mientras trabajaba, pero se desató el infierno”, recordó Grassle sobre sus problemas con el acohol
"Fue la primera y la única vez que bebí mientras trabajaba, pero se desató el infierno”, recordó Grassle sobre sus problemas con el acoholArchivo

A pesar de ello, tardó años en aceptar la magnitud de su adicción. “Me resistí a recibir ayuda durante mucho tiempo. Intenté mantener todo bajo control”.

Tras el final de La familia Ingalls, Grassle continuó trabajando en teatro, cine y televisión, aunque sin volver a alcanzar el impacto de su papel más icónico. Su carrera se mantuvo activa, pero alejada de los grandes estudios.

En primera persona

Su vida personal también atravesó distintos cambios: se casó en varias oportunidades, atravesó divorcios y más tarde adoptó dos hijos, una experiencia que siempre consideró central en su vida.

Karen Grassle habló sobre su camino hacia la sobriedad en su más reciente memoria
Karen Grassle habló sobre su camino hacia la sobriedad en su más reciente memoriainstagram

Con el paso del tiempo, además, desarrolló una participación activa en causas sociales. Apoyó campañas vinculadas a la financiación de refugios para mujeres víctimas de violencia doméstica y respaldó iniciativas a favor de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres en los Estados Unidos.

En sus últimos años, lejos de la industria que la convirtió en figura global, Grassle comenzó a revisar su pasado desde otra perspectiva. Ese proceso derivó en la escritura de sus memorias, Bright Lights, Prairie Dust.

“Estaba medio jubilada y no tenía tantos amigos como en Los Ángeles una vez que me mudé. Todos los recuerdos empezaron a aflorar, entonces comencé a escribirlos”, explicó.

Karen Grassle compartió sus vivencias durante la grabación de La Familia Ingalls en sus memorias
Karen Grassle compartió sus vivencias durante la grabación de La Familia Ingalls en sus memoriasinstagram

El libro funcionó como una forma de ordenar su historia personal y dar espacio a experiencias que durante décadas habían permanecido en silencio. “Tuve que bajar la guardia… Tenía que estar dispuesta a compartir muchas de mis vulnerabilidades sobre mi familia, mi alcoholismo, las pruebas por las que pasé. Fue liberador”.

Luego de la publicación del libro empezó a tener más contacto con los fans, a asistir a eventos y convenciones relacionados con el programa y a reconciliarse, de cierta manera, con esa etapa de su vida. “Había limitado mucho mi interacción con los fans. No asistí a muchos eventos. No salía con todo el mundo. Me aislé”, le contó la actriz a People.

En 2021 decidió unirse a las redes y comenzó a asistir a convenciones. Allí descubrió que el amor de todos los que crecieron viéndola en la pantalla chica estaba intacto. “No tenía ni idea de la profundidad del cariño que la gente sentía por este personaje. Me llenó el corazón porque trabajé muy duro para crear algo especial a partir de él, y hubo muchos días en los que no tenía ganas de ir a trabajar”, explicó.

El último posteo de su cuenta de Instagram tiene que ver, justamente, con el recuerdo imborrable de la serie y con la cofradía con algunos de sus compañeros del elenco. La actriz promociona el documental Little House Homecoming, propone a los televidentes un viaje a los lugares reales que inspiraron los libros de Laura Ingalls Wilder. Ella, junto a Dean Butler (Almanzo Wilder), Alison Arngrim (Nellie Oleson), Charlotte Stewart (Señorita Beadle) y Wendi Lou Lee (Grace), es una de las narradoras.