Michael J. Fox reveló el impacto que tuvo en su esposa que hiciera público su diagnóstico de Parkinson: “Fue un infierno”
El actor recordó lo mucho que sufrió su familia desde que, en 1991, supo que estaba conviviendo con una enfermedad neurodegenerativa
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En 1991, Michael J. Fox fue diagnosticado con Parkinson, enfermedad que no solo afectó su vida sino también la de toda su familia. En las últimas horas, el actor habló sobre cómo su mujer, Tracy Pollan, se vio afectada por todo lo que estaba sucediendo en sus vidas y el hecho de que esta batalla estuviera a la luz de todo el mundo.
“Fue un infierno para Tracy. Fue muy duro para ella y sigue siéndolo porque la situación cambia constantemente”, explicó la estrella de 65 años a The Hollywood Reporter, al referirse al impacto que tuvo en su esposa el hecho de que él hiciera público su diagnóstico. “Pero le dije: ‘Tengo que llegar hasta el final. Sin medias tintas’”.

Al contar públicamente lo que estaba padeciendo, pudo tomar dimensión de cómo lo vivían otros que pasaban por lo mismo. “Empecé a comprender cómo se sentían aquellas personas que no tenían las opciones ni las posibilidades que yo tenía, que no contaban con los contactos ni con motivos para ser optimistas”, continuó el actor de Volver al futuro en la entrevista, publicada el miércoles 22 de julio. “Necesitaba normalizarlo y que no sea un tabú todo el tiempo. Me dije: ‘No tengo que ocultar esto. A la mierda la vanidad’”.
Fox tenía solo 29 años cuando le diagnosticaron la enfermedad de Parkinson, la cual se trata de un trastorno progresivo del sistema nervioso. El actor hizo público su diagnóstico en 1998 y creó la Fundación Michael J. Fox para la Investigación del Parkinson, que desde entonces ha destinado más de 3000 millones de dólares a la investigación.
La estrella declaró que cuando hizo pública su situación, le sorprendió la recibida tan entusiasta que tuvo la noticia entre las personas que padecían la enfermedad. “Pensé: ‘¡Qué terrible!’, tengo Parkinson y todos lo están festejando’“, declaró durante la charla. ”Y después entendí que en aquella época, la gente no reconocía que tenía esta enfermedad“.

“No hay ningún otro paciente de Parkinson que permita que la gente vea cómo es su vida 35 años después de haber recibido el diagnóstico”, declaró Deborah W. Brooks, socia comercial de Fox desde hace mucho tiempo y directora ejecutiva de la Fundación Michael J. Fox, a The Hollywood Reporter. “Es una decisión muy activa de generosidad. No es una cuestión de ego. Es la voluntad de simplemente ser uno mismo”.
Tras anunciar su retiro durante la pandemia de Covid, Fox volvió a la actuación con un rol en la serie Shrinking, interpretando a un paciente de Parkinson junto a Harrison Ford, cuyo personaje, Paul, también padece la enfermedad. El papel, del que dijo que era “la primera vez que interpretaba a alguien que interactuaba con otra persona que tenía Parkinson”, le valió a Fox una nominación a los Emmy.
“Ford se alegró de que compartiera mi experiencia con él como personaje, porque le ayudó a hacer el papel”, declaró a The Hollywood Reporter. “Fue muy cariñoso. No sabía qué esperar de Harrison porque es famoso por ser un tipo estoico y cascarrabias, pero en realidad es un encanto”.

En 2023, junto a Apple TV, Fox lanzó Still: A Michael J. Fox Movie, el documental que ofrece un retrato íntimo y honesto sobre su vida, desde sus inicios en Canadá hasta convertirse en la gran estrella de Hollywood y sus días actuales, con más de 30 años de diagnóstico.
“Cada temblor es como un golpe sísmico. A veces quedo congelado físicamente y facialmente. A veces no puedo sonreír ni mostrar expresión”, comentó en el documental, donde reconoció el propósito de su lucha: “La gente me dice que los hago sentir mejor, que los inspiro a hacer cosas que no harían de otro modo. Eso es muy poderoso. Es una gran responsabilidad. No quiero arruinarlo”.



