Premios Oscar 2026: qué película ganará el galardón y cuál podría ser la gran sorpresa
Esta noche se sabrá que film es el favorito para la Academia de Academia de Artes y Ciencias de Hollywood
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Después de llevarse casi todos los premios considerados como precursores del Oscar a Mejor Película, se podría arriesgar que Una batalla tras otra tiene asegurado su lugar como ganadora absoluta. Pero la carrera hacia los premios de la Academia es larga y no tan previsible como puede parecer.

Desde su estreno en septiembre pasado, el film de Paul Thomas Anderson se perfiló como la gran candidata a vencer. Una batalla tras otra, que cuenta la historia de un exrevolucionario que tiene que volver al ruedo cuando su hija adolescente desaparece, cosechó críticas exultantes y tuvo un impacto considerable en la cultura popular, aunque en la taquilla no obtuvo los resultados esperados por el estudio.
La magnitud de la producción, la brillantes actuaciones del elenco encabezado por Leonardo DiCaprio, una temática relevante para los tiempos que corren y, sobre todo, una puesta en escena que vuelve a confirmar el estatus de Anderson como uno de los grandes cineastas de su generación hicieron a la película merecedora de cada uno de los premios obtenidos, entregados por asociaciones de críticos, sindicatos de distintos rubros técnicos del cine, etcétera.
Son esas mismas singularidades las que respaldan el potencial triunfo de Una batalla tras otra en la entrega de hoy de los Oscar, como Mejor Película y también el de Anderson en la categoría de Mejor Director. Ese resultado no solo es el más factible, teniendo en cuenta lo que viene sucediendo con el film en la temporada de premios, sino que también sería lógico y muy satisfactorio.

La película de Anderson, que está basada en una novela del enigmático Thomas Pynchon, es un ejemplo prodigioso de lo mejor del cine norteamericano. Cada secuencia recuerda la potencia de un cine que no sacrifica la sofisticación narrativa y visual para facilitar su llegada al gran público, pero tampoco hace lo contrario. La elección de una estrella como DiCaprio para el papel protagónico y la decisión de filmar en un gran formato para explotar toda la potencia de la pantalla grande, son dos de las apuestas clave que hizo el guionista y director en su nuevo film. De esa forma, demostró de nuevo que una película puede interpelar al espectador, sorprenderlo, entretenerlo, todo al mismo tiempo y sin subestimarlo de ninguna manera.
Volviendo a una retórica que recuerda al cine del Nuevo Hollywood de los 70, del cual Anderson es admirador confeso, el director construyó una película revolucionaria, en forma y contenido. Y, como sucede a veces con el arte, Una batalla tras otra resultó ser la película justa para el momento indicado.
¿Está todo dicho entonces? No necesariamente.
Porque hay una película, con su propia narrativa que la posiciona como la segunda gran candidata, asomándose por detrás de la estela de Una batalla tras otra, con (no tanto) sigilo: Pecadores.
El film escrito y dirigido por Ryan Coogler, protagonizado por Michael B. Jordan por partida doble, también tiene atributos para pelearle el codiciado premio al film de Anderson y un récord de 16 nominaciones a los Oscar como prueba de su potencial.
El contexto
El director de Creed y Pantera negra también hizo su apuesta por un cine popular, que no le teme al riesgo estético y narrativo, y cosechó un enorme éxito de taquilla. Pecadores comienza como un relato convencional, centrado en hermanos gemelos, con un pasado ligado al crimen, que regresan a su pueblo en el Delta del Mississippi, en 1932, con la idea de abrir un bar. El clima va enrareciéndose y se transforma luego en una película de vampiros, con un trasfondo sobre los orígenes del blues y una celebración de la música afroamericana a través de la historia.
La construcción de la tragedia familiar y la reflexión sobre el contexto histórico, dentro de una historia de vampiros, es una jugada de la que Coogler sale triunfante. Un guion muy bien estructurado y una puesta en escena que enfrenta con seguridad los giros narrativos más complejos, son la clave de una propuesta que resulta original, pero también honra a sus antepasados cinematográficos.
Más allá de las virtudes de la película, la premiación de Pecadores sería una buena oportunidad para que la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood salde la deuda que tiene con el cine afroamericano y sus realizadores.

Claro que los votantes pueden no estar de acuerdo con elegir a la ganadora siguiendo ese criterio. Y la competencia, no solo de Una batalla tras otra, complica las posibilidades de que la película de Coogler se alce con el premio mayor.
Las otras competidoras
El conjunto de films nominados a Mejor Película en esta edición de los Oscar es uno de los más fuertes de los últimos años. Junto con Una batalla tras otra y Pecadores, compiten las magníficas El agente secreto, de Kleber Mendonça Filho y Valor sentimental, de Joachim Trier, dos testimonios de la importante presencia internacional que tiene ahora la Academia; otras apuestas arriesgadas como Bugonia, de Yorgos Lanthimos, o Marty Supreme, de Josh Safdie; un sólido ejemplo del indie norteamericano como Sueños de trenes, de Clint Bentley; las más tradicionales y basadas en obras literarias, Hamnet, de Chloé Zhao, y Frankenstein, de Guillermo del Toro; y la gran representante del cine de entretenimiento que supo dominar en Hollywood, F1, de Joseph Kosinski.
En la categoría de Mejor Director, en la que compiten solo la mitad de los realizadores de las nominadas a Mejor Película, todo apunta a que el ganador será Anderson, quien ya se llevó el premio de DGA, el sindicato de los directores cinematográficos, el precursor más sólido a la hora de predecir al ganador del Oscar en ese rubro. Coogler también está aquí en un segundo puesto, dejando con pocas posibilidades a Trier, Safdie y Zhao.

La impresionante filmografía de Anderson, que incluye a Boogie Nights, Magnolia, Petróleo sangriento, El hilo fantasma y Licorice Pizza, entre otras, sumada a la potencia de Una batalla tras otra, indican que es el momento ideal para coronarlo con el premio, para el que ya fue nominado en tres oportunidades y nunca ganó.
Esta fortaleza de Anderson como candidato a ser elegido el Mejor Director, trae consigo una posibilidad que varios analistas están teniendo en cuenta: que los votantes hagan una elección partida de esos dos rubros, dándole el premio de Mejor Película a Pecadores.
Hay que considerar el papel clave que juega la boleta preferencial que se utiliza para votar los Oscar, en donde los votantes tienen que poner a todas las nominadas en orden de preferencia. Lo cual, en algunos casos, puede resultar en que gane la película que le gusta a mayor cantidad de electores, aunque la hayan ubicado en un segundo o tercer lugar.
El reciente premio a Mejor Elenco en los Actors, el galardón que entrega el sindicato de actores, le dio una ventaja a Pecadores sobre los otros competidores, aunque no es tan claro con respecto a Una batalla tras otra. En los últimos 30 años, los premios a Mejor Elenco de SAG fueron para 15 de los ganadores a Mejor Película en los Oscar, lo cual no es tan determinante.
Mientras tanto, Una batalla tras otra ganó como Mejor Película en los Globo de Oro, los Bafta, DGA, y PGA, el sindicato de productores, que es estadísticamente el que mejor predice el resultado de los Oscar. El film de Anderson está muy bien ubicado para ganar el gran premio, pero todavía hay espacio para una sorpresa.







