
Rod Stewart, la voz sexy del pop
A los 56 años acaba de editar "Human", su decimonoveno trabajo como solista
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Human
Rod Stewart Human, Smitten, Don´t Come Around Here, Soul On Sou, Loveless, If I Had You, Charlie Parker Loves Me, It Was Love That We Needed, To Be With You, Run Back Into Your Arms, I Can´t Deny It
Por un tiempo no hubo muchas noticias sobre Rod Stewart. El, el cantante de voz áspera, la estrella pop que coquetea con el jet set, el amante del fútbol, el casi playboy, se había llamado a silencio. Un rotundo silencio. Pero el velo se ha descorrido.
El martes último se editó su nuevo disco, "Human", el decimonoveno de su carrera como solista. Además, el miércoles apareció en un popular programa de la televisión norteamericana. Pero esta vez no era sólo del álbum de lo que iba a hablar el músico inglés que acaba de cumplir 56 años. Había otras cosas que contar. Y eran sobre su literal mudez, a la que estuvo obligado tras ser sometido a una operación de garganta, en abril.
Para este nuevo trabajo, Stewart eligió minuciosamente las canciones y así, de un abanico de treinta originales, se quedó con once que tienen en común un definitivo acento en el rhythm and blues, aunque con un tratamiento moderno. "Quería más que apenas una pizca de lo que pienso canto mejor: rhythm and blues", dijo en referencia a la elección del repertorio.
Se trata, en verdad, de una vuelta al primer amor. A cuando, a mediados de los sesenta, abrazó la onda mod, esa ola que inundó Londres y que unía la buena ropa con la fascinación por el sonido Motown que venía de los Estados Unidos. De entonces, de cuando tocaba la armónica como James Cotton e integraba el Jeff Beck Group y, luego, The Faces, le viene el apodo Rod the Mod.
Pero con los años, Stewart fue alejándose de los orígenes. Coqueteó con la música disco (cómo olvidar "Da ya think I´m sexy"), la new wave , el synth pop y hasta el nuevo rock inglés cuando en el disco anterior, "When we were the new boys", hizo versiones de temas de Oasis ("Cigarettes and alcohol") y Primal Scream ("Rocks").
Tiempo de revancha
Por eso, este álbum tiene sabor a regreso, pero también a revancha. Stewart, nacido en Londres, pero de padres escoceses, aún debe recordar en el fondo de su mente aquel momento, cuando tenía 8 años y el responsable de un sello discográfico no quiso contratarlo porque "no querían gente blanca que cantara como si fuera negra".
El tema que abre la placa, y que le da nombre, ya deja en claro el camino que ha decidido tomar. O, para ser más precisos, retomar. Sobre un r&b, el cantante añadió leves toques de flamenco y la guitarra de Slash, el ex guitarrista de Guns N´ Roses.
No es el único invitado ilustre. En "If Ihad you", es Mark Knopfler, el ex Dire Straits, el que pone su inconfundible guitarra. Además, aunque menos renombrados, están allí el guitarrista Robbie MacIntosh, quien ha trabajado con Paul McCartney y The Pretenders; el apoyo vocal de Sue-Anne Carwell, que ha puesto su voz en algunos trabajos de Elvis Costello, y el bajista Pino Palladino, que tiene entre sus antecedentes el haber tocado con Eric Clapton, Richard Ashcroft y Elton John.
El sonido Motown queda definitivamente reflejado en "Don´t come around here", aunque actualizado, como en el resto del disco, por el sonido de las baterías electrónicas y, en este caso, el aporte de cuerdas de la orquesta London Session. A "To be with you", en cambio, le añadió un toque de reggae y el soul de hoy aparece plenamente en "Smitten", escrito por Macy Gray, una de las más interesantes propuestas que han aparecido en la música negra norteamericana en los últimos años.
Tampoco falta el homenaje a los grandes maestros que lo han precedido. Por un lado, su versión de "It was love that we needed", del gran Curtis Mayfield. Por otro, la balada "Charlie Parker loves me", un título que no necesita aclaración.
El silencio, de todas maneras, no fue roto solamente por la edición del álbum. El miércoles Stewart fue entrevistado en "Good morning America", un muy conocido programa de la televisión norteamericana. Allí contó que sí, su voz había estado en peligro y que el último año no fue fácil para él. Los médicos le habían asegurado que, tras la operación en la que le extirparon un tumor de la garganta, en seis meses recobraría la voz. La recuperación llevó, en verdad, nueve meses. "Y todavía estoy mejorando, día tras día, pero he descubierto que la mejor terapia es, simplemente, seguir cantando", aseguró allí.
También contó el shock que sintió al recibir la noticia. "Siempre pensé que estaba en buen estado físico. Juego fútbol, entreno todos los días. La "c" -dijo en alusión al cáncer- no pensaba que estuviera entre mis posibilidades. El shock fue tan fuerte que no pude ni hablar por varios días."
Hoy, el horizonte ha cambiado para él. El disco está en la calle, y él ensayando con una banda para las próximas presentaciones. Y sí, sigue siendo sexy.




