
Cuatro premios Molière para el nieto de Chaplin
James Thiérrée ganó la máxima distinción teatral francesa
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PARIS (AFP).- Cuatro premios Molière, las grandes recompensas del teatro francés, consagraron esta semana la obra "La symphonie du hanneton" ("La sinfonía del abejorro"), del suizo James Thiérrée, digno heredero de una dinastía de artistas.
"La symphonie du hanneton" fue laureada con los Molière al mejor espectáculo de teatro público, a la mejor dirección, a la revelación teatral y al vestuario (realizado por su madre, Victoria Chaplin-Thiérrée).
Se trata de una consagración para Thiérrée, quien a los 31 años aparece como el digno heredero de una dinastía de artistas. En efecto, hijo de Victoria Chaplin y de Jean Baptiste Thiérrée, creadores del Circo Bonjour y del Circo Invisible, James es nieto de Charles Chaplin y bisnieto de Eugene O´Neill.
El joven heredero del arte reconoció que había crecido en el mundo de la pantomima por lo que estar sobre un escenario expresándose con el cuerpo era algo natural e inherente a su vida. El artista debutó a los cuatro años en el circo de sus padres, en el que aprendió mimo, danza, trapecio y violín, pero sobre todo el mundo de la imaginación y el ensueño.
"Estos Molière son el triunfo del espectáculo visual, el reconocimiento a las artes del circo, que poco a poco se han integrado al teatro", dijo, recalcando que "lo que es formidable es que, normalmente, Molière representa palabras, cuando en mi espectáculo es el cuerpo el que transmite las ideas, y no las palabras."
La crítica francesa había ensalzado ya la obra y el talento de Thiérrée.
"James Thiérrée se parece a su abuelo, pero no comete la tontería de imitarlo. Ni bigote, ni bastón, ni sobrero bombín. Son sus dotes lo que ha heredado. Esa elegancia de Charlot que el vagabundeo no envilece. Su gracia casi femenina, pero nunca ambigua. También él es una perfecta amalgama de clown y de poeta", escribió el crítico Jacques Nerson, de la revista Le Nouvelle Observateur.
"El nieto de Charlie Chaplin presenta su universo poético en una obra inclasificable y llena de encanto. Con «La symphonie du hanneton», James Thiérrée lleva cada noche al paraíso a un teatro repleto." Entre "risas de niños, silencios maravillados y salvas de aplausos (...), la gravedad del mundo se aleja y cada espectador navega en una nube. Eso se llama, simplemente, la gracia. Algo tan raro en el teatro...", opinó, por su parte el diario Le Monde.
"La symphonie du hanneton" es en realidad la primera obra teatral de James Thiérrée. Fue creada en 1998 y aplaudida en diversos países del mundo, entre ellos México y España. El año pasado volvió a ser montada en París, lo que le valió los galardones otorgados el lunes. En 2004 creó su segunda obra, "La veillée des abysses" ("La víspera de los abismos"), con el mismo espíritu de mezcla onírica de teatro, circo y danza. Y con los mismos elogios de la crítica.
James Spencer Thiérrée nació el 2 de mayo de 1974 en Lausana (Suiza). De 1978 a 1994 trabajó y se formó en el circo de sus padres. Paralelamente, siguió cursos de actuación en el Piccolo Teatro de Milán y en la Harvard Theatre School.
Además de crear y montar sus propios espectáculos, tiene tras sí una carrera de actor en el cine y el teatro, donde trabajó a las órdenes de directores como el español Carlos Santos o la francesa Coline Serreau.
En el cine actuó en cerca de 20 películas, debutando en 1989 en "El libro de Próspero" a las órdenes del británico Peter Greenaway. En su filmografía figuran asimismo "The girl in the watermelon" (1994), de Sergio M. Castilla, "Genealogía de un crimen" (1997), de Raúl Ruiz, "¡En guardia!", de Phillippe de Broca, y "Vatel" (2000), de Roland Joffé.
Otros premiados
Al recibir los premios por su espectáculo "La symphonie du hanneton", James Thiérrée expresó: "Crecí en el universo de la pantomima; estar sobre el escenario es tan natural como beber o comer con el cuerpo como objeto lúdico. La gente tiene ganas de soñar y es esto quizá lo que los Molière quisieron recompensar", estimó el autor y director de escena.
Por otra parte, Marilou Berry, hija de la actriz Josiane Balasko, se llevó el Molière a la revelación teatral femenina por su trabajo en "Toc toc", y Judith Magre el de la mejor actriz, gracias a su papel en "Histoires d´hommes".
El premio de mejor actor de la velada fue para Jacques Sereys, protagonista de "Du coté de chez Proust".
Los 1500 votantes de la Academia de los Molière dieron el Molière del Teatro Privado a "Moi aussi je suis Catherine Deneuve", una de las tres piezas que contaban con ocho candidaturas, al igual que "El rey Lear", protagonizada por Michel Piccoli, que, finalmente, fue reconocida por su decoración y escenografía, de Nicky Rieti, y por su iluminación, de André Diot.
El mejor autor de la noche fue Stéphan Wojtowicz por "La Sainte Catherine", único galardón de la tercera pieza que aspiraba a ocho.



