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Hace muchísimos años que dejó el modelaje y se alejó del show off. Sin embargo, ante la lente de la fotógrafa de ¡Hola! Vicky Fariña (46) se mueve con la misma soltura de aquellos tiempos. Tras su noviazgo con una estrella de rock,allá lejos en los 90, salió del radar de los medios. Dice que fue una decisión pensada y que hoy la celebra: quería cumplir el sueño de fundar una familia junto al empresario Sebastián "Pappo" Roca (52), con quien el año que viene cumplirá veinte años de casada (llevan, en total, veinticuatro juntos).

Su gran sueño se hizo real cuando nacieron Santino (17), Azul (15) y Mia (12). Los Roca Fariña viven en una casa en el conocido barrio privado Santa Bárbara, en Tigre, que se convirtió en su "lugar en el mundo".

–Las casas de familia siempre cuentan una historia...
–Este fue un proyecto de familia. Durante los primeros años juntos, con Pappo vivíamos en los lofts de Dorrego y él compró este terreno como inversión. Entonces esto era campo. Finalmente, nos decidimos a salir de la ciudad y la casa la hizo Horacio "Corcho" Mazza (el marido de Lulu Cahen d’Anvers, quien murió en septiembre de 2014), que era íntimo nuestro, así que este es el regalo que nos dejó y su recuerdo está en cada rincón. Él era muy detallista y, además, fanático de las plantas, así que los fines de semana se iban con Pappo a buscar qué poner en el jardín. Todo fue muy a pulmón al principio, así que los dos plantaban mientras Lulu y yo charlábamos.

–¿Es una casa "puertas abiertas"? A la zona de hombres, ¿se suman los novios de las chicas?
–Todavía no, porque no tienen novio. Pappo pinta celoso. Conmigo no lo es, pero con las chicas sí, sobre todo con Azul (le dicen Achu), que es la más salidora. Santino se recibe de bachiller este año. Es una etapa muy emocionante.
–¿Qué cosas compartís con tus hijos y con tu marido?
–Nos encanta viajar cuando se puede. A los chicos les gusta esquiar, ellos son expertos y yo no, así que tienen que bancarme. Los varones aman pescar. Salen por acá o van a la Patagonia. Los momentos ideales son las vacaciones, o ahora que terminó la temporada de rugby y de hockey, porque las agendas se tranquilizan y es más fácil almorzar o comer en familia.

La casa la proyectó Horacio Corcho Mazza, que era íntimo nuestro. Es el regalo que nos hizo: su recuerdo está en cada rincón""


–¿Creés que alguna de las chicas seguirá tus pasos en el modelaje?
–Achu está anotada en Lo Management. Cuando era más chica hizo una campaña para Mimo y viajamos por varios lugares para las gráficas. Y ahora quiere arrancar.
–¿Te gusta?
–Sí, aunque me estresa un poco. Pero hoy está todo más controlado, no te tocan de más ni de casualidad. Y en la agencia la cuidan muchísimo, más allá de que yo la acompaño. Pero, además, son una generación que no duda en decir si algo no les gusta o les hace ruido. Yo empecé a los 16 años y en los castings te bancabas el maltrato o el malhumor. Por suerte hoy los chicos vienen con otra cabeza.
–¿Extrañás esa época?
–¡Nada! Sabía que era para una etapa de mi vida. Aunque suene pasado de moda, yo soñaba formar una familia. Tengo un marido que me acompaña, muy protector y generoso, que viene de una familia con padres casados hace cincuenta y cinco años, así que cuida tanto como yo esta familia que construimos.

El quincho lo cerramos para darle más uso. Es la zona de hombres: se instala Pappo, que es muy amiguero, y se junta con su grupo a comer a la tabla"""


Me gusta mucho cocinar, así que los viernes, que todos vuelven del colegio con amigos, preparo bizcochuelo y tartas

–¿Cómo decidiste alejarte de los medios?
–Se dio cuando quedé embarazada de Santino. Sentí que tenía que estar en casa. Pero después del nacimiento de la menor quise tener un proyecto propio. Siempre me gustó el diseño de moda y con mamá, que entiende mucho de moldería y de costura, empezamos a vender en casa algunas pocas prendas femeninas, como vestidos, camisas o remeras. Al principio ponía un perchero en el living, pero cuando dos años después agrandamos la casa, Pappo me alentó a incluir un espacio para mí y mi ropa.
–¿Qué tipo de ropa hacés?
–Diseño el estilo de ropa que uso yo: prendas clásicas, colores tranquilos y plenos, salvo algún rojo o verde, no tanto estampado… Son prendas para mujeres que necesitan estar bien de la mañana a la noche. Pero, además, hago mucho para fiestas de 15 y de egresadas.
–¿Tenés alguna prenda fetiche?
–Sí. Los vestidos, que son adaptables, clásicos y cómodos. Siempre recomiendo invertir en ellos porque son fáciles para armar un buen look.
–Cada año tenés asistencia perfecta en la gala de Valeria Mazza.
–Claro que sí. Vale es madrina de Achu, Alejandro [Gravier] es padrino de Mia, yo de Tiziano y "Pappo" de Taína. A Valeria la conozco de la época de modelos, siempre tuvimos buena onda. Y Alejandro y Pappo son íntimos desde chicos. Somos familia, pasamos vacaciones en comunidad gracias a la coordinación de Valeria. Sólo ella puede hacer que funcione y estemos todos felices.
Sabía que el trabajo de modelo era una etapa para mí. Y la verdad es que no extraño aquella época. Aunque suene pasado de moda, yo soñaba con formar una familia. Y lo conseguí

Llega la hora de la despedida. Las chicas tienen un cumpleaños y Vicky quiere acompañarlas. Esa es la prioridad.
Diseño el estilo de ropa que uso yo: prendas clásicas, en colores tranquilos, salvo algún rojo o verde... También hago para fiestas de 15 y de egresadas
Peinado y maquillaje: Irina Cagnoni para De la Vega Make Up






