
"Soy una directora de orquesta"
Virginia Hanglin habla de la particular dinámica de su ciclo Voy y vengo, en Del Plata
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Se hizo conocida a través de la TV. Confiesa que aprendió y mucho en Semanario insólito, junto a grandes como Raúl Becerra, Raúl Portal y Adolfo Castelo, pero anteriormente también se había desempeñado en gráfica (en las revistas Para ti y Gente ). Es hermana de Rolando Hanglin, un profesional de reconocida trayectoria en los tres medios, quien la ayudó y mucho en su carrera. Hoy, con 40 años de trayectoria, conduce de lunes a viernes, de 14 a 17, por Del Plata (AM 1030) Voy y vengo y está nominada para el Martín Fierro. "Bendigo al Señor por este trabajo que un día descubrí. Una parte la heredé de mi hermano, porque cada vez que él se iba de un medio, me iba colocando. Por suerte, ni le ensucié el nombre ni lo perdí: lo mantuve. Porque, siendo mujer, no era tan fácil. Pero una vez que te conocen y te respetan, ya tenés tu lugar", dice.
- Voy y vengo ya tiene más de siete años. ¿Cuál es la fórmula?
-Fue una idea de García Bisio, cuando era director de La Red. Ahora es gerente artístico de Del Plata. El creía en la fórmula de un conductor, como una especie de director de orquesta, con varios columnistas que exponen sobre su temática específica. A mí me encantó la idea, porque crecí en un hogar de sobremesas con gente que pensaba distinto, que leía y debatía. Para mí, eso es parte de la cultura. Yo soy la mezcladora, la que le pongo pimienta; la que tiene el oído para escuchar qué falta y cómo sacar lo mejor de cada uno. Pero el columnista tiene peso periodístico, porque está firmando una opinión diaria.
-Pero el timing lo manejás vos...
-Sí. Es como que cada uno conversa conmigo. Ese esquema me entusiasma y trato de hacerlo cada día mejor. Además, esta situación da libertad total y en el momento de la entrevista me puede asistir un columnista del rubro, pero el placer del reportaje es mío.
-¿El hecho de que tu hermano fuera periodista tuvo que ver con tu profesión?
-Mi papá, Rolando Hanglin, que se llamaba igual que mi hermano, era la mano derecha de Jaime Yankelevich: un hombre de vanguardia en aquel tiempo, un apasionado de la radio y los medios. Nos nutrimos de él. Papá murió cuando éramos muy chicos. Rolando tuvo que trabajar desde muy joven para colaborar con mamá, y a mí me ayudó y me llevó a donde pudo. Es una persona muy generosa y un muy buen hombre.
-¿Y qué sentís ahora que en las tardes te toca competir con él?
-Es sólo una hora. Nunca tuvimos el disgusto de competir, porque tampoco habíamos compartido horario. No es linda la sensación, porque a mí me gusta poder escucharlo. Lo mismo les pasa a los oyentes, que muchas veces me lo mencionan. Tenemos oyentes en común, porque hay mucha gente que ya hasta se siente parte de nuestra familia. Ahora me dicen que se reparten: escuchan un rato y un rato. Yo no lo puedo sentir como una competencia: es mi hermano. Además, como es varón y yo soy mujer, hacemos programas diferentes.
-Con este ciclo pasaste por varios horarios...
-Sí. Ahora estamos en el turno en el que debuté, en La Red. Después estuve varios años a la noche, en Del Plata. Un horario apasionante, con otra audiencia. Tengo la fantasía de poder concretar los dos horarios. En la noche encontré mucha gente que está muy sola, y para ella la radio es una compañía indispensable. Pero en este ciclo de la tarde, el equipo es lo más importante: Diego Schurman, en política; Marcelo Ruiz Díaz, un genio en humor; Diego Arvilly, en deportes; Juan Carlos Dido, el idioma de cada día; Teresa Ferrari, en vida cotidiana y tendencias; Damián Rojo, en espectáculos; el doctor Edgardo Morales, en salud; Nora Lafón, en cine, y Paula Varela, en la locución. En la operación técnica: Adrián Catarraso y Silvia Purita. Y en la inigualable producción: María Victoria Girardi, Nora Sánchez y Karina Ojeda.






