Mario Mundo, la opción de Radio 10
Dejó los reemplazos y la trasnoche para anclar en las tardes de la emisora
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A los 31 años, Mario Mundo ya puede decir que lleva "una vida en Radio 10. A su rol como comodín de diversos conductores en diferentes franjas horarias le sumó, durante seis años, la franja de la medianoche, que lideró con solvencia en muchas ocasiones. Ahora, el locutor y conductor cambió vaivenes y horarios nocturnos por la franja que va de 14 a 17 y de lunes a viernes. Un mundo de 10 es su ciclo.
Pero los primeros pasos que dio Mario Mundo los transitó lejos de Radio 10. En una radio de San Martín y también en la costa atlántica. Mientras estudiaba locución por vocación también concurría a la Facultad de Derecho, pero en este caso para contentar a sus padre. ¿El resultado? A los 21 se recibió de locutor en el ISER y, a los 23, de abogado. "Ya para ese entonces yo sabía que la abogacía iba a ser complemento de mi carrera periodística. Estaba enfocadísimo", comenta Mundo. "Creo mucho en la atracción de las cosas -agrega-. Cuando era chico escuchaba mucho Radio 10, al Negro Oro, que me enseñó mucho como oyente. Y, nobleza obliga, vengo de una generación más de la FM. Allá por el año 2007 voy a dar una prueba a FM Vale. En el último casting quedé, pero después pasó algo y me dijeron que el trabajo no iba a salir. Seguí dando pruebas y finalmente quedé de suplente para cubrir esos huecos que nadie quiere cubrir. Nochebuena y Año nuevo, por ejemplo. Yo estaba feliz. Al año siguiente lo volví a hacer y, al tiempo, empecé a hacer otros reemplazos. Recién el 16 de diciembre de 2009 me dicen que iba a quedar fijo en la madrugada de La 10."
Para Mundo, esa noticia inauguró un período de satisfacciones, que hoy recuerda con mucho cariño. "La gente de la madrugada es fantástica. A las dos de la mañana con 3° de temperatura venían 20 personas a ver el programa. Se sorprendían de que yo fuera a desayunar con ellos, pero el sorprendido era yo. La última madrugada que hice fue el 11 de diciembre del año pasado. Me dijeron que tenía que reemplazar al Negro Oro unos 15 días y fueron dos meses, con jornadas agotadoras, porque yo entraba a la radio a las 7 de la mañana, a hacer la preproducción del programa del Negro, y después me quedaba toda la tarde. Se suponía que el reemplazo de Oro iba a ser durante enero, pero cuando decidió no volver tuve que seguir y empezar con el programa de la tarde, que era el horario que me había dado la radio. Fue un posgrado de cómo manejar el aire, porque me tocaron momentos difíciles. Me tocó la desvinculación de Eduardo Feinman, abrir ese programa cuando estaban todos pendientes del ciclo. Lo mismo cuando Oro decidió no volver. En fin, pero acá estoy orgulloso de mi profesión y de mi trabajo."
A los 31, Mundo se detiene un instante y se asombra de su actualidad. "Nunca me imaginé que a esta edad iba a conducir la tarde de La 10. A esta radio la quiero como si fuera mi casa. Me siento un bicho de radio, realmente. Tuve propuestas para hacer televisión, pero siempre le encontré el pelo al huevo. Cuando rechacé las propuestas (una para entrar a C5N, por ejemplo) alguien me dijo que tuviera cuidado, que quizá se me había ido el tren. Y la verdad que si el tren se me va a esta edad es porque soy un desastre. No concibo la vida sin la radio. Es mi cable a tierra. Se prende la luz roja que dice "Aire" y se me van los dolores de cabeza, de estómago y del alma.
Fresco y descontracturado, para nada agresivo. Así se define Mario Mundo y así se lo escucha al aire. "A nivel profesional es increíble lo que me está pasando. Tengo de panelista a Paulo Kablan, a Nicolás Distassio y a Pesky Muess. ¿Cómo no voy a aprender? Estoy jugando en Primera y bastoneando el programa", dice el ex dueño de las madrugadas, quien llegó a medir 55 puntos a la hora de los sonámbulos y desvelados.




