
Acaloradas, pero muy simpáticas
"Acaloradas" , obra de Esther Feldman y Cristina Wargon. Con Marikena Riera, Carmen Barbieri, Chunchuna Villafañe y Andrea Politti. Escenografía: Juan Carlos Pinilla, Carlos Dalmolín y Rito Gaivan. Luces: Carlos Dalmolín. Coreografía: Marcela Criquet. Dirección: Ricardo Talesnik. Sala Multiteatro.
Nuestra opinión: bueno
"Acaloradas" es una muestra tierna y entrañable del típico teatro comercial porteño. Porque desde el programa de mano, con los agradecimientos a maquilladores, peluqueros y demás yerbas y la escenografía, al mejor estilo del viejo Canal 9, pasando por los aplausos de bienvenida a cada una de las actrices, todo está puesto al servicio de un rito que reitera su fórmula sin correrse de lo pautado.
Y como exponente del teatro comercial, la pieza de Esther Feldman y Cristina Wargon toma un poco de otros espectáculos que demostraron su efectividad en ese mismo circuito. Por eso, entre la menopausia (que en definitiva justifica el título de la pieza) se cuelan situaciones propias de "Monólogos de la vagina" o "Confesiones de mujeres de 30". Quizá por esa variedad temática, la pieza es errática en su crecimiento, innecesariamente extensa y de una despareja dirección. De todos modos, en algunos momentos posee ciertas escenas con situaciones y diálogos muy efectivos.
Claro que para que esto ocurra, en el escenario del Multiteatro están Carmen Barbieri y Andrea Politti, que saben sacar el mejor provecho de estos calores. Las dos conocen el paño y buscan la complicidad de la platea, a la cual miran cara a cara, entablando un diálogo casi permanente. Y como ocurrió en "Confesiones..." o "Monólogos...", la diferencia entre las actrices y sus personajes circula por una delicada línea roja que da más cercanía al texto, más autenticidad. Justamente algo que la platea agradece como si fuera un texto catártico para aflojar tensiones y reírse un poco de los calores propios y ajenos.
Barbieri saca a relucir su menú de muecas, muestra su cuerpo sin inhibiciones, luciendo esos vestidos al estilo María Estuardo. Politti entrega buena parte de su desparpajo, su potencia actoral (que es enorme) y la desfachatez que requiere su personaje. En ellas dos la pieza alcanza sus mejores momentos, las situaciones más graciosas y efectivas. Junto a Barbieri y Politti, Chunchuna Villafañe y Marikena Riera cumplen sin destacarse, sin lograr imponer una impronta propia.
Pero más allá de las objeciones, "Acaloradas" es un noble producto sostenido por algunas situaciones y la fuerza de dos actrices que disfrutan estar arriba del escenario. Un disfrute que se torna contagioso.







