
Hacer de Ray Charles llevó a jamie foxx, de ser un cómico estándar, a convertirse en candidato al Oscar. ¿Cómo lo consiguió?
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Jamie foxx lo sabe: hizo muchas peliculas malas. Breakin All the Rules, "Horrible"; Booty Call, "Un desastre"; Held Up, "Pésima". Es más: él sabía que esas películas eran malas antes de empezar a filmar [hay que admitir que si tu personaje se llama Bunz, como el de Foxx en Booty Call, es probable que no ganes ningún premio]. Entonces, ¿por qué las hizo? "Uno tiene que estar en actividad", dice Foxx. "Es como pensar que tu equipo va a perder por cinco puntos, pero que tiene diez chances más de ganar, y que si alguna vez gana, alguien va a venir y va a decir: «Yo aposté por estos chicos cuando jugaban en un equipo de las ligas inferiores llamado Held Up»".
Hasta el año pasado, Foxx era el actor más subestimado de los Estados Unidos. Ahora, su actuación en Ray –la biografía cinematográfica de Ray Charles– lo coloca como uno de los candidatos con más posibilidades de ganar el Oscar.
Ha sido un largo camino. Tras un paso por la televisión de comienzos de los 90 [In Living Color], Foxx alternó entre las comedias Division III y su propio programa en wb, The Jamie Foxx Show. En cuanto a papeles dramáticos, entró por la puerta trasera. Con cualquier guión de comedia, tenía que esperar en fila detrás de Martin Lawrence, Chris Rock y Chris Tucker. Entonces empezó a aceptar papeles secundarios en películas de perfil alto: un jugador de fútbol americano en Any Given Sunday, un asistente de boxeadores en Ali [Michael Mann, 2001], un carcelario en la película televisiva Redemption.
Cuando lo llamaron de las grandes ligas, a los 36 años, respondió como una verdadera estrella: en Colateral [Michael Mann, 2004] representó al taxista aterrorizado por el asesino que interpreta Tom Cruise, y prácticamente se robó la película. Y en Ray [Taylor Hackford, 2004] construye una impresionante personificación de Ray Charles.
Foxx realizó la película con párpados postizos sobre los ojos, para parecer ciego. Los asistentes tenían que ayudarlo a conducirse por el set. Tras una breve ola de pánico inicial, descubrió que perder la vista por un tiempo lo ayudaba a entrar en el mundo de Charles. "Después de seis horas de estar ciego, uno pierde el sentido de cómo es una persona físicamente", dice Foxx. "Era increíble escuchar las voces murmurando alrededor".
El personaje de Foxx calza perfecto en las adoradas categorías de la Academia, "ciego" y "figura amada recientemente fallecida". Pero, además, tiene la virtud de ser realmente buena. La crítica más apasionada hasta el momento, de todos modos, vino del propio Cruise, quien, tras ver una proyección de Ray, llamó a Foxx a la una de la mañana para decirle: "Jamie Foxx, eres un hijo de puta".
foxx usa dos metaforas para describirse. En la primera, se compara con un deportista: hacer que su interpretación de Ray Charles resultara auténtica fue "como meter un gol después de una falta". La segunda es de orden mesiánico: "Fui enviado. Estoy aquí por alguna razón".
En abril de 2003, Foxx fue arrestado en el casino Harrah’s de Nueva Orleans por pegarle a un oficial de policía [él alegó que la culpa era de un tercero, y obtuvo dos años de libertad condicional, seis meses de sentencia en suspenso y una multa de 1.500 dólares]. Foxx dice que en un principio él sólo trataba de aclarar una situación en la que su hermana había sido manoseada. "Aprendí que a veces uno tiene que controlarse", dice Foxx. "Y ellos aprendieron que si tocan a mi hermana, se las tendrán que ver conmigo".
Foxx siempre tuvo esa idea sobre el destino. Nació el 13 de diciembre de 1967 como Eric Bishop. Creció en Terrell, Texas, al este de Dallas, una ciudad tan represiva que él recuerda haber tenido problemas simplemente por caminar de noche en la calle. Pero Foxx rechaza la noción de que sus dotes de comediante hayan surgido del dolor: "No la pasé tan mal", dice mientras admite que sus orígenes fueron un poquito complicados. A los siete meses, luego de que sus padres se separaran, el joven Eric fue adoptado por sus abuelos, la misma pareja que había adoptado a su madre trece años antes. Sus padres biológicos lo visitaban de cuando en cuando. Y aunque aún los ve ocasionalmente y por separado, dice que su relación con ellos es distante.
Su amigo de la infancia Gilbert Willie recuerda que, a los 7 años, Eric decía que su meta profesional era ser comediante y cantante. Le gustaba tanto hacer reír a sus compañeros de clase, que la maestra lo usaba como incentivo: si se portaban bien, Eric podría contarles chistes.
En la secundaria, Eric fue delantero en su equipo de fútbol americano, lo cual lo puso en el foco de todo Texas. "Eso me ponía mucha presión", dice Foxx con una sonrisa de orgullo. Después de graduarse, Eric fue a la Universidad de San Diego para estudiar música. Al poco tiempo, se mudó a Los Angeles para seguir su sueño como cantante de baladas al estilo Lionel Richie. Una noche, se subió al escenario de un club de comedia con micrófono abierto. Contó las mismas bromas que solía contarles a sus compañeros del equipo de fútbol, y descubrió que causaban el mismo efecto arrollador. Eric Bishop comenzó a trabajar con seudónimos andróginos, tratando de ganarse un espacio también en los clubes que buscaban comediantas. Jamie Foxx fue el único que le cerró. "Tuve que cambiar algunas cosas de Eric Bishop para entrar en el mercado", dice Foxx. "Eric Bishop era un chico demasiado bueno, pero yo soy un poco más oscuro".
Foxx seguía soñando con una carrera musical [en 1994 lanzó un disco de r&b, Peep This, que fue completamente ignorado]. Pero en la primavera pasada participó en el éxito "Slow Jamz", junto a Kanye West y Twista, y ahora firmó un contrato con el sello J. Records, de Clive Davis, y planea sacar un disco este año. De modo que cuando visito la casa de Foxx, él está trabajando en el estudio. Es pequeño pero profesional, e incluye una cabina aislada para que Foxx grabe su voz. Su productor y amigo N8 Walton escucha un tema en el que estuvieron trabajando la noche anterior, una balada llamada "With You". Tiene una parte pomposa de piano y una letra que dice cosas como "No soy un jugador, pero soy un hombre". Cuando canta, cierra los ojos y aprieta la mandíbula. El estribillo es un rap que suena como si fuera del último Notorious b.i.g. Así es Foxx mostrando sus habilidades.
"Tengo mi propia religión", dice Foxx. "Se llama Jamie’s Love [el amor de Jamie], y es infinita. Estoy envolviendo al mundo con ella". Foxx tiene fama de mujeriego: es la única superestrella con tres agendas llenas de teléfonos para él solo. "Soy un novio excelente", insiste. "Soy un caballero sureño. Les llevo flores. Si vamos a México, tomamos habitaciones separadas". Incluso, saca fotos de las escenas de cama, aunque aparentemente no las comparte. Un obrero de la construcción, llamado Mark Pitman, asegura haber encontrado en un terreno baldío en las afueras de Las Vegas noventa fotos de Foxx y una mujer desnudos. Y a pesar de la visita de cinco tipos que lo dejaron hospitalizado, planea vendérselas a la prensa amarilla [los abogados de Foxx dicen que las fotografías son propiedad robada desde hace varios años].
Le pregunto cómo se ve a los 70 años. "Voy a seguir conectado con el medio, pero no en él", dice. "Espero estar contento sin la adrenalina y la energía que tengo ahora. Lo único que me asusta es pensar en cómo voy a hacer para parar esta máquina."




