El ex futbolista, en su entrevista más sincera, habla de su vida después de fútbol, su sueño de ser entrenador y sus proyectos junto a su novia Jéssica Geneux
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Se supone que sabemos todo de su vida. En cada crónica, la historia profesional de Martín Palermo (38) se escribe con tono de novela épica (que incluye pasajes dramáticos y varios pasos de comedia). Hizo llorar de emoción con sus goles en Boca Juniors y la Selección Nacional. Generó admiración por su sacrificio al recuperarse de serias lesiones. Se convirtió en ídolo, hombre récord y también en fenómeno. "No habrá ninguno igual", coinciden los cronistas deportivos. Muy a su pesar, gran parte de su vida privada trascendió a los medios. Conocemos a su familia, su mujer y sus hijos. Y a sus padres, que lo acompañaron desde la platea siempre, hasta en su partido homenaje, el 4 de febrero de 2012. Pero, por sobre su don de goleador, Palermo es respetado por su humildad y sencillez. "Mi papá siempre me enseñó a luchar por mis sueños, pero respetando a las personas. Trato de transmitirles lo mismo a mis hijos", asegura el máximo goleador de la historia de Boca, en la actualidad alejado de las canchas.
SU VIDA LEJOS DEL GOL
–Ya pasó casi un año de tu retiro. ¿Cómo vivis esta nueva etapa en tu vida?
–Con tranquilidad. Lo primero que hice fue irme casi un mes de vacaciones… Hacía años que no disfrutaba de un tiempo prolongado de descanso. Prioricé pasar más tiempo con mis hijos, juntarme con mis amigos de la infancia a jugar un rato al fútbol, o visitar a mis padres. Son pequeñas cosas cotidianas para la vida de cualquiera, pero para un futbolista en actividad es muy difícil de realizar, y se extrañan.
–¿Trabajaste con un psicólogo cuando decidiste dejar de jugar?
–Sí, fuimos proyectando y asimilando la idea algunos meses antes. Tengo en claro que quiero ser entrenador, pero hablamos mucho de tomarme al menos un año para disfrutar otras cosas. El hecho de tener un proyecto claro hizo que me tomara todo con más calma, y me ayudó a superar los vacíos lógicos que genera el retiro. Pude superar muy bien esa nostalgia.
–¿Volviste a ver partidos de Boca?
–Los primeros dos meses me costó mucho ver un partido. Hoy, por televisión, cada tanto me siento a ver alguno, pero todavía es duro volver a la cancha de Boca porque lo sufro muchísimo. Son etapas que tengo que vivir para ir sacándomelas por completo de la cabeza y no padecerlas a futuro.
PAPA ES UN IDOLO

–Tu hijo Ryduan (15) está jugando en las divisiones inferiores de Estudiantes. ¿Te gustaría que sea futbolista?
–Sí, trato de acompañarlo, pero lo justo y necesario. Imagino que para él debe significar una presión que yo esté siguiéndolo en todos sus partidos. Le hablo para que juegue tranquilo y, sobre todo, para que disfrute del juego, pero le recalco lo importante que es estudiar. No le gusta mucho, aunque es consciente de que la carrera de futbolista es corta y terminar el colegio secundario o seguir una carrera universitaria en un futuro le va a servir.
–Es delantero como vos. ¿Te ves reflejado en él cuando tenías su edad?
–Es muy impresionante verlo porque es casi igual a mí. Tiene muchos movimientos similares dentro de la cancha, y también afuera. Trato de aconsejarlo poco, siempre desde mi experiencia. Por suerte, él escucha y pone en práctica lo que le digo, y eso, como padre, es muy importante para mí.
–¿Es difícil ser papá de un adolescente?
–Es una edad complicada. Sin embargo, trato de hacerle entender lo importante que es el entrenamiento. Está bien que salga un sábado con los amigos, pero los lunes, cuando retoma los entrenamientos, tiene que estar enfocado. Son pequeños detalles que le voy marcando y que le van a servir en un futuro.
– Siempre dijiste que Aline [hija de Jaqueline Dutra] es tu "hija del corazón". ¿También la aconsejás en su carrera como modelo?
–Sí, trato de estar cerca, porque tiene 19 años y no es una edad fácil de manejar. Le gusta mucho el fútbol, y hace poco se sumó a un programa deportivo de radio que se emite en La Plata. Mis padres nunca me impusieron nada, por eso dejo que mis hijos elijan lo que les gusta, y sobre todo lo que les dé felicidad. Si percibo algún error, se los marco, pero me gusta que "caminen" solos.
–¿Qué valores te inculcaron tus padres que hoy les transmitís a tus hijos?
–El sacrificio y la humildad. Mis padres se esforzaron mucho para que a mi hermano y a mí no nos faltara nada. Se levantaban muy temprano por la mañana, y volvían de trabajar de noche. Mis hijos saben que llevar el apellido "Palermo" no les garantiza nada en la vida, y lo fundamental es luchar por lo que uno sueña.
– Te tocaron vivir momentos difíciles en tu carrera profesional y también en lo personal. ¿Te gustaría volver a ser padre?
–Claro que me gustaría, pero creo que es algo que se va a dar con el tiempo. Con Jéssica no estamos pendientes del tema, pero si llega sería algo muy lindo de vivir, y será muy bienvenido.

UNA ESTRELLA SOLIDARIA
–¿Cómo surgió apadrinar a la fundación S.O.S. Infantil?
–Hace casi cuatro años me propusieron participar de este proyecto que trabaja con chicos humildes del barrio de Barracas, y acepté sin dudarlo. Cuando jugaba no tenía tanto tiempo disponible, pero por suerte ahora puedo ir a compartir más momentos con ellos. Verle la sonrisa a un chico cuando recibe un regalo, o le festejan el cumpleaños, para mí es impagable. Es muy importante que cualquier chico a esa edad reciba afecto, disfrute de su infancia, y no la padezca. Por eso, voy a estar siempre para acompañarlos.
–¿Cómo fue participar en la película Fuera de juego con Diego Peretti y Ricardo Darín?
–Fue una experiencia muy linda y divertida. Me tocó actuar con Ricardo y su hijo en algunas escenas, y me hicieron sentir muy cómodo. Al principio estaba nervioso porque no me quería equivocar en la letra, pero no tenía que componer ningún personaje. Como actuaba de mí mismo, me terminé soltando y lo disfruté.
–¿Te sirvió de entrenamiento para cuando protagonices la película de tu vida?
–Hace poco me junté con el productor y los guionistas y se está armando de a poco. Estamos trabajando en conjunto para hacer una película que refleje lo más fielmente posible lo que fue mi vida, y que al mismo tiempo sea atractiva para el público. La idea es que yo sea el protagonista, que haga de Martín Palermo.
–En tu carrera profesional como futbolista cumpliste todos tus sueños. ¿Qué objetivo te gustaría alcanzar de ahora en más?
–Voy a ser técnico de fútbol. Eso lo tengo bien en claro. Sé que en algún momento voy a ser el técnico de Boca, pero no me desespera pensar cuándo. Mientras tanto trabajaré con humildad y sacrificio, como lo hice toda mi vida, para estar preparado cuando llegue el momento.
LA MUJER DE SU VIDA

Martín Palermo está enamorado. Su mujer es la bellísima modelo Jéssica Geneux. Comenzaron a salir a fines de 2008 y hoy conviven en un barrio privado de Pacheco. Ahora, con permiso de su novio, es ella quien toma la palabra.
–Jessica, ¿cambió mucho tu vida después del retiro de Martín?
–Cambió un poco… Ahora, al pasar más tiempo juntos, noto mucho más la exposición. ¡Todo lo que hace Martín refleja en los medios! Pero estoy acostumbrada y no me molesta para nada. Cuando lo conocí, ya sabía todo lo que el fútbol genera.
–¿Tu trabajo como modelo te ayudó a manejarte con más soltura ante esa exposición?
–Sí, desfilo desde muy chica y tenía en claro lo que se venía cuando empecé a salir con Martín. [Se ríe.] Sin embargo, siempre dejo que todo fluya naturalmente. Es mi filosofía de vida.
–¿Te gustaría tener un hijo con Martín?
–Lo hablamos a veces con mucha tranquilidad. No estamos desesperados por ser padres, pero sería algo muy lindo. Si se da, bienvenido sea.
–Tu novio protagonizó varias campañas gráficas. ¿Cómo ves a Martín en su faceta de modelo?
–Muy bien. A mí me divierte mucho hacer fotos y es algo natural para mí, pero disfruto mucho cuando lo veo a él que se engancha y la pasa bien. Lo fundamental es que los dos nos sintamos cómodos para compartir un momento agradable en pareja.
–¿Lo aconsejás a la hora de elegir la ropa?
–Muy poco. La verdad es que tiene buen gusto para vestirse y yo doy mi opinión, pero sin meterme mucho. Me gusta que él mantenga su estilo personal y no transformarlo en algo que no es. Cuando salimos juntos tratamos de combinar la ropa de alguna manera para estar a tono con la situación.
–¿Es celoso?
–Es un poco celoso, pero lo justo y necesario. Me halaga que me cuide y valore como mujer.
Texto: Alejandro Comero
Fotos: Ignacio Arnedo
Producción: Georgina Colzani
Maquillaje y peinado: Joaquín López Patterson, para Elite Studio, con productos Alfaparf.
Agradecimientos: www.algodonmansion.com
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