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Lejos de la prensa pero con 160 personas que los acompañaron en el emotivo momento, Nicolás Cabré y Eugenia Tobal tuvieron su fiesta de casamiento el último sábado por la noche en Pilar.
El lugar elegido por los novios fue Estilo Pilar, un complejo en esa localidad bonaerense que cuenta con un amplio salón de más de 600 metros cuadrados, amplios ventanales y vista a un bosque de robles y álamos, además de un espejo de agua.
La ceremonia comenzó cerca de las 20 y, al igual que en el almuerzo posterior al civil, el catering estuvo a cargo de Schuster. En la recepción, ofrecieron arollado de mango y queso de cabra, pinchos de pollo con salsa de maní, bruschettas, croquetitas de risotto y sushi. Después, el menú constó de una entrada de sflogia con verduras grilladas, el plato principal fue un cordero patagónico con risotto grillado y de postre, marquise de chocolate con helado.
En cuanto al vestuario, Tobal eligió un diseño de Las Oreiro del que todavía se sabe poco. Es que el flamante matrimonio decidió festejar en un total hermetismo, en el que evitaron el contacto con los medios que los aguardaban afuera del salón y, además, se encargaron de que no hubiera cámaras fotogaráficas ni celulares dentro de la fiesta, tal como habían solicitado a sus invitados con anticipación.
Entre los asistenes hubo pocas figuras del espectáculo. De hecho, de sus compañeros de Los únicos, sólo fue Pepe Monje. Si bien Adrián Suar y Griselda Siciliani también estaban invitados, los dos estaban de viaje: él se fue a Europa con su hijo para ver la final de la Champions League, mientras que su pareja estaba en Uruguay.
Cabré y Tobal comenzaron su noviazgo hace cinco meses, cuando se reencontraron en las grabaciones de Los únicos. El apasionado romance se selló en un ''sí'' que dijeron en el Registro Civil de Núñez el 20 de mayo último. ''La luna de miel la dejamos para fin de año'', expresaron los novios por la ajustada agenda que les impone la tira diaria.



