Quién te quita lo cantado
Sandra Ballesteros, Cecilia Milone, Rita Cortese, Virginia Innocenti y Soledad Villamil son algunas de las actrices que se acercan cada vez más a la música
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Cantar o actuar, o ambas cosas. Porque como ejemplos sirven los de varias actrices que eligieron la canción y que durante el último año dieron recitales, grabaron discos, participaron en musicales o en concursos de televisión. Y todas ellas son muy conocidas gracias al cine, el teatro o la tevé.
Sandra Ballesteros, Cecilia Milone, Soledad Villamil, Virginia Innocenti y Rita Cortese son algunas de las que, además de actuar, cantan. Claro que no todas eligen la misma manera de encarar el asunto. Están aquellas que no separan la voz del resto del cuerpo y, por lo tanto, no dejan que haya demasiadas fronteras entre la actuación y el canto. En cambio, hay otras que toman el hecho de cantar como un rubro aparte. Y existe una tercera corriente, la del canto de éxito instantáneo, hoy representado por Ileana Calabró, con su triunfo en "Cantando por un sueño" y su disco La morocha argentina .
Pero mejor volvamos a las actrices-cantantes mencionadas antes y veamos en qué anda cada una.
Morocha: entre los próximos estrenos se puede hablar del debut, el 4 de enero, de Morocha y pasional , un espectáculo de Gerardo Sofovich protagonizado por Cecilia Milone. La carrera de la Milone se fue haciendo con un poco de cantante y otro tanto de actriz. Si bien se hizo famosa con tiras diarias como Son de diez y Gasoleros , ya se había ganado un buen lugar en la escena artística con el musical Drácula . Desde entonces, buscó la manera para que además de la TV y el teatro hubiera espacio para producir recitales donde el tango y la canción romántica fueran algunos de los géneros abordados. Así fue como en 1999 publicó el CD Besos brujos .
En el próximo estreno tanguero que la tendrá como una protagonista morocha y apasionada -se podrá ver de miércoles a domingos en el teatro Metropolitan- también participarán parejas de baile y de acróbatas y los tenores Daniel Fernández y Pablo Skert, con arreglos y dirección musical de Juan Alberto Pugliano.
Encantada: a Sandra Ballesteros se la vio en "Cantando por un sueño", el concurso de ShowMatch, y aunque con su compañero, Cristian Olarte, no llegaron al último programa, sus apariciones fueron impecables. Es que la Ballesteros no es una improvisada en este terreno. Los memoriosos recordarán su paso por el musical Nine y varios ciclos de recitales.
"Nunca me gustó ser una paracaidista. Cuando hice la primera comedia, Nine , hacía tres años que venía estudiando. Soy muy autocrítica. Cada cual tiene la libertad de hacer lo que se le cante, pero en lo personal me gusta que lo que brindo sea de mucho respeto y de calidad. Y en cualquier lugar. Porque se puede dar calidad en el programa de Tinelli o en el Cervantes o en espectáculos al aire libre", explica Ballesteros.
Después de Nine se la vio y escuchó en espectáculos como Encantate , que presentó en mayo de 1999, con una gran variedad de géneros musicales. Y tiempo después presentó Los tangos que se me encantan , en un local porteño, y Tangos cochinos, con el que recorrió varios escenarios argentinos y españoles.
"En el medio hice comedia musical. Para mí, cantar es algo que está incluido en la actuación. O a la inversa. Es una manera de expresarse. En la Argentina no hay una formación integral que haga que los actores cantemos y bailemos. Sería lo lógico y lo mejor. En realidad, están los lugares, pero no está históricamente en la conciencia colectiva del actor. En otros países sí sucede. Me parece que es una obligación del actor afinar su instrumento al máximo, que es afinar su sensibilidad en todos los aspectos posibles. Esto incluye la voz cantada."
Sandra tiene varias cosas en agenda: poner su voz en algunos recitales de Leo Sujatovich y Esteban Morgado, cantar tangos en el teatro Cervantes, y aunque hasta ahora los discos no le llamaron mucho la atención ("requiere un trabajo previo profundo", dice) se entusiasma con la idea de grabar música electrónica.
Por ahora, el vivo es lo que más ocupada la tiene: además de las actuaciones que da con Cristian Olarte por varias ciudades del interior del país, ensaya para el estreno del musical Pasión bohemia , de Valeria Lynch y Patricio López Tobares, que se dará viernes, sábados y domingos, a partir del 15 de enero, en Ciudad Cultural Konex. La obra está inspirada en el último año de vida de Toulouse Lautrec. Guillermo Fernández será el artista francés, Marisol Otero representará a Jane Avril y Ballesteros será Colette.
"En el musical uno está más expuesto porque hay que cantar, bailar y actuar. La gente lo ve fácil porque se lo hacemos fácil, pero para nosotros es duro. Sinceramente, el gran desafío vocal de mi vida fue Nine , porque tenía un repertorio que iba de lo lírico a lo jazzero", recuerda.
Por la vuelta
Muchas veces, las actrices recurren a una puesta en escena o a un concepto cuando utilizan las canciones (no el texto teatral) como materia prima de su trabajo. Pero lo que hacen no dejará de ser un recital, aunque tenga otros condimentos. De ahí que con tanta exposición vocal descubren que cantar es una alternativa interesante para tener en cuenta.
Repertorios sin prejuicios : aunque su afición a la música ya tiene unos cuantos años, Virginia Innocenti recién se animó a cantar profesionalmente hace un lustro. Y hace dos años publicó su debut discográfico, Habrá , en el que incluyó un repertorio que iba de piezas de María Elena Walsh a una de Brecht. Este año presentó, en el hotel Faena, el espectáculo En agua negra, que creó junto a Mariana Obersztern. De ese repertorio salieron las canciones que registró en el CD que lleva el mismo nombre. "Con esta cosa que les gusta tanto a los periodistas de divorciar, de separar la actriz de la cantante, ¿por qué no hago algo que sea musical, pero que esté muy cuidado desde la puesta en escena?", contaba meses atrás a LA NACION.
Berretín : también por el escenario del Faena pasó Rita Cortese, a principios de 2006. Convocada por el tango, hace casi diez años se reunió con Soledad Villamil para Recuerdos son recuerdos . En 2002 se asoció a Claribel Medina para un repertorio romántico que llamaron Ojalá te enamores, y a principios de este año se largó sola frente al micrófono del Faena con lo que denominó El amor, ese loco berretín , con tangos, canciones y valsecitos criollos, acompañada por Facundo Ramírez en el piano y Fabián Leandro en guitarra. A principios de este mes lo repitió en Clásica y Moderna.
"El teatro es más oscuro, más tortuoso. Con la música vas pasando por diferentes estados, vas salpicando distintas emociones. Definitivamente para mí cantar es sanador", contaba a LA NACION, antes del debut.
Sin personaje: después de Recuerdos son recuerdos, la Villamil volvió a cantar en Glorias porteñas . Claro que en todas esas experiencias puso su voz en un personaje llamado Clarita Taboada. Hasta que hace poco más de un mes apareció en la sala del Torquato Tasso, vestida de ella misma y con un cancionero que si bien vuelve sobre el estilo de tango antiguo incluido en espectáculos anteriores muestra matices mucho más variados. Los viernes y sábados de febrero repetirá la experiencia en esa misma sala.
Si hay que recordar el paso de las actrices por la canción (especialmente por el tango) durante la última década, habrá que mencionar a Cristina Banegas. Su repertorio reo y campero quedó bien plasmado en shows como Veladas criollas y en los discos La criollez, tangos, milongas y poemas y Tangos ( este último en compañía del guitarrista Ubaldo De Lío). A pesar de que durante 2006 su actividad no se concentró en la canción, no estaría mal un regreso a ese rubro.
No hay que olvidar a Leticia Brédice, que hace un par de años publicó el disco Actriz para jugar un poco con aquello de las actrices que cantan. ¿Fue un paso fugaz o reincidirá en la experiencia? Habrá que esperar. La lista de nombres y proyectos musicales sigue abierta.
Multifacéticas
Sandra Ballesteros. Participará en el musical Pasión bohemia, de Valeria Lynch, que se estrenará el 15 de enero, en Ciudad Cultural Konex. Entre sus espectáculos musicales figuran Nine, Encantarte, Los tangos que se me encantan, Tangos cochinos y su reciente participación en el televisivo “Cantando por un sueño”.
Cecilia Milone. Desde su debut en Drácula, pasó por varios espectáculos musicales. El 4 de enero estrenará, en el Metropolitan 2, Morocha y pasional, de Gerardo Sofovich.
Virginia Innocenti. En 2004 publicó el disco Habrá. Este año presentó el espectáculo En agua negra, con dirección de Mariana Obersztern y canciones que luego grabó en CD.
Soledad Villamil. En los noventa encarnó a la intérprete Clarita Taboada en espectáculos como Recuerdos son recuerdos y Glorias porteñas. Hace poco más de un mes decidió ampliar su repertorio y cantar con su propio nombre. Los viernes y sábados de febrero volverá a actuar en el escenario del Torquato Tasso, Defensa 1575.
Rita Cortese. Participó con Villamil en Recuerdos son recuerdos, luego creó con Claribel Medida Ojalá te enamores y a principios de este año, como solista, acomodó su voz a los tangos del ciclo El amor, ese loco berretín.





