
Por qué esperamos con ansias el regreso de Will & Grace
La comedia que fue furor a fines de los 90 y rompió tabúes con su representación de la comunidad LGBTQ, vuelve a la pantalla chica el 28 de septiembre y ya tiene confirmada una temporada adicional
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A fines de los 90, la idea de que una comedia televisiva tuviera como protagonistas a un hombre gay y su mejor amiga, con quien comparte un departamento en Nueva York, parecía una locura. Sin embargo, David Kohan y Max Mutchnick crearon una serie con esos elementos y consiguieron que NBC la aceptara. El riesgo valió la pena porque en poco tiempo Will & Grace se convirtió en un gran éxito internacional, que duró ocho temporadas, demostrando que el público no sólo estaba preparado para el tipo de personajes e historias que la serie contaba sino que además lo deseaban.
Will (Eric McCormack) y Grace (Debra Messing) no cautivaron al público solos. Igual o más atractivos resultaron sus amigos Karen Walker (Megan Mullally), excéntrica, rica y desconsiderada; y Jack McFarland (Sean Hayes), extravagante, superficial y desesperado por convertirse en un actor reconocido. La química entre los cuatro era perfecta y los guiones proveían de situaciones y diálogos que les permitían lucir a los actores su talento para la comedia.
Esos guiones también iban expandiendo los límites de lo que se podía decir y hacer en una comedia de un canal de aire tradicional. Los chistes, que incluían referencias a sexo, alcohol, y drogas, algo atípico en una sitcom de la NBC, tenían gran ingenio y el público se divertía con ellos. Uno de los tabúes que rompió Will & Grace fue el de mostrar un beso entre dos hombres. Cuando en 2012 el entonces vicepresidente Joe Biden dio un discurso para apoyar el matrimonio igualitario, dijo que esa escena había sido clave en la lucha de la comunidad LGBTQ por la igualdad.
La faceta política de Will & Grace fue la que determinó su regreso a la televisión, once años después de haber terminado. Kohan y Mutchnick reclutaron a actores y otros miembros del equipo original para hacer un corto de 10 minutos que respaldara la candidatura de Hillary Clinton. Todos aceptaron inmediatamente. Siete millones de personas vieron el video que subieron a Internet y quedó claro que había un público que extrañaba la serie. A los actores y creadores también les pareció una buena idea revivirla.

Como consecuencia el próximo 28 de septiembre se estrenará en los Estados Unidos una nueva temporada de Will & Grace, completa con sus protagonistas y hasta el decorado del departamento en donde sucede la mayor parte de la acción.
Lo que no quedó intacto es la historia tal como se desarrolló en el final. Los creadores decidieron obviar los elementos presentes en el último episodio, como por ejemplo, los esposos e hijos de Will y Grace. Para revivir la magia, pensaron, lo mejor era volver a tener a los amigos viviendo juntos, con Jack de vecino y Karen haciendo sus apariciones alcoholizadas.
"Si hubiésemos continuado donde dejamos en el capítulo final, que algunas personas amaron y otras no tanto, no estaríamos haciendo esto –dijo Eric McCormack a Entertainment Weekly, sobre el respaldo que el elenco le dio a la idea de resetear la historia–. Creo que todos respondieron tan bien al video de las elecciones porque todo se veía igual y el departamento es una gran parte de eso ¿Por qué no decir que estas dos personas siguen viviendo juntas? Tuvieron sus desilusiones y corazones rotos y siguen juntos. Y en vez de hacer que eso sea algo para desaprobar, celebrémoslo ¿Y qué si tus amigos de la juventud realmente se convierten en las rocas en las que te apoyás en la mediana edad?".
Aunque habrá que esperar a ver cómo funcionan el humor y la sensibilidad de la serie con el público de esta era, NBC demostró su confianza ciega al expandir esta primera temporada del regreso a 16 episodios y confirmar una segunda. Will y Grace y Jack y Karen volvieron para quedarse.





