Roman Polanski demanda a la Academia de Hollywood

Roman Polanski
Roman Polanski Crédito: Archivo
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20 de abril de 2019  • 00:33

El director de cine Roman Polanski demandó a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood exigiendo ser reincorporado luego de su expulsión en mayo del año pasado. A raíz de la ola de denuncias que surgieron contra Harvey Weinstein, la Academia adoptó una estricta serie de conductas, y garantizó que no tendría miembros que cargaran con denuncias por abuso o acoso sexual. Así, se informó la inmediata desvinculación del mencionado Weinstein, de Bill Cosby y de Polanski, a través de un comunicado en el que decían alentar "normas éticas que requieren que los miembros defiendan los valores de la Academia de respeto por la dignidad humana".

A diferencia de los otros expulsados, el autor de El bebé de Rosemary manifestó su malestar ante esa decisión, y no dudó en apelarla. Según reveló el sitio TMZ, la demanda considera que la institución no siguió el protocolo correspondiente para echarlo, y en los documentos se expresa: "Se supone que la Academia debe otorgar una notificación razonable ante cualquier acción adversa que se ejecutara contra uno de sus miembros, y que debe brindar a ese mismo miembro la justa oportunidad de ser escuchado". Según documentos a los que tuvo acceso el portal, Polanski asegura que la institución iba a revisar su decisión, pero en enero se ratificó su imposibilidad de volver a formar parte, lo que suscitó la demanda por parte del cineasta.

En las últimas horas, la Academia confirmó su postura a través de un comunicado oficial. Según publicaron varios medios de Estados Unidos, entre ellos The Hollywood Reporter, el escrito expresa: "El procedimiento por el cual el señor Polanski fue expulsado, fue justo y razonable. La Academia respalda lo apropiado de su ejecución".

El caso con el que carga el director de Chinatown, se remonta a 1977. Ese año fue acusado de violar a una menor de 13 años, y cuando estaba por comenzar su juicio, Polanski se fugó a Europa y jamás volvió a pisar Estados Unidos, ni otros países que pudieran extraditarlo. Sin embargo, eso no le impidió ser nominado (e incluso ganar) un Oscar en 2003.

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